Después de La infiltrada, Arantxa Echevarría se ha alejado totalmente del tono dramático de la premiada cinta sobre una policía infiltrada en ETA para dirigir la comedia Cada día nace un listo, un retrato de una España corrupta y lumpen con un Hugo Silva en la piel de un buscavidas que tuvo su momento de gloria cuando participó en un reality y en la actualidad no tiene donde caerse muerto. Hasta que le proponen robar un cuadro que pertenece a una rica heredera que acaba de enviudar y que se lleva fatal con su hijo. Un plan que se va torciendo a medida que aparecen más pícaros como él en busca del botín, como el personaje de la Mari, encarnado por Susi Sánchez. “Después de ganar el Goya y el éxito de taquilla con La infiltrada, había como una presión sobre mis hombros. Y me he quitado esas tensiones haciendo esta comedia que yo quería que fuera gamberra. Me gustan mucho los Coen, un humor parásito que no sabes si reírte o no y con este proyecto me he desengrasado de La infiltrada, que fue un viaje muy emocional y un proceso creativo doloroso. Sentía que necesitaba reír y hacer reír a los demás”, cuenta la directora a La Vanguardia durante su paso por el BCN Film Fest, donde el filme participó en la sección Cinema amb Gràcia y este viernes aterriza en la cartelera. Dafne Fernández, Jaime Olías, Arantxa Echevarría y Susi Sánchez en la pasada edición del BCN Film festÀlex GarciaLa risa es cada vez más necesaria en estos tiempos tan convulsos...Sí, además la película es una comedia pero también hablamos de cosas sociales. Los poderosos y los lumpen en realidad son el mismo patrón con diferente piel. Todos deseamos lo que tiene el de al lado. Todos queremos algo más, dinero fácil y rápido. Nosotros lo que queremos son mil euros más este mes pero los lumpen quieren cien millones más. Entonces quería hablar un poco de este sesgo social y de esta necesidad que tenemos todos de querer conseguir el dinero fácil y es algo que no es fácil.En España hay mucho listillo como el personaje de Hugo Silva.La gente normal se va a currar, cuida de los niños, de la suegra, así que cuando ves en el telediario que no se quien ha mangado de las arcas del Estado, de tu propio dinero, cien millones de euros y que no va a la cárcel, hay algo ahí de preguntarte qué estoy haciendo mal, porque me están robando, y ahora me toca a mí. Y esto es la película. Y también era un poco ver cómo se mueven estos estratos sociales entre ellos. Me gustaba ver cómo el más pringado le podía decir al más poderoso: ”'Si quieres esto me vas a pagar cuatro millones”. Lo que está claro es que cada uno va a la suya en estos 'business'. No hay amigos que valgan.Totalmente. Todo el mundo quiere aprovecharse del de al lado. Y Toni Lomas, el personaje de Hugo Silva, es precioso. Nos lo hemos pasado bomba rodando. Y además canta de verdad. Él mismo se inventaba coreografías. Es un cortoplacista. Puede dormir en un coche y si duerme un día en un hotel es más feliz que una perdiz. De pronto tuvo una cierta fama, con lo que quería reflejar una crítica a esas famas efímeras de la televisión. Pero él no es un juguete caído, es feliz cada día que pasa cuando consigue cualquier miseria. Interpretado por cualquier otra persona podría resultar medio despreciable porque es un jeta, pero hecho por Hugo tiene una luz. Tiene una relación con una mujer de las altas esferas, muy elegante, pero él reconoce que una yegua no está hecha para un burro. Y él tan feliz porque ha aprovechado lo que se ha llevado por el camino. Echevarría junto a Hugo Silva en el rodaje de la película¿Siempre lo tuvo en mente para el papel? Sí. Este es un proyecto que empezó en el 2014 con Michel Gaztambide y Enrique Urbizu, estuvo metido en muchos cajones y parado por diferentes motivos y ellos ya pensaban en Hugo. Y cuando me llegó el proyecto hice una reescritura absoluta, pero sabía que tenía que ser Hugo el protagonista. Igual que pensé en Susi Sánchez, que tiene un papel totalmente disruptivo con todo lo que ha hecho antes. Una señora que va de animal print con chándal y que está mangando todo el rato, haciendo sus pequeños business siempre al otro lado de la ley para sacar adelante a su familia. En la película también hay una crítica a las redes sociales, a la necesidad de estar siempre expuesto. ¿Cuál es su opinión?Creo que es una falsa realidad. El personaje de Toni Lomas se lía con gente para poder dormir en hoteles. Tiene una vida en Instagram que es maravillosa, siempre sonriendo...Esta fama tan fugaz creo que deja muchos juguetes rotos, pero no solo eso, crea unas realidades inverosímiles y que nosotros creemos. Yo soy la primera que se pone en Instagram y dice: Ahí va esta que ha estado en Palma de Mallorca y debería estar currando. Y digo pues voy a subir la foto del otro día que estaba comiendo... Es una tristeza. Lo haces para aparentar algo. Yo no quiero irme a Palma ahora mismo, quiero estar trabajando. Yo las redes las uso cuando estoy de promoción, pero mi vida privada, jamás va a ir a redes. La gente expone a sus hijos y es algo que se me escapa, es algo que me preocupa mucho. Tengo dos niños pequeños y ando muerta de miedo. Creo que tenemos una edad y hay que saber empezar a negociar con esto, con la IA... no puedes criticarla solamente, tenemos que ser proactivos y buscar cómo beneficiarnos de ello. Las relaciones familiares en las altas esferas tampoco salen bien paradas en la película.Es un poco esta falsa felicidad en el fondo y en las altas esferas hay que demostrarlo más por el qué dirán, el estatus. Y la madre que interpreta Belén Rueda y el hijo que encarna Jaime Olías ni se soportan. Ella opina que su hijo es un inútil porque no ha hecho dinero como el padre y el hijo se ha sentido siempre solo porque de pequeño le mandaron a un colegio privado en Inglaterra. Hay una falta de relación que, en cambio, Susi sí que tiene de forma real con sus nietas, aunque las grite (risas). Yo siempre digo que la familia uno no la elige, te toca. Y luego está la que eliges, que son los amigos. Y esto es una cuestión de azar.¿Por qué ha elegido San Sebastián como punto neurálgico del rodaje?Porque la película habla de esa interconexión entre el mundo de los más ricos con los más pobres y en los sitios pequeños hay una posibilidad muy grande de que a las cinco de la mañana en el Bataplán acabe alguien del barrio más bajo con el que tiene el chalet en Mirasol. Era el sitio perfecto donde los ricos y los lumpen se pueden reunir. Y luego Donosti tiene ese dinero viejo con casas impresionantes enfrente de la Concha y luego tiene una zona un poco más oscura. Era un retrato de la sociedad mucho más pequeñito porque en Donosti está todo muy apretadito, muy cerca. Diego Anido y Susi Sánchez, dos de los lumpen de la películaEl personaje de Hugo Silva tiene que robar un Caravaggio. ¿Qué cuadro le gustaría tener en su salón?Uf, ¿cuál, no? Porque me fascina el arte. Intento comprar obras de gente que está empezando. Me encantaría tener algún Velázquez, Miró, cualquier Caravaggio a Picasso. Sobre todo lo que me gusta es que el Caravaggio de la película está perdido, descatalogado, así que su valor es incalculable. Todo el mundo lo desea pero nadie lo admira. El único que lo hace es un lumpen.¿Cómo ve la situación del cine español?Super saludable. Hay una capacidad increíble de contar historias muy diversas. Sirat no tiene nada que ver con Los domingos o Maspalomas. De pronto ves que estamos creando un montón de historias muy diferentes, con muchos contrastes y desde un cine independiente que está funcionando en taquilla. Es algo que me ilusiona muchísimo. Por supuesto Santiago Segura siempre va a estar, películas más mainstream, que está fenomenal y nos ayuda mucho para hacer otro tipo de cine. ¿Ha visto Torrente, presidente?No, no puedo ver ese tipo de películas (risas). Pero seguro que es magnífica y necesitábamos una peli así para remontar. Si alguien va a ir a ver Torrente y ese día no hay entradas mira la película de al lado y a lo mejor es Cada día nace un listo. Creo que son sinergias. Solo hay que convencer de volver al cine y que vuelva a ser un acto social. La veo optimista...Sí, los cines se están dando cuenta de que hay que renovarse. Hay que dar una experiencia más premium. Por ejemplo, yo acompaño mucho las películas. Voy a coloquios. Yo de pequeña me hubiera vuelto loca si hubiese podido ir a ver a Icíar Bollaín explicar su película en un cine. Esto no te lo va a dar el salón de tu casa. Ver una comedia en un cine en el que de pronto alguien suelta una carcajada que se te hace contagiosa, es algo muy bonito.¿Y después del Goya a la mejor película por La infiltrada le es más fácil escoger sus proyectos y gozar de libertad creativa?Creo que el Goya de dirección novel por Carmen y Lola me dio la vida. El de La infiltrada me ha dado más responsabilidades. Carmen y Lola me puso en el foco y por eso pude hacer La infiltrada. Pero sí que te digo que el Goya por La infiltrada más que otra cosa me ha dado una responsabilidad que no quiero. Siento mucho el peso de ser la mujer más taquillera del cine español. Y los productores cada vez que hacemos una película me dicen: ”'Bueno, vamos a petarlo como La infiltrada”. Y yo pienso: ¡yo que sé!. Con La infiltrada jamás pensé que sería una película tan vista. Si supiera que una peli va a funcionar en vez de productores habría bancos detrás de nosotros invirtiendo dinero. Ese éxito es algo que pasa de vez en cuando y yo he tenido mucha suerte en la vida. Pero si te pones ese listón estás vendido. Echevarría y Jaime Olías en el rodajeCon Carmen y Lola también hizo historia en 2018 al convertirse en la primera directora de cine española en tener una película seleccionada en la Quincena de Realizadores del Festival de Cannes.Es que tengo como muchas primeras mujeres y estoy un poco harta... (risas), a ver si conseguimos que sea primera persona. Pero bueno, a mí me gusta porque implica que nos visibilizamos como mujeres. Las mujeres estamos en un momento en el cine super poderoso y que es brutal todo lo que está haciendo Alauda Ruiz de Azúa, que es un genio del cine español, o Pilar Palomero y Carla Simón. Hay una nueva voz en el cine y es maravilloso que además le guste al público. Licenciada en Periodismo por la UAB. Redactora en la sección de Cultura especializada en cine
Arantxa Echevarría: “Siento mucho el peso de ser la mujer más taquillera del cine español”
La directora vasca estrena la comedia 'Cada día nace un listo', donde retrata una España corrupta y lumpen








