La otra obsesión internacional de Donald Trump se llama Cuba, país al que este jueves definió como “un bonito territorio” que “podría tener hermosos complejos turísticos”.Así se expresó en el Despacho Oval, donde reiteró su amenaza, que la hace como quien tira una moneda al aire. Sotuvo que Estados Unidos se va a “ocupar” de la isla “tan pronto” como termine con el conflicto en marcha en Oriente Medio, sin hacer más precisiones.“Me gusta hacer una cosa después de la otra. Nos ocuparemos de la República Islámica de Irán, y, tan pronto como eso esté resuelto, de regreso haremos una pequeña y breve parada en Cuba”, afirmó. “Nos encargaremos de ello”, añadió en alusión a ese lugar en el Caribe.Lee también“Tenemos algunos planes muy buenos para Cuba. Creo que saben que tenemos que deshacernos del régimen que fue muy duro, muy desagradable. La diferencia es que ahora ya no tienen dinero entrando. Antes recibían mucho dinero de Venezuela y ya no. Recibían petróleo, pero vamos a cuidar de ustedes, sabemos que eso es lo que la gente quieren de nosotros”, recalcó.“Solo queremos que sea un país bien administrado, que pueda alimentar a su gente”, indicó. “Es una nación fallida sin Venezuela”, señaló. De esta manera remarcó que la intervención del pasado 3 de enero, cuando el ejército de EE.UU. secuestró al entonces presidente Nicolás Maduro y a su esposa, y los trajo a Nueva York donde esperan encarcelados el juicio por supuestos narcos, ha propiciado que La Habana se haya quedado sin los suministros petrolíferos y ha colocado al país al borde del colapso económico y social.Alardeó que “lo de Venezuela ha sido increíble” y todo ese flujo ahora “está viniendo hacia nosotros”. Así que Cuba “se está muriendo de hambre, no tiene energía, no tiene petróleo, no tiene dinero, no tiene nada”, insistió,“Más o menos colapsó”, subrayó al referirse de nuevo a la situación creada en la mayor de las Antillas debido al bloqueo global decretado por su administración.Las sanciones suponen la prohibición de realizar transacciones financieras y comerciales“Nos encargaremos de ellos. Queremos ayudarlos”, repitió.“Miren, tenemos mucha gente que votó por Trump. El 95% de los cubanos (de Florida) votaron por mí”, explicó como argumento de su obsesión.“Son personas increíbles, llenas de energía y espíritu emprendedor. Ya saben, algunas de las personas más ricas de Miami son cubanas. Son extraordinarias, y voy a cuidar muy bien de ellas”, dijo.“Voy a permitir que regresen a su tierra. Quieren volver a estar con sus familias, ya saben. Tienen mucha familia allí. Han sido tratados muy mal por Cuba, pero nosotros vamos a tratar bien a Cuba, y vamos a permitir que nuestra gente regrese y que invierta en Cuba si lo desea”, prosiguió.Las declaraciones de Trump se produjeron después de que el Departamento de Tesoro de EE.UU. impusiera nuevas sanciones financieras al presidente cubano Miguel Díaz Canel, a varios de sus familiares y al coronel Alejandro Castro Espín, hijo del expresidente Raúl Castro, que para la justicia estadounidense es un fugitivo por ordenar el derribo de dos avionetas en 1996 en el que iban ciudadanos de EE.UU. Corre el peligro de que cualquier noche lo despierten los Navy Seal.En la lista de sanciones también se incluyó la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), a Lis Cuesta Peraza, esposa de Díaz Canel, y a Manuel Anido Cuesta, hijastro del presidente, que reside en Madrid. También fue sancionado Raúl Alejandro Castro Calis, nieto de Raúl Castro e hijo de Alejandro Castro Espín.La Casa Blanca sancionó además al Ministerio de las Fuerzas Armadas y a los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), una red de comités de barrio creada para articular el apoyo popular a la revolución castrista. El listado se completa con el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, la minera La Victoria y la agencia de viajes Amistur.Las sanciones, otra forma de presión al régimen, suponen la prohibición de realizar transacciones financieras y comerciales con las personas y entidades designadas, cuyos activos bajo jurisdicción estadounidense quedan bloqueados.