Medio AmbienteLa propuesta surge tras verse obligado a subir el precio del comedor escolar, una medida con la que busca recaudar fondos para volver a bajarloClaudio Ruggeri, alcalde de San Giorgio su Legnano.Corriere della SeraActualizado Mi�rcoles,
junio
17:51En San Giorgio su Legnano, un municipio de la periferia de Mil�n (Italia), conviven 6.800 habitantes, de los cuales tan solo 280 ni�os, y 850 perros. Son cifras que retratan a la perfecci�n la curva demogr�fica de toda Italia. Ante esto, �c�mo se puede intentar apoyar a las familias que quieren tener hijos? A Claudio Ruggeri, alcalde de la localidad, se le ocurri� una idea de esas que no pasan desapercibidas: pedir una contribuci�n (voluntaria) de 20 euros a los due�os de perros para financiar servicios destinados a la infancia. Y as� fue como el nombre de este peque�o pueblo lombardo empez� a correr como la p�lvora por internet, situando la propuesta de Ruggeri en el centro de un debate que ya ha traspasado lo local.Rebautizada de forma demasiado alegre como "la tasa canina" (que no lo es), la propuesta puede resultar extravagante, pero pone el dedo en la llaga: �c�mo frenar la baja natalidad y volver a llenar las cunas? �Y c�mo hacerlo empezando desde la periferia de Mil�n? El alcalde de San Giorgio se dirigi� a sus vecinos a trav�s de un art�culo publicado en el bolet�n municipal. El tema se aborda desde lejos (el t�tulo es "Queridas familias..."), pero va directo al grano con una frase fulminante: "Vuestro labrador no os va a pagar la jubilaci�n". Se arm� el revuelo: desde ese d�a, Ruggeri (58 a�os, elegido por una lista vecinal, padre de tres hijos, sin perro pero con dos gatos en casa) se encuentra en el centro de una aut�ntica avalancha medi�tica.Sin embargo, el alcalde no se ha desanimado y reafirma sus intenciones: "Por supuesto que no puedo imponer un impuesto, he apelado al sentido de comunidad de los habitantes de San Giorgio. Ya lo hicimos en el pasado solicitando a particulares y patrocinadores que financiaran becas de estudio para j�venes brillantes. Funcion� y espero que el ejemplo se repita. Lo importante es que se entienda el fondo del problema", explica ahora.La idea naci� tras constatar una realidad muy concreta. "El a�o pasado nuestro gobierno municipal tuvo que aumentar el precio del men� del comedor escolar, de 6 a 7 euros, para cubrir los costes del servicio. Parec�a poca cosa y, en cambio, muchas familias nos transmitieron su malestar. Hemos visto de primera mano las dificultades de muchos padres que quieren criar a sus hijos pero a menudo no encuentran ayuda".Si el perro es el mejor amigo del hombre, esta era la oportunidad de demostrarlo. As� cobr� vida la propuesta de la aportaci�n de 20 euros, a�n no formalizada pero ya anunciada en el bolet�n. Suponiendo que el llamamiento sea un �xito, 850 perros multiplicados por 20 euros suman 17.000 euros. �C�mo combatir con esa cantidad un problema global como el invierno demogr�fico? "Se puede. Por ejemplo, con esa recaudaci�n se podr�a intervenir en el baremo de renta y volver a bajar el precio del comedor escolar".Ciertamente, contraponer el amor por los hijos al de los animales es un desaf�o arriesgado, y al alcalde de San Giorgio hay que reconocerle una buena dosis de valent�a. Por otra parte, se encuentra en excelente compa��a. Fue nada menos que el papa Francisco quien, en una comentada intervenci�n pronunciada en septiembre de 2024, se expres� al respecto: "Veo que hay algunos ni�os. Esto es hermoso, en una cultura donde se privilegia tener perritos o gatos en lugar de ni�os. �Tenemos que dar un tir�n de orejas a Italia! Creedme: vale la pena gastar la vida para cambiar el mundo a mejor", dijo el pont�fice.Afirmar que "tu labrador no te va a pagar la pensi�n" sigue siendo una expresi�n fuerte. �Qu� reacciones ha suscitado la petici�n dirigida a los due�os de los amigos de cuatro patas? "Un poco de todo. Hay quienes se han quedado solo en los titulares de los peri�dicos y quienes, en cambio, han entendido el meollo de la cuesti�n. El a�o que viene hay elecciones municipales en mi pueblo y, qui�n sabe, tal vez no sea reelegido precisamente por este clamor. Pero considero que el tema ten�a que plantearse y que a los gobernantes nos toca tambi�n buscar soluciones".











