Las mujeres de mediana edad tienen motivos para estallar y por eso no es extraño que tengan todo un subgénero para sí mismas, en el que abundan las comedias y tragicomedias. Del Hollywood clásico al del siglo XXI, pasando por éxitos recientes del cine español, como Casa en llamas, o series como la recién estrenada Furia, esa parte de la vida femenina da juego para rato. No es nuevo y, aunque parece fácil, no lo es.

Las irresponsables se inscribe en ese tipo de comedia loca, pero no logra ir más allá de su previsible esquema, que deriva en esa catarsis femenina que en este caso resulta grotesca y mal concebida. La película de Laura Mañá arranca de forma correcta en la presentación de los personajes y sus conflictos personales, pero se precipita muy pronto hacia una comedia insípida y sin mucha gracia, con un guion que fía su humor a gags escatológicos burdos y a la machacona idea de la madurez femenina como un campo de amargura.

El trío protagonista —interpretado por las actrices Laia Marull, Betsy Túrnez y Àgata Roca— pasa un fin de semana en una casa de lujo prestada por el amante de una de ellas. Se supone que le deja la casa para que no le roben, pero eso mejor ni preguntárselo. Mañá, actriz y directora que debutó hace ya 25 años con Sexo por compasión, tiene en su trío de intérpretes la mejor baza de una película que sin ellas resultaría bastante indigerible.