Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.Ilustración: Giovanni Tazza Ante las próximas elecciones nacionales, hay quienes han propuesto elegir el mal menor. ¿Pero esto es posible? En un sentido estricto, para Aristóteles esto sería un absurdo. Y para Platón también. De acuerdo a la ética clásica, la voluntad humana sólo puede optar por el bien. Cuando se inclina al mal, lo hace por la apariencia de bien del objeto deseado o por defecto de la voluntad. Porque la voluntad busca naturalmente lo apetecible. Si no hubiese un bien a apetecer, la voluntad quedaría inmóvil. Es una constatación de sentido común que quedó registrada en la clásica definición aristotélica: el bien es lo que se apetece.Conforme a los criterios deTipo de trabajo: OpiniónBasada en la interpretación y juicio de hechos y datos hechos por el autor.
¿El mal menor o el bien común?
Ante las próximas elecciones nacionales, hay quienes han propuesto elegir el mal menor. ¿Pero esto es posible? En un sentido estricto, para Aristóteles esto sería un absurdo. Y para Platón también. De acuerdo a la ética clásica, la voluntad humana sólo puede optar por el bien. Cuando se inclina al mal, lo hace por la apariencia de bien del objeto deseado o por defecto de la voluntad. Porque la voluntad busca naturalmente lo apetecible. Si no hubiese un bien a apetecer, la voluntad quedaría inmóvil. Es una constatación de sentido común que quedó registrada en la clásica definición aristotélica: el bien es lo que se apetece.










