Feij�o tiene que mantener la calma y no dar falsas expectativas sobre una r�pida llegada al poder. Si ha esperado tres a�os, puede aguantar hasta que a S�nchez no le quede m�s remedio que convocar las elecciones.Ser�a un error monumental si Alberto N��ez Feij�o lanzara ahora una moci�n de censura contra Pedro S�nchez. No es el momento, cuando el presidente del PP sigue sin contar con los votos suficientes para ganarla. Pero peor ser�a todav�a lo que han dejado caer para intentar ganarse al PNV y Junts: una moci�n instrumental para convocar elecciones de forma inmediata y dejar fuera de la ecuaci�n a Vox. Los populares se aliar�an con dos de los partidos menos confiables del espectro parlamentario y se enemistar�an con la formaci�n de Santiago Abascal, de la que dependen para gobernar en el futuro.Conf�o en que el movimiento de acercamiento a los independentistas de derechas iniciado esta semana por los populares se quede en nada, porque no augura nada nuevo. �Alguien puede pensar que Carles Puigdemont o Aitor Esteban van a votar a favor de una moci�n de censura contra un presidente del Gobierno al que pueden seguir exprimiendo un a�o m�s? Los secesionistas mantienen un doble juego de afirmar p�blicamente que la legislatura est� acabada y que hay que convocar elecciones generales cuanto antes, mientras mantienen su negativa a votar a favor de Feij�o. No tienen incentivos para ello.Hace unos d�as, el expresidente Felipe Gonz�lez explic� muy bien por qu� el l�der popular debe renunciar a cualquier movimiento destinado a una moci�n de censura. "Estas gestiones", dijo, "desviar�an el foco de atenci�n sobre lo que realmente importa en estos momentos"; se refer�a a todos los casos de corrupci�n que afectan al PSOE, al Gobierno y a la familia de S�nchez. Queda claro que si el PP lanza la idea de negociar ahora una censura le dar� la opci�n a La Moncloa para recuperar la agenda informativa e intentar olvidar la crisis judicial en la que est�n inmersos.Con el C�rculoFeij�o viaj� a Barcelona el martes para intervenir en las reuniones del C�rculo de Econom�a, mientras circulaba la noticia de que podr�a negociar con Junts su apoyo para expulsar a S�nchez. Un escenario muy negativo para el PP, que recibi� adem�s la invitaci�n envenenada de los catalanistas de viajar a Waterloo a hablarlo con el pr�fugo Carles Puigdemont. Menos mal que el l�der popular respondi� con un "vamos a hablar de cosas serias", antes de pronunciar un discurso en el que no ped�a ayuda al empresariado catal�n, sino que afirmaba que iba a dignificar Espa�a con o sin su ayuda.No hay que olvidar que la burgues�a catalana siempre ha jugado a favor del movimiento independentista, aunque haya intentado disimularlo. Apoyaron el giro soberanista de Artur M�s tras la victoria de CiU en 2010, que luego desemboc� en el proces y en la sedici�n de 2017, y nunca han dado un paso en defensa del constitucionalismo. Han mantenido una actitud cobarde frente al secesionismo y han pactado con ellos sin dudarlo.El portazo que recibieron de Feij�o el martes les dej� un poco descolocados. Esperaban que les pidiera ayuda para que Junts se sumara a acabar con el gobierno progresista de coalici�n y recibieron una advertencia de que cuando cambien las tornas se acabaran todos los privilegios que est� recibiendo Catalu�a en los �ltimos a�os. Se quedaron perplejos y se fueron a casa esperando a ver qu� les dec�a el presidente el mi�rcoles.Y, como es habitual, Pedro S�nchez, no les defraud�. Catalu�a es una de las pocas comunidades aut�nomas en donde todav�a gobiernan los socialistas, aunque sea con el apoyo de ERC y gracias a las m�ltiples cesiones pol�ticas y econ�micas. Los empresarios catalanes siempre se sienten c�modos con quien dicen que ha pacificado su regi�n. Tanto es as�, que se llegaron a creer el anuncio que hizo el presidente de que est�n ya trabajando en la elaboraci�n del proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2027, "que van a reforzar el Estado del bienestar y van a estar a la altura de lo que los ciudadanos merecen".De verdad alguien puede creer que un gobierno que no ha sido capaz de aprobar, ni siquiera presentar, unas cuentas p�blicas en toda la legislatura (se sigue gobernando por los presupuestos de 2023 prorrogados), va a hacerlo este oto�o. No es m�s que un nuevo intento de desviar la atenci�n sobre los casos de corrupci�n y sobre sus continuas promesas incumplidas de plantear debates parlamentarios. Ya no le quedan excusas y sabe que no tiene una mayor�a parlamentaria para aprobar ninguna ley; por eso lanza una nueva cortina de humo.Ante este panorama, Alberto N��ez Feij�o tiene que mantener la calma y no dar falsas expectativas sobre una r�pida llegada al poder. Si ha esperado tres a�os, puede aguantar hasta que a S�nchez no le quede m�s remedio que convocar las elecciones. A final de 2026 o en julio de 2027. Est� claro que cada d�a que pase ser� peor para Espa�a y para el PSOE, pero intentar forzar la situaci�n puede ser contraproducente.El mes de junio puede ser demoledor para los socialistas. Adem�s de las nuevas informaciones que se van conociendo sobre el "caso Leire", declarar� como imputado el expresidente Jos� Luis Rodriguez Zapatero, concluir� el juicio contra David S�nchez Castej�n, recibir� el requerimiento de juicio oral Bego�a G�mez y probablemente habr� sentencia contra Jos� Luis �balos y Koldo Garc�a.No es el momento para desviar la atenci�n hacia otros asuntos pol�ticos, sino el de exigir explicaciones y responsabilidades a Pedro S�nchez cuando comparezca ante el Congreso a final de mes.