Influir es más que mandar

El despegue español en el mundo debe mucho a instituciones como las escuelas oficiales de idiomas: públicas y gratuitas. En ellas, jóvenes humildes de provincias, como García Herrero, se dotaron de alas políglotas. Con ellas ha aportado su visión tan cosmopolita como apegada a la realidad al BCE, el Banco de España o el FMI, lastrados por egos desbordados con cargo pero poco lide­razgo. Nos cuenta cómo el de Emilio Botín, en cambio, convirtió al humilde y también provinciano Santander en potencia mundial. Un concierto de liderazgos nos haría falta hoy para transformar a la UE en una potencia unida capaz de convertir en tripolar el mundo dominado por EE.UU. y China. Si no, seremos un destino turístico colonizado por sus tecnologías. Nos faltan líderes que influyan con el ejemplo, que es más que mandar con un cargo.¿De Burgos a Hong Kong?

En realidad vivo en Taiwán, pero oficialmente en Hong Kong. Y sí, nací en Burgos en una familia humilde que me llevó a un cole de monjas; pero también tenía la Escuela Oficial de Idiomas...

Enseñanza pública de calidad.

Me fue muy bien: aprendí inglés, francés, alemán, italiano y hasta árabe. Fue mi pulmón, porque en Burgos me aburría mucho. Me faltaba aire, porque era vetusto todo, aunque ha mejorado mucho.