La nueva edición de Tendencia Arenales, el evento insignia del Distrito Arenales, demostró ser un armazón cultural, un termómetro social y una declaración de resistencia.El circuito regresó este año con más de 10 cuadras intervenidas a lo largo de las calles Arenales y Juncal (en el recorte que va desde Montevideo hasta Cerrito) donde más de 85 locales abrieron sus puertas el 28 de mayo de 18 a 21 horas.Bajo la curaduría de la periodista especializada Marcela Fibbiani, cada espacio se transformó en una escena inspiradora donde convivieron soluciones de diseño, materiales de vanguardia y donde hubo varios cruces creativos.Gonzalo Gens, presidente de Distrito Arenales, puso el dedo sobre el verdadero valor de la movida en un mercado tensionado. "Lo más valioso es el entusiasmo, que se sigue manteniendo pese a que el contexto es mucho más desafiante que en otros momentos". Para el directivo, la clave de esta gran vidriera radica en la madurez de un colectivo netamente privado que aprendió a gestionar y actuar en conjunto más allá de la competencia que puede haber. "Es un orgullo poder organizarnos, llegar a consensos y avanzar año tras año", remató.Esa sinergia colectiva se tradujo en calles colmadas de profesionales, estudiantes y entusiastas que buscaban descifrar hacia dónde camina la tendencia, este año marcada por un potente desembarco de mobiliario de origen brasileño y empresas que importan desde otros continentes en convivencia con la resistencia de la manufactura local.Un hilo que cose historia y producciónEl gran hito de esta edición se desplegó como un puente perfecto entre la historia del diseño argentino, el arte y la fabricación nacional. Alberto Churba, a sus 93 años, volvió a sacudir el avispero con la reedición del sillón Cinta.Esta reconocida pieza de culto, que integra las colecciones permanentes del MoMA de Nueva York y del Museo Victoria & Albert de Londres, es una creación de fabricación nacional que marcó un hito en la vanguardia del mobiliario sudamericano.Pieza que no solo sintetiza la audacia formal de Churba, sino que revalida la vigencia de los grandes clásicos nacionales. Pero en una reedición de carácter estrictamente exclusivo: con una serie limitada de solo 58 piezas numeradas que rinde homenaje, precisamente, a los 58 años de su creación original."Para nosotros es un honor tener un relanzamiento de un producto de Alberto Churba en esta edición de Tendencias Arenales, me parece que eso también es algo para destacar dentro de las cosas fuertes de este año", se entusiasmó Gens.La bandera de la industria nacionalLa Compañía, una de las firmas que comanda la resistencia de quienes están desde el comienzo del distrito, muestra desde la vidriera el latir de su corazón.Con 45 años de diseño y producción ininterrumpida en la Argentina, Carlos Galli decidió -nunca mejor dicho- plantar bandera y tomar posición frente al presente. Así, la enseña que Belgrano nos legó, enorme y desplegada, se extendió en la vidriera custodiada por la mesa Sol de un obvio y esperado color amarillo.Pura simbología para materializar el lanzamiento de este producto. "Defender la industria nacional es una postura política", disparó Galli con lucidez, definiendo su propuesta como un recordatorio de las líneas puras y simples del diseño argentino frente a la influencia externa.“Armamos una especie de galería de muebles nuestros del siglo XX que se siguen vendiendo como si fueran actuales. La tendencia de la moda es efímera. Frente a eso, está este manifiesto de nuestra teoría estética”, completó.Esa mirada retrospectiva y cargada de identidad encontró su eco sensible en el Pasaje Libertad, donde Vintage Girair presentó su muestra "Mood Encuentro".Ani Hairabedian, dueña del espacio y también pilar histórico presente desde los orígenes del distrito, aportó su mirada sobre la dinámica, asegurando que "en el recorrido mismo ya se pueden tomar decisiones" sin necesidad de dispersarse por diferentes puntos de la ciudad.En plena era de la virtualidad, la propuesta consistió en invitar a la gente a recuperar el hábito de “anfitrionar” a través de dos puestas antagónicas: una mesa de impronta net protagonizada por piezas de cerámica finlandesa rodeadas de distintos vidrios y otra mesa de espíritu barroco kitsch que incita a mezclar copas, dorados y platos sin el temor dogmático a perder la uniformidad del juego.Cada objeto allí tiene trazabilidad (piezas originales de los 60, 70 y 80 rescatadas mayoritariamente en remates locales) y encierra una carga emotiva indisoluble. "Cada vez que vendo algo se me cae un lagrimón porque sé que no lo voy a volver a encontrar", confesó Hairabedian, dejando en claro que lo que sus clientes se llevan son verdaderas joyas.La propuesta de Fábrica de Luz sintonizó el lanzamiento de sus nuevas luminarias con la estación que viene. "Aprovechamos para presentar nuestra nueva paleta de colores para este invierno en tonos provenientes de la tierra, mostazas, arenas, bordó y algunos brillos cobre", detalló Celia Pasqualetti, cofundadora de la empresa.En la vidriera, la producción exhibió su costado más dinámico con el colgante Liv, una luminaria cuya pantalla está fabricada en un poliepóxido y la luz proviene de una esfera negra que "permite que se apoye en diferentes posiciones y los usuarios puedan 'jugar' con las inclinaciones", explicó.La exploración material continúa con los apliques Manon y Mina. También se destaca el colgante Zaha, una colaboración con el diseñador industrial Gonzalo Graziano. "Hay un juego entre el interior y el exterior con contrastes de colores y vetas de maderas diferentes", agregó Pasqualetti.Mapa de contrapuntosEl gran debate que cruzó la calle Arenales este año se materializó en las diferentes formas de responder a las demandas de un público exigente. El recorrido evidenció un claro contrapunto entre aquellas firmas que traen soluciones resueltas desde el exterior y las que defienden el prototipado y la factura nacionales.La apertura de Ese Concept, la marca capitaneada por Joaquín Spokojni, encarnó la vertiente del diseño importado apelando a la calidad más allá de la cantidad. Ubicado en la calle Libertad, el espacio forma parte de las aperturas recientes que alinearon sus inauguraciones con el pulso del evento.Su propuesta rompe el molde tradicional de los plazos de entrega del mercado local apostando de lleno a un stock disponible para entrega inmediata (entre 24 y 48 horas) en sus líneas de estar, living y comedor.En el nuevo local conviven piezas icónicas para Spokojni, como la silla Félix, junto a alfombras de El Espartano y obras de arte de Praxis, otro de los bastiones históricos involucrados desde el día uno en el distrito.Frente a esa inmediatez de la pieza terminada en el exterior, la escala industrial nacional exhibió sus credenciales de agilidad y versatilidad. En el showroom de Fontenla, donde se presentó la ambiciosa colección Bosco para living, comedor y dormitorio, Oscar Gil desentrañó la trastienda y las ventajas de producir localmente tras los viajes de inspiración a Milán y otras ciudades europeas."La tendencia tiene un período también de durabilidad. Yo creo que esto de arrastrar la tendencia y ver cuánto tiempo puede seguir perdurando te ayuda a que vos avances con una colección y le termines de dar el último toque sobre el final", señaló, marcando cómo la autonomía fabril les permite prototipar, rearmar y corregir en sus propios talleres de forma inmediata.En Bosco, las maderas viraron hacia un profundo color nogal opaco, conviviendo con textiles importados de tramas vivas y con el regreso definitivo del vidrio como protagonista, plasmado en una mesa de centro con tapa ámbar y en una imponente instalación lumínica ornamentada, diseño de la artista Soledad González.El modelo híbrido corporativoEn el medio de este contrapunto, otras firmas exploraron formatos mixtos para enriquecer su propuesta. El universo corporativo ganó espacio con la inauguración de Farber, una firma familiar con 80 años de trayectoria que hoy es comandada por la tercera generación y que se sumó como uno de los nuevos socios del circuito.Tras seis meses de minuciosas reformas, abrió sus puertas el mismo 28 de mayo, presentando un mix que equilibra un 70% de mobiliario de oficina y un 30% para el hogar. Su fuerte radica justamente en un modelo híbrido: son importadores históricos de sillas ergonómicas pero fabrican localmente toda su línea de mesas y complementos.Para su debut, vistieron la vidriera con una obra de arte de Nicolás de Jesús que juega con los reflejos rojos de múltiples espejos circulares.La tercera novedad de esta edición llegó de la mano de Le Muguet y la impronta de Susana Céspedes, quien trasladó su búnker textil a Arenales tras su paso por la avenida Santa Fe y la calle Libertad. Con apenas 15 días en el local, se sumó a la movida atraída por la vibración única de la arteria. Su sello diferencial es la defensa absoluta de la manufactura propia y el uso exclusivo de hilados puros y nobles. "Busco siempre lo que es natural como seda o pura lana ", sentenció, ratificando el valor de la prenda de autor frente a la masividad global.Gran escala y experiencias inmersivasA contrapelo del mercado, Tolder reveló una expansión territorial mediante la ejecución de tres obras en simultáneo: su reciente desembarco en el Polo Hudson, la mudanza estratégica a la Bahía de Nordelta y la inminente reapertura de su histórico local en Norcenter con una fisonomía volcada a lo selvático y natural.Laura Marina López, gerenta Comercial y de Marketing de la empresa que cuenta con una fábrica en Lanús destinada a la producción de cerramientos, pérgolas y toldos, definió esta arriesgada jugada corporativa como parte de la herencia de Norberto Lapajufker, su fundador."Siempre distinto, yendo contra la corriente. Pero bueno, así estamos hace 42 años", explicó la directiva al tiempo que presentaba su nueva cápsula de mobiliario exterior orientada a empatar el confort del interior de las casas en las galerías a través de líneas orgánicas con curvas y sogas de reminiscencias náuticas.En este caso, el modelo híbrido vuelve a aparecer: mientras los cerramientos se fabrican en la planta bonaerense, el mobiliario y los pisos de alta gama para piscinas son importados para complementar el catálogo.El cierre perfecto de la jornada se tejió a través de los sentidos, consolidando la tendencia de las experiencias inmersivas dentro del showroom. Walmer transportó a los visitantes a un refugio natural con Terra, un concepto que, según contaron Martín Ramírez y Gonzalo Gens, propone un regreso al origen mediante mobiliario de formas curvas y texturas naturales.El espacio se ambientó con troncos, cortezas de árbol y un revestimiento de terracotas provenientes de la Toscana italiana, amorosamente iluminado y envuelto en la atmósfera musical de la sanación sonora (soundhealing).El gran hallazgo para complementar la propuesta fue una fragancia experimental de madera, eucalipto y menta diseñada exclusivamente para la vidriera, que podríamos poner a dialogar con la experiencia interactiva que Perfumum Bue montó en el circuito.Allí, Marta Harff dictó una charla destinada a recuperar el valor del olfato (un sentido primitivo ligado a la supervivencia y a la memoria irracional, dice) invitando al público a diseñar su propia identidad olfativa mediante la superposición de fragancias magnéticas o disruptivas para comprobar su mutación alquímica sobre la piel. "Un aroma te lleva a un eterno presente de un momento que pasó y que lo revivís pero no sabes por qué", precisó Harff.El pulso de las vidrierasEl despliegue del circuito se completó con una sucesión de propuestas que alimentaron este mapa de renovación. La temática a gran escala se diversificó en Simmons con su vidriera futbolera ("Descansá como un campeón") provista de tecnología para el descanso. Mientras, la geometría carioca pisó fuerte en Janeiro Casa a través de la línea B//B de Eli Romano, inspirada en las tramas visuales de Río de Janeiro. El juego de texturas e instalaciones arquitectónicas continuó en Hache Flooring con un biombo de caña de bambú que filtraba sombras escenográficas sobre el pavimento.Iluminación Agüero presentó dispositivos lumínicos en metal, papel y vidrio soplado que revalorizan las técnicas manuales contemporáneas. Salazar Casa propuso la instalación sensorial "Raíces & Mareas”. Mihran exhibió su colección Suzani con mantas bordadas a mano en Asia Central.En el plano puramente artístico, las muestras de Romina Orazi y Gastón Herrera en Praxis, junto a la obra de Chloé Henderson en Biga Art Gallery, consolidaron el cruce estético del recorrido, al igual que el diálogo energético de Ine Glez Agote y la ambientación otoñal en tonos chocolate y bordó profundo de Gilligan's. Finalmente, las postales bordadas de Milia Libros y las colecciones de Atelier Delcroix terminaron de dar forma al ecosistema del distrito.Pero volvamos al sillón Cinta como recordatorio de una era dorada de la manufactura local que hoy no se añora porque se resignifica. En esa cinta que se dobla sobre sí misma de forma infinita y suspendida en el aire, se cifra la verdadera síntesis de Distrito Arenales: una línea continua que conecta el trazo maestro de la historia con el entusiasmo de quienes, a pocas cuadras de distancia, siguen levantando la persiana para torcerle el brazo a la incertidumbre.