GONZALO I. BIENVENIDA MADRIDActualizado Jueves,
junio
23:26La tarde se escapaba por el desag�e cuando apareci� el sexto de la tarde. Un toro de pit�n negro, alto, grande. Uno de los remiendos de Santiago Domecq. Sin rematar en los burladeros, reconociendo con carreras medidas el ruedo. Aceler� la galopada cuando vio a V�ctor Hern�ndez clavado en el tercio, dispuesto a torear por delantales sin probaturas. El toro lo alcanz� de llen� a la altura de la cintura. Un impacto hacia el cielo que encaden� con un forceje� por el pecho que termin� con el pit�n derecho asomando por la hombrera arrastrando al hombre inerte hacia los medios. La chaquetilla hecha trizas. Del angustioso trance se repuso V�ctor Hern�ndez con pasmosa serenidad. Disimulando lo desmadejado de su cuerpo tras la paliza.Se qued� en chaleco para hacer frente a una prenda. El toro pareci� haberse orientado al haber hecho presa tan temprano. Ya no quer�a acudir a los capotes, escarbando antes de cada arrancada. Midiendo en todo momento. El medio sacud�a los racionales tendidos de Madrid. La afici�n se estremeci� cuando el matador de Santos de la Humosa se fue a los medios a brindar. Como despejando las dudas de si se iba a jugar la vida con el marrajo o no. Le plante� una faena como si el toro, que iba camino de los seis a�os, fuera bueno. Firmeza de plantas, vuelos al hocico, trazo puro. Siempre muy cruzado. La faena viajaba al filo entre el bien y el �ay! hasta que volvi� a darle alcance. El pit�n entr� por el chalequillo sacudi�ndole una y otra vez hasta soltarlo seco en el suelo. El chaleco hecho girones. Hern�ndez se volvi� a levantar como si nada, manteniendo la cordura que la plaza hab�a perdido. Los m�s exigentes le ped�an a voces que se fuera a por la espada. Su camino no pasa por tirar la toalla.Enmudeci� a Madrid con su verdad. Otra vez al pit�n contrario, otra vez las plantas asentadas, otra vez dibujando naturales que s�lo pod�an existir en su mente. La estocada, trasera, fue de efecto lento. El descabello agu� las emociones que le hubieran dado el trofeo pero Madrid reconoci� la rotunda heroicidad de V�ctor Hern�ndez.En las manoletinas del cierre de su primera faena ya hab�a mostrado que no estaba dispuesto a dejarse ganar la partida. Fue en un par�n tras el embroque cuando decidi� quedarse en el sitio y aguantar hasta que pasara. La faena, paciente y solvente, se hab�a diluido por la falta de profundidad del toro. Hern�ndez ven�a a impactar de nuevo en Madrid. Lo logr�. Volver� en la Beneficencia que se gan� con su verdad y con su sangre el a�o pasado.El toro de la tarde se llam� 'Lacerado'. El excepcional cinque�o de Jandilla cay� en el lote de Emilio de Justo, para no variar. Un toro arm�nico que no quiere decir que no fuera serio por delante. La belleza de su estampa despert� protestas entre los de siempre. Definido desde salida. Un toro importante, humillador, con transmisi�n. Por encima de todas las virtudes: la capacidad de mantener el ritmo de principio a fin.De Justo se peg� una borrachera de toreo, primero en series m�s cortas y ligeras, despu�s con mayor asiento, hondura y variedad en los remates. Madrid se puso en pie despu�s de una extraordinaria tanda al natural. Por ah� encontr� De Justo su mejor versi�n. Toro importante de Jandilla que siempre quiso buscar los vuelos por abajo. El arrebato se entrelaz� con el clasicismo en un final que no fue final si no previa a un cierre genuflexo. Los aceros aguaron la fiesta de otra opci�n de triunfo para Emilio de Justo. La ovaci�n rotunda recay� en Lacerado.Entr� pronto la afici�n en la tarde gracias a un burraco de Jandilla que se movi� como un tej�n desde que pis� la arena. Pronto, emotivo y con humillaci�n. Emilio de Justo se lo ajust� en chicuelinas como pr�logo a una notable faena. Entendi� bien el extreme�o la exigente embestida. Un bravura de las que pueden desbordar. Los mejores momentos llegaron con la mano derecha, sin estoque ayudado.Aquel fue el primer cap�tulo de una tarde condicionada en los corrales. A la ganader�a triunfadora del San Isidro pasado no se le puede mutilar la corrida rechazando toros por falta de trap�o bajo el criterio presidencial. Fue una pena que no se lidiara completa.Borja Jim�nez no termin� de redondear con un lote de mayores opciones. La mente est� en el domingo donde le esperan seis toros en solitario para cerrar el ciclo isidril.JANDILLA / Emilio de Justo, Borja Jim�nez y V�ctor Hern�ndezMONUMENTAL DE LAS VENTAS Jueves, 4 de junio de 2026. Lleno de �no hay billetes�. Toros de Jandilla y de Santiago Domecq (5� y 6�); de correcta presentaci�n. Cinque�a la segunda mitad. Con movilidad. Bravo el 4�. Orientado el marrajo 6�.EMILIO DE JUSTO, DE FUCSIA Y ORO. Pinchazo y estocada. Dos avisos (silencio). En el cuarto, estocada trasera, descabello. Dos avisos (palmas).BORJA JIM�NEZ, DE AZUL A�O Y ORO. Dos pinchazos y estocada. Aviso (silencio). En el quinto, estocada y descabello (silencio).V�CTOR HERN�NDEZ, DE MALVA Y ORO. Media estocada y descabello. Aviso (saludos). En el sexto, estocada defectuosa y varios descabellos. Aviso (saludos).












