Algunos países confían en una prueba nacional única y altamente competitiva, otros delegan la selección en cada centro académico

Cada primavera, al acercarse los exámenes de Selectividad, sobre las esperanzas y expectativas por el futuro se superpone el miedo y el desgaste emocional en decenas de miles de estudiantes españoles. Este modelo no es más que una pequeña pieza dentro de un amplio mosaico internacional de sistemas de acceso a la Universidad. Mientras algunos países confían en una prueba nacional única y altamente competitiva, otros delegan la selección en cada centro académico. Estas son las diferentes formas de acceder a un grado universitario en otros puntos del planeta.

En Alemania, el ingreso depende principalmente del Abitur, el título que da acceso a la Universidad. Se obtiene al finalizar el Gymnasium (normalmente en 12.º o 13.º curso, según el estado federado). No existe una prueba general equivalente a la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) para todos los estudiantes, como en el caso español.

Un portavoz del Colegio Alemán de Madrid explica a EL PAÍS que este título de educación secundaria se obtiene de las calificaciones de los últimos años de Bachillerato y los exámenes finales del Abitur. Con este promedio, el alumno solicita la admisión y el grado que le interese. Sin embargo, la institución apunta que para muchas carreras no es necesario rendir un examen de acceso adicional. Por ejemplo, en las carreras con mucha demanda, como Medicina, Odontología, Psicología, Farmacia y algunas carreras de Ciencias de la Salud, la admisión depende de la nota del Abitur.