La Pen�ltimaNos escandalizamos con La Casita de Bad Bunny como si el privilegio de la belleza no operara en todos los �mbitos de la vidaMar�a Le�n (i) y Ester Exp�sito (c) en La Casita.EFEEL MUNDOActualizado Mi�rcoles,
junio
21:37"Yo tambi�n dejar�a que me cosificaran por estar en La Casita", brome�... pero solo un poco. Mi amiga me mir� at�nita. Desde nuestra grada, observ�bamos a Bad Bunny perrear en su escenario m�s viral, esa casita puertorrique�a que cada noche llena de famosos y bellezas elegidas entre el p�blico (s�, las elegidas solo son ellas).Hemos visto virales de c�mo se preparan las aspirantes -cualquier asistente al concierto puede serlo, aunque conviene lucir minifalda, top escueto, botita de tac�n, flor caribe�a en el pelo-, de c�mo las escruta el ojeador de la organizaci�n. De los ruegos, de la expectaci�n.Hemos visto tambi�n c�mo se escandalizan algunos con estos "cuerpos normativos", seg�n le� en un diario. En realidad, un eufemismo: esas chicas no son elegidas por tener un cuerpo est�ndar o delgado, sino porque son guap�simas.Est�n buenas y lo saben.Nos escandalizamos, como si el sesgo ante la belleza no existiera en todos los �mbitos de la vida. Hace un siglo, el psic�logo Edward Thorndike nos habl� del "efecto halo": una sola caracter�stica positiva -la apariencia f�sica, el estatus, el carisma...- influye en c�mo valoramos a la persona en general.Hay investigaciones que demuestran la relaci�n de la belleza con el �xito en el trabajo, en los estudios, incluso ante la ley. �Ser�a una ingenuidad ignorar los prejuicios conscientes o inconscientes que llevan a patrones, autoridades, polic�as y jueces a dar mejor trato a la gente m�s atractiva�, asegura Naief Yehya en el ensayo Sobre la belleza.Para saber m�sC�mo no van a tener prejuicios los ojeadores de Bad Bunny. Ellos visibilizan de manera m�s obvia algo que ya ocurre a diario.Esa gran fiesta caribe�a es una met�fora de la vida. Con su "efecto halo", con su diversi�n, con sus �lites (los famosos, los ricos, los guapos...), con sus incoherencias. Nos empoderamos mientras meneamos el culo. Nadie lo defini� mejor que el propio Bad Bunny en Yo perreo sola, himno a la independencia femenina en un g�nero acusado de machista.S�, somos contradictorios. El reguet�n en s� mismo lo es: cosificando, empoderando. Unos ver�n cosificaci�n en La Casita, ellas celebrar�n haber llegado donde quer�an estar.Quiz� lo inc�modo no es que La Casita premie la belleza, sino que nos obliga a admitir que siempre la hemos premiado.












