La lechería está viviendo un momento, por lo menos, ambiguo, ya que, si bien hoy se encuentra en un contexto productivo al alza y las exportaciones alcanzado el volumen más alto del siglo, los números del negocio tambero están cada vez más complicados.Según un informe de Ieral, en el primer trimestre del año el volumen producido, los embarques y hasta el consumo interno mostró fuertes signos de mejora, pero esto convivió con la baja constante del precio que reciben los productores, la menor participación en una década en el valor final de los lácteos y un crecimiento sostenido en el endeudamiento de los establecimientos productivos.En cuanto al precio pagado al productor, el trabajo destacó que en los primeros tres meses del año el valor promedio se ubicó en $514 por litro que, ajustado por inflación, implica una caída del 19% respecto a un año atrás y al promedio 2006-2024.En dólares, el ajuste negativo es aún peor: 22% inferior al de igual período de 2025 y 13% menor al promedio de los últimos veinte primeros trimestres.“Desde mediados de 2024 hasta enero de 2026, el precio de la leche cruda cayó casi de manera ininterrumpida, tanto en pesos como en dólares constantes. A partir de entonces comenzó a observarse una evolución algo más diferenciada: en pesos constantes, el precio continuó descendiendo y convergiendo hacia niveles históricamente bajos; en dólares constantes, en cambio, mostró una leve recuperación respecto de los mínimos recientes”, indicó el trabajo de Ieral.No obstante, esta recuperación en dólares no logró revertir la merma, ya que en abril bajó 18% interanual en pesos constantes y 15% interanual en dólares constantes.“La mayor disponibilidad de leche, junto con una oferta interna en recuperación y una demanda que no logró absorber plenamente esa presión sin afectar precios, contribuyó a mantener acotada la capacidad de recomposición del valor pagado al productor”, explicaron desde Ieral.Por otro lado, la participación del productor primario en el valor de una canasta de productos lácteos comercializada en el mercado interno continuó en baja durante el primer cuatrimestre del año: en abril se ubicó en 23,2%, unos 2,1 puntos porcentuales por debajo del registro de abril de 2025 (25,3%), “el valor mensual más bajo de la última década” y se ubica 4,7 puntos porcentuales por debajo de la media de los últimos veinte años (27,9%).Este panorama marcó una rentabilidad negativa para los tambos promedio, que en marzo se ubicó en -0,9%, representando una caída de 4,6 puntos porcentuales, por lo que dicho mes se constituyó el peor de la última década, con un nivel 3,5 puntos porcentuales inferior al promedio histórico del indicador para ese mes (2,6%).Por último, otro dato negativo se puede ubicar en el frente financiero y en el nivel de endeudamiento del sector primario. Según Ieral, al cierre del primer trimestre de 2026, el saldo total de préstamos bancarios —en pesos y en dólares— a establecimientos cuya actividad principal es la producción de leche cruda ascendía a unos $478.401 millones.Pasado a litros y teniendo en cuenta un precio promedio de la leche de $493, el saldo bancario equivale a unos 970 millones de litros de leche cruda.“Considerando una producción nacional acumulada en los últimos doce meses de aproximadamente 11.846 millones de litros, la deuda bancaria representaba alrededor del 8,2% de un año de producción nacional”, sostuvo el trabajo de Ieral, lo que supone un incremento de 4 puntos porcentuales respecto al promedio de 2019-24, cuando el indicador se ubicó entre el 4% y el 5%. “El registro del primer trimestre de 2026 marca, por lo tanto, un regreso a los máximos históricos de la serie”, destacó el informe.En el primer trimestre de 2026, la producción argentina de leche cruda promedió 889 millones de litros mensuales, un 9,4% por encima del registro observado en igual período de 2025. En perspectiva histórica, el inicio del año también se ubicó por encima de los niveles habituales para estos meses, con un volumen 5,4% superior al promedio de los primeros trimestres del período 2000-2024.El mayor volumen producido encontró una vía relevante de absorción en el frente externo. “Medidas en litros de leche equivalente, las exportaciones argentinas de productos lácteos —leches, quesos, postres y manteca— absorbieron unos 268 millones de litros mensuales durante el primer trimestre, con un incremento interanual del 16% y el mayor registro para un primer trimestre en lo que va del siglo”, apuntó la Ieral.De esta manera, la salida exportadora representó aproximadamente el 30% de la leche cruda producida en el período, mientras que el 70% restante quedó destinado al mercado interno y/o al incremento de stocks de productos terminados para uno u otro mercado.Así, la oferta interna de leche cruda promedió 621 millones de litros mensuales equivalentes durante el primer trimestre del año. Esta cifra se ubica casi 6% por debajo del promedio de los primeros trimestres del período 2000-2024, pero representa un incremento del 6,6% respecto del primer trimestre de 2025 y marca un retorno a volúmenes similares a los de años previos, luego del mínimo histórico registrado en el primer trimestre de 2024.
La lechería, en su laberinto: crece la producción y las exportaciones, pero los números de los tambos son cada vez más negativos
El precio pagado al productor ajustado por inflación retrocedió un 19% interanual en el primer trimestre.Rentabilidad negativa, caída en la participación del tambero en el precio final de los lácteos y un mayor endeudamiento, los principales factores que explican la delicada situación de la actividad.













