Ficciones ParlamentariasLeire D�ez ha mutado de topo de catacumba a noticia t�xica. Cu�ntos de estos habr� en los intestinos de los partidosLa ex militante socialista Leire D�ez.EUROPA PRESSActualizado Jueves,

junio

22:55Audio generado con IANing�n apocalipsis puede ser aplazado indefinidamente. Antes o despu�s sucede un hecho aparentemente insignificante y con esa nader�a empieza a descalabrarse todo. Pienso en Leire D�ez, mal llamada "fontanera" del PSOE. Le ajustan mejor otras soluciones: correveydile, chamullera, enreda, zascandil, bienmand�... Leire D�ez es infraleve en el aparato de Ferraz, pero por una hormiga puede empezar el incendio colosal. Alguien que no es nadie es capaz de echar abajo el gran teatro por impericia pura, por arrogancia, por estupidez. En ocasiones as� no hay duda de que al PSOE le falta socialismo dentro. El asunto se agrava cuando sumas al caldo el concentrado de �balos, Cerd�n y Koldo, llenos de mando en otro tiempo y con un relente cuartelero. Entre Leire y estos han destrozado la macrobiota de Pedro S�nchez. La digesti�n es dif�cil. C�mo explicas algo as� a los de dentro, c�mo justificas a los propios la confianza en quienes parecen ser los m�s rufianes de la fila.S�nchez ha perdido la aclamaci�n. S�lo es el pol�tico que mejor resiste las cornadas. Quiz� sea lo que m�s se parece a un pol�tico. La necesidad de mandar a veces puede ser un sue�o de hombre frustrado. Leire D�ez ha mutado de topo de catacumba a noticia t�xica. Cu�ntos de estos habr� en los intestinos de los partidos. Machacas adiestrados para incordiar que aceptan de buen grado balancearse sobre el precipicio con modales turbios y aguardando una recompensa en especie: el cargo, la golosina de alg�n poder chiquito, la comisi�n gualdrapa para congraciar el sueldo o el subsidio con las mariscadas. Gente sin salida alguna conscientes de que una vez pillados s�lo hay que aguantar a que pase el furor primero de los telediarios.Despu�s del primer y fren�tico jolgorio de la legislatura inaugural, ning�n partido resiste su propia inercia. Pedro S�nchez est� seguro de intentar una tercera legislatura, aunque los suyos dispensen monedas de chocolate al espacio de la derecha y a la ultraderecha cada d�a. En la v�spera de la posible hecatombe, los Presupuestos Generales han pasado de obligaci�n pol�tica, de responsabilidad de Estado, a extintor y escalera de incendios. Incluso, qui�n sabe, si no ser� una falsa esperanza mantenida con un enga�o. La suerte es que Feij�o s�lo capta fragmentos de realidad mientras escribe sin prisa su propio Breviario de saberes in�tiles (Simon Leys) mientras Junts tambi�n lo chulea. Me hago cargo de su nostalgia al recordar las ma�anas en Santiago de Compostela tomando unas ca�as con los amigos.En este momento estelar de la hispanidad, surcado a diario por pol�ticos con cara de berenjena ocupando el banquillo de los acusados, parece oportuno sospechar que el pasado (otra vez m�s) nos arrasar� por delante. S�lo un Gobierno, en cuarenta y tantos a�os de democracia, ha salido limpio del poder: el de Calvo-Sotelo, Leopoldo. Los espa�oles desconocemos la sensaci�n de verlos salir inmaculados. Esa pertinaz manera de derrumbe es casi un estilo ib�rico, como el g�tico de Le�n, el flamenco, la sangr�a. El final de las legislaturas finales podr�a ser declarado Bien de Inter�s Cultural. Una estampa de Goya patas arriba.El bodrio era un caldo hecho con sobras y mendrugos de pan que se dispensaba a los mendigos en las cocinas de los conventos. El rastro de esa mal�sima calidad se puede encontrar en el paisaje pol�tico de hoy. Arlequines como Leire D�ez son parte del sebo.