La Transición Española contada en menos de 600 palabras, unos cuatro minutos en voz alta. Ese es el contenido de la exposición con la que la Generalitat Valenciana inauguró el lunes la Casa de la Concordia de Alicante. En dos versiones, valenciano y castellano, el trascendental periodo histórico vivido en nuestro país tras la muerte del dictador Francisco Franco se resume en menos extensión de la que le dedica cualquier libro de texto escolar.
Por extraño que pueda parecer, ese nombre, Francisco Franco, no aparece mencionado en ninguno de los paneles que componen la muestra. Ni ese ni ningún otro (salvo en los pies de foto que ilustran, en blanco y negro, la exposición). Quizá para evitar suspicacias, acaso para subrayar el carácter “colectivo” de la empresa, los autores de esta peculiar historia no han incluido ni un solo nombre propio en todo el texto; nadie puede sentirse excluido.
Por extraño que pueda parecer, ese nombre, Francisco Franco, no aparece mencionado en ninguno de los paneles que componen la muestra. Ni ese ni ningún otroCada panel muestra un título genérico: “La transición en la Comunitat Valenciana”, “Transformación del sector industrial”, “Mejoras vecinales”, “Alicante toma la palabra”, “La Constitución Española. Un nuevo marco de derechos”, “23F. La Democracia en riesgo” y “Hacia la autonomía y la concordia”, episodios ilustrados con unas pocas fotografías de la época y la reproducción de páginas de periódico de aquellos años, todo ello aportado, según indican los créditos de la muestra, por el Archivo de la Democracia de la Universidad de Alicante -que cuenta con abundantísima documentación, como para haber hecho algo más digno- y la colección de Luis Vidal.









