En 2024 el comisario José Manuel Villarejo ya tenía un horizonte judicial complicado en la Audiencia Nacional. Un año antes se había conocido la primera condena en el caso Tándem y le quedaba hacer frente a más de una veintena de piezas separadas. Pero esta realidad no impidió que Leire Díez pensara en él como posible bastón en el que apoyarse en su batalla por “limpiar a fondo el estado profundo”.
Uno de los atestados de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que consta en el 'sumario Leire' recoge que la exmilitante socialista se acercó en abril de 2024 al entorno del comisario. Eran viejos conocidos porque ya en 2021 Villarejo, al que Leire se refería de forma críptica como 'el de la txapela' o 'el de la boina', había sido lo que en el argot periodístico se conoce como su fuente de información.
Así, Leire Díez vuelve a “abrir vías” con el comisario y celebra varias reuniones con él y con su abogado. Y hay acuerdo. El comisario aportaría información “crítica” sobre diversas personas y operaciones y, a cambio, recibiría “beneficios en el marco de los procedimientos judiciales” en los que estaba inmerso.
Esa suerte de pacto quedó plasmado en un documento que llevaba por título 'LD Planteamientos' que habría sido elaborado por el propio comisario Villarejo y que fue entregado a Leire Díez el 26 de agosto de 2024, coincidiendo con la última de las reuniones. Ese documento podría ser calificado como el último de los 'proyectos' conocidos de José Manuel Villarejo. Un proyecto en el que, en lugar de pactar una retribución dineraria como era habitual en él, buscaba lograr a través de Leire Díez un pacto con el Ministerio Fiscal que evitara su eventual entrada en prisión y que el daño económico a su patrimonio no fuera demasiado dañino. Al final, esa alianza Leire-Villarejo salió mal y acabó con el comisario echando en cara a la militante su falta de resultados: “Está visto que nosotros somos los únicos que cumplimos”.













