El catolicismo dejó de representar al 90% de los argentinos. Hoy convoca al 57,7% de la población, según el Barómetro de las Religiones y las Creencias en Argentina, relevamiento elaborado entre febrero y marzo de 2026 por el Observatorio de las Creencias de la Universidad de Buenos Aires (UBA) con una muestra nacional de mayores de 16 años y un nivel de confianza superior al 95%. El investigador del CONICET Juan Cruz Esquivel, a cargo del estudio, advirtió que la tendencia declinante viene desde el siglo XX: en 1960, último censo que registró la variable religiosa, el 90% de los argentinos se identificaba con esa fe.

El segundo grupo ya no es ninguna de las religiones que históricamente disputaron ese espacio. Son los sin filiación religiosa: personas que se consideran creyentes y tienen prácticas espirituales pero que al ser consultadas responden que su religión es «ninguna», con el 22,4%. Más abajo, los datos revelan una inversión llamativa: los testigos de Jehová y la umbanda alcanzan cada uno el 0,5% de la población, mientras que el islam llega al 0,3% y la comunidad judía al 0,2%. En términos de adhesión declarada, las minorías de origen cristiano heterodoxo y las religiones afrobrasileñas superan a las dos tradiciones que históricamente definieron el debate sobre diversidad religiosa en Argentina.