La reforma laboral tiene reglamentación nueva y trae cambios concretos para empleados y empleadores. Tres decretos publicados en los últimos días terminaron de definir cómo va a funcionar el sistema, pero uno de los mecanismos más importantes ya arrancó con un problema: el Fondo de Asistencia Laboral, que debía comenzar a operar este año, fue postergado hasta noviembre.
La idea central del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) es que cada empleador aporte mensualmente un porcentaje del salario de sus trabajadores a un fondo específico. Si en algún momento decide despedir a alguien sin causa, puede recurrir a ese fondo para pagar la indemnización.
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Los porcentajes varían según el tamaño de la empresa: las pequeñas aportarán el 2,5% del salario de cada trabajador, mientras que las grandes empresas contribuirán con el 1,5%. Recién después de doce meses de aportes continuos podrán usar esos recursos.
Los fondos quedarán bajo administración de entidades financieras y aseguradoras, a través de fideicomisos e instrumentos de inversión, con una restricción clave: solo podrán invertirse en instrumentos emitidos en Argentina.













