La industria láctea atraviesa un momento complejo tras el repunte registrado durante el año pasado. Según explicó Alejandra Vázquez, empresaria del sector, la desaceleración del consumo y las dificultades para exportar golpean de lleno a las empresas, especialmente a las pymes.

“La demanda no está muy... no hay mucha demanda, está bastante tranquilo lo que es las ventas”, sostuvo Vázquez al describir la situación actual del mercado. Además, señaló que la menor actividad alcanza tanto al sector gastronómico como a los supermercados.

Para la empresaria, el escenario responde en parte al proceso inflacionario que atravesó el país y al reacomodamiento económico posterior. “Al estabilizarse la economía, va a llevar más tiempo la recuperación”, explicó, y agregó que el crecimiento dependerá de “la cantidad de inversiones que haya para que se vaya generando más empleo y haya más demanda”.

Exportaciones frenadas y mercados cerrados

En paralelo, Vázquez destacó que el frente externo también atraviesa dificultades. Un problema sanitario vinculado a una bacteria afectó exportaciones hacia distintos destinos, mientras que los conflictos internacionales alteraron la demanda global.