Gabriel Becerra Yáñez (Cúcuta, 50 años), representante a la Cámara y uno de los militantes más caracterizados de la izquierda colombiana, lleva semanas dividiendo su tiempo entre sus deberes legislativos y la coordinación de la campaña presidencial de Iván Cepeda, de la que es uno de los principales asesores y miembro del comité político. Desde su oficina en el corazón del poder legislativo del país, el veterano militante comunista no oculta su convicción: el candidato oficialista ganará en segunda vuelta. Lo dice con cifras en mano. Está convencido de que la izquierda tiene asegurados 2,5 millones de votos adicionales a los de la primera vuelta, que serían suficientes para inclinar la balanza a su favor. A 17 días de un balotaje que definirá el rumbo político de Colombia por los próximos cuatro años, la estrategia del comando de campaña no pasa por una reestructuración de fondo, sino por marcarse un objetivo concreto: movilizar a los electores que se abstuvieron en la primera vuelta.Pregunta. ¿En qué van los acercamientos con las figuras del centro? Usted ha dicho que van andando, pero la congresista Jennifer Pedraza dice que nadie los ha buscado…Respuesta. Desde la misma noche de los resultados, hemos conversado con los equipos de los excandidatos Sergio Fajardo, Claudia López y Juan Daniel Oviedo, a través de quienes cumplen esa función. Con todos existe un canal oficial de comunicación y con todos se está avanzando en esos diálogos. Es natural que ellos tengan una base electoral que no quiere encasillarse en los dos polos, y me parece honesto lo que han dicho: “no somos jefes de los ciudadanos, cada uno toma sus decisiones”. Ahora, es evidente que un alto porcentaje de los ciudadanos que los apoyaron se inclina a estar con nosotros, así mantengan críticas al Pacto Histórico, a la Alianza por la Vida, a Iván. De hecho, las críticas más fuertes son contra el presidente Gustavo Petro. P. Petro ha hablado de un fraude en la primera vuelta. Cepeda lo desmintió parcialmente el lunes, pero el presidente insiste. ¿Usted cree que hubo fraude?R. Pensamos que hay que investigar seriamente lo que el presidente ha presentado, ya no a nivel de opinión, sino de evidencia. La denuncia del debate electoral ya la validó el periodista Daniel Coronell, y apunta a que la metadata del censo electoral señala que fue modificado. Eso hay que investigarlo. No descartamos que haya ocurrido un fraude. El registrador le ha sacado algunas justificaciones, pero las evidencias están. Ahora, hay que seguir un trámite legal ante las autoridades, que es distinto a la realidad política. En este país, tener sospechas sobre el sistema electoral no es descabellado. Eso no nos va a resolver políticamente el problema. Vamos a unas elecciones, tenemos que concentrarnos en ganar. Si nos dedicamos solo a eso, nos van a golpear políticamente.P. ¿Y cómo ganar las elecciones? ¿Cambiarán de estrategia?R. Ganar pasa por conseguir los votos que no tuvimos ahorita. Primero, en la gente nuestra que ese día no votó porque se quedó durmiendo, porque no le llegó el transporte, porque no los llamamos. Esa base hay que sacarla a votar. Por ejemplo, en el norte de Bogotá, donde votan los del otro lado, votó un promedio del 70% de la población; mientras en el sur, donde nos votan, participó entre el 44% y el 48%. Si sube la participación en el sur, la probabilidad es que en un alto porcentaje sean votos para nosotros, porque ningún fenómeno señala que cambien su voto histórico. Luego, en zonas rurales donde no llegó la chalupa o el camioncito, llovió, el líder le dio largas... no podemos permitírnoslo en la segunda vuelta. La primera orientación es garantizar que todos los que apoyan la candidatura de Iván vayan a votar. Eso, con los acuerdos y las alianzas con otros candidatos, nos puede garantizar unos 2,5 millones de votos más.P. Se critica que la campaña no tiene fuerza digital, y que lo que hay, lo están haciendo los ciudadanos, no el equipo… R. En lo digital, el equipo de Abelardo de la Espriella le metió mucha plata: mientras nosotros gastamos unos 1.000 millones de pesos en redes, ellos se están gastando 10.000 millones semanales. Y no era la propaganda aburrida que sale en YouTube, sino campañas de guerra sucia, lo que llaman campañas paralelas: Iván con los dientes como un monstruo. Es una campaña de desprestigio que cala. P. ¿Hacia dónde van a orientar ahora en redes? R. Hay un tema antes, la personalidad de Iván. A él no le gusta meterse en una ventana, en un taxi, no baila reggaetón. Ya nos dijo que no lo iba a hacer porque eso no es él. “Yo soy ese pueblo al que han jodido y han matado, no me voy a someter a hacer un trencito, ni esas payasadas”. Si eso nos lleva a la derrota, pues... Le hemos dicho que salga más, hable más con la gente, con los medios. Y vienen cambios. Ya hubo un primer gesto: los K- poppers están rompiendo las redes, y logramos que les contestara. Eso es revolucionario para él. Cambiarán también la imagen, la consigna. No creo que le vayan a cambiar la forma de vestir ni de caminar, pero su presencia en redes va a mejorar. P. En la primera vuelta, Cepeda se negó a ir a debates y el lunes retó a De la Espriella a sumarse a uno. Usted es uno de los delegados para que eso se geste. ¿En qué va? R. No vamos a aceptar condiciones que nos pongan en una posición de sometidos, teniendo 10 millones de votos. No estamos derrotados. Lo que necesitamos es definir un lugar neutral. Si todos los medios se ponen de acuerdo y proponen uno, lo evaluamos. Mi propuesta es que sea en una universidad, con todos los periodistas presentes. Que definamos moderadores: la campaña de De la Espriella pone uno y nosotros el otro. P. ¿Ya hay interlocutor del lado de ellos?R. Alguien cercano a ellos me dijo que están pensando que no sea RCN ni Semana, sino otro medio. Tengo la hipótesis de que él no quiere ir a un debate: están intentando moverlo hacia los vicepresidentes. Y es que Iván se lo traga: es más sólido, está más tranquilo, mientras Abelardo está acostumbrado a hacer el show. Si no hay show, tiene que haber rigor y lo serio no es su escenario. P. Dos grandes temas se han convertido en fantasmas que espantan votantes: la falta de claridad sobre la convocatoria a una asamblea constituyente que impulsa el presidente y la política de paz total. ¿Qué tan flexibles serán para atraer votantes?R. Hay gente que quiere que Iván renuncie literalmente a la constituyente, pero él siempre ha dicho que cómo va a renunciar a una figura que está en la Constitución. Lo que está diciendo es que no es su prioridad de gobierno. Soy franco: entrar en contradicción pública con el presidente en un asunto en el que tenemos otra visión no me parece justo. El presidente es el líder de este proceso y ha hecho bien las cosas. Sobre la seguridad, lo que Iván ha planteado es que cuando esté en el Gobierno, evaluará las mesas de diálogo una a una y definirá si continúan. Nadie va a resolver el problema de la criminalidad a punta de fusiles; lo hemos vivido décadas y solo volveríamos a la violación de derechos humanos, a la ley del más fuerte. Lo digo con responsabilidad: ese tipo [De la Espriella] nos puede llevar a una guerra civil. No tiene límites. P. La campaña de ultraderecha les sacó 650.000 votos de diferencia. ¿Qué le hace creer que pueden ganar?R. Yo ya viví la experiencia con el presidente Petro en 2022: perdimos por un poquito más y lo logramos. El presidente lo dijo en una reunión: somos la primera fuerza política del país. Cometimos el error de generar una expectativa muy grande de ganar en primera vuelta, pero no sufrimos una derrota. Lo mismo pasa ahora. Tenemos mucho más dónde crecer que ellos. Creo que puede irrumpir un voto oculto de gente que estaba apática, neutral. Este país ha cambiado. Hay una parte de la sociedad que no quiere echar para atrás, y esa gente va a salir.P. Hay figuras que para la izquierda son cuestionables y le han hecho mucho daño a este Gobierno, como Armando Benedetti o Roy Barreras, ¿los van a dejar entrar a la campaña?R. Yo admiro a Roy porque fue capaz de convencer a un país de que iba a ser presidente y hay gente que cree que quien puede salvar esto es el hombre que sacó 12.000 votos. Creen que la política se salva yendo donde los políticos tradicionales, que ya se gastaron la plata. Benedetti está cumpliendo un papel, lo respeto, tiene sus méritos, pero que sea el salvador es producto de ilusiones. Lo que necesitamos es romper ese cerco mediático, lograr que la gente pueda pensar con más libertad y conocer las propuestas.P. ¿Qué autocrítica hace de la campaña? R. Deberíamos fortalecer toda la capacidad de disputa en la virtualidad. Hay críticas y es bueno recogerlas. Sin necesidad de que Iván deje de ser Iván, si se organiza bien ese campo, se puede mejorar. En esta recta final, los eventos masivos ya no van, la última fase exige mucha comunicación, mucha presencia de la fórmula y, sobre todo, revisar el funcionamiento de la organización el día de las elecciones para que la gente vote. Lo demás son veladoras y rosarios. Hay mucho contenido digital que no es oficial y está movilizando en las calles, haciendo campaña y pedagogía. Creo que eso es lo mejor: que la gente se apropie de la campaña como se apropió de la de Petro. Eso al final fue una ola. Otra nos va a llevar a ganar.