En las calles Sibambe y Benavides, en el centro de Durán, comerciantes y emprendedores continúan buscando alternativas para mantener vivo el denominado Barrio Cultural. El proyecto nació hace un año y cinco meses con la intención de atraer visitantes, impulsar el turismo y contribuir a la reactivación económica de la zona.La iniciativa comenzó en enero de 2025 con un festival folclórico que reunió a vecinos, artistas y emprendedores. PublicidadComo parte del proyecto se pintaron murales, se realizaron adecuaciones en el espacio público y se promovió la realización de actividades culturales para convertir al sector en un punto de encuentro para familias y visitantes.Además, dentro del plan denominado corredor seguro, se trabajó junto con la Policía Nacional para fortalecer las condiciones de seguridad. PublicidadPublicidadEn ese entonces se colocaron cámaras de videovigilancia y alarmas comunitarias con el objetivo de brindar mayor tranquilidad a quienes acudieran al sector.Sin embargo, la realidad que enfrenta actualmente el Barrio Cultural es distinta a la que proyectaban sus impulsores. A medida que avanza el segundo trimestre de 2026, el sitio luce desolado durante gran parte de la tarde y la noche.PublicidadAlgunos propietarios han optado por cerrar sus discotecas y suspender actividades debido a la falta de clientes. Según los propios comerciantes, las ventas han disminuido considerablemente y la afluencia de personas es escasa.Pese a este panorama, los emprendedores insisten en mantener vivo el proyecto mediante la organización constante de actividades y ferias.“Más de 25 emprendimientos siempre están presentes en cada feria que hacemos”, señalaron los organizadores, quienes aseguran que continúan apostando por el sector a pesar de las dificultades.Entre los eventos previstos constan actividades para agosto, considerado por ellos como el mes de las artes, así como celebraciones relacionadas con la parroquialización de Durán, prevista para el 16 de octubre.PublicidadNo obstante, la permanencia de negocios en la zona se ha reducido de manera considerable. Roberto Baidal, presidente de los negocios nocturnos del cantón y presidente del Barrio Cultural, aseguró que actualmente apenas tres locales continúan funcionando.“NO hay el apoyo del GAD municipal. Nosotros estamos a la deriva impulsando con nuestros propios medios y tratando de gestionar”, manifestó.Los comerciantes consideran que uno de los principales obstáculos para atraer visitantes es la percepción de inseguridad que todavía existe entre los ciudadanos. Aunque reconocen que se han realizado esfuerzos para mejorar las condiciones del sector, sostienen que muchas personas aún evitan acudir al lugar.A ello se suman las afectaciones económicas derivadas de los dos últimos toques de queda. Según los propietarios, estas medidas provocaron pérdidas económicas y contribuyeron a que la actividad nocturna se redujera aún más.La situación ocurre pese a que Durán registra una reducción significativa en los índices de violencia durante 2026.De acuerdo con cifras oficiales, en la Zona 8, integrada por Guayaquil, Durán y Samborondón, las muertes violentas disminuyeron un 29,62 % entre el 1 de enero y el 14 de mayo de 2026. En ese periodo se contabilizaron 994 asesinatos frente a los 1.421 registrados en el mismo lapso de 2025.Durán fue el cantón que presentó la reducción más pronunciada. Los homicidios pasaron de 288 a 135 casos, lo que representa una disminución del 53 %.Las autoridades atribuyen esta reducción a la captura de cabecillas de grupos criminales, operaciones tácticas y controles focalizados desarrollados en diferentes sectores del cantón.Sin embargo, para quienes intentan sostener el Barrio Cultural, las cifras todavía no se traducen en una recuperación de la actividad económica ni en el regreso de visitantes y turistas. A más de un año de la creación del proyecto, comerciantes y emprendedores continúan buscando formas de reinventarse para evitar que el espacio pierda dinamismo y lograr que vuelva a convertirse en un punto de encuentro para la ciudadanía. (I)
Barrio Cultural de Durán se resiste a desaparecer y busca atraer más visitantes
Los comerciantes consideran que uno de los principales obstáculos para atraer visitantes es la percepción de inseguridad que todavía existe.














