Cuando el padrastro de Sandy Smith perdió su trabajo durante la Gran Recesión, ella se vio en la necesidad de tener que mantener a varios miembros de su familia y dos hogares.Su familia, que emigró de Jamaica, siempre había sido moderada en sus gastos, pero para que el presupuesto alcanzara, Smith se convirtió en una “fanática de las finanzas personales” para su grupo de amigos.Llevaba una libreta de cupones y les decía qué ofertas buscar; compraba su ropa en Walmart, tapaba los agujeros de sus zapatos con cartón y, durante años, se saltó las vacaciones mientras sus amigos viajaban.Estas experiencias llevaron a Smith, de 48 años, a crear un sitio web de finanzas personales llamado Yes I Am Cheap (Sí, soy tacaña) en 2008.“Definitivamente hay una connotación negativa en ser tacaña y por eso adopté la palabra. Ni siquiera voy a jugar con la palabra moderada: soy tacaña; tenía que serlo”, expresó Smith.Además, creó un grupo de Facebook Messenger con sus amigos más cercanos, organizó una pijamada anual por Zoom para establecer metas financieras y reuniones trimestrales para hablar de sus finanzas. Sandy Smith pasó de tener una deuda de 200 mil dólares a un patrimonio de más de un millón de dólares. Una amiga como ella puede cambiar el futuro financiero de un grupo cercano, y hasta de una red social más amplia.Las redes difunden comportamientos, un concepto llamado contagio social, pero algunos miembros de un grupo, como los que tienen más estudios y los que están más conectados, pueden influir con mayor fuerza en lo que el grupo cree y hace. Un estudio de 2024 de la Oficina Nacional de Investigación Económica, por ejemplo, mostró que en cuanto más conexiones tengas con personas que tienen un ingreso alto, más probable es que inviertas y ahorres.“A nadie le debería sorprender que las personas se vean afectadas por las decisiones financieras de quienes las rodean, incluso de manera indirecta", explicó Nicholas Christakis, profesor Sterling de ciencias sociales y naturales en Yale, quien también dirige el Laboratorio de Naturaleza Humana de la universidad."Te afectan tus amigos y también los amigos de tus amigos y los amigos de los amigos de tus amigos: personas que ni siquiera conoces”, señaló.Christakis ha llevado a cabo investigaciones y experimentos sobre la propagación de la obesidad, el tabaquismo e incluso el altruismo a través de las relaciones. En un estudio aleatorio controlado que se publicó en Science durante el 2024, él y sus colegas demostraron que los comportamientos se contagian de manera más eficiente en una comunidad cuando se introducen a través de personas bien conectadas.Ya que resulta eficaz imitar a los demás y es, de hecho, una buena estrategia la mayor parte del tiempo, evolucionamos para seguir a las personas que nos rodean como modelos de comportamiento. Cualquiera puede influir dentro de su grupo de amigos, repercutiendo en las decisiones financieras más responsables de personas; cada miembro social que reclutas para tus creencias y acciones aumenta la probabilidad de que todos las adopten, para bien o para mal.“Aunque me enorgullezco de ser alguien que piensa por sí mismo y que estudia este fenómeno, a veces también me veo tomando decisiones muy tontas", aceptó. "Miro a mi alrededor y digo: ‘Bueno, todos los demás lo están haciendo. Tal vez también yo debería hacerlo’”, expresó.Nicholas Christakis no recomienda deshacerse de los amigos por sus malos hábitos financieros, pero lo relaciona con la forma en que Alcohólicos Anónimos utiliza las redes sociales para fomentar la sobriedad.“Si tienes hábitos financieros muy malos porque todos tus amigos los tienen, esto puede reforzar lo que estás haciendo. Tal vez es hora de buscar una nueva comunidad”, aseguró Christakis.
Importancia de tener amigos con cultura financiera
Un estudio mostró que cuanto más relación haya con personas con ingreso alto, más probable es que inviertas y ahorres.







