La visita que la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) hizo a José Luis Rodríguez Zapatero el pasado 19 de mayo para comunicarle su imputación por el caso Plus Ultra impidió que el expresidente del Gobierno viajara al día siguiente a Caracas (Venezuela) en un vuelo de Air Europa. El desplazamiento había sido programado de urgencia, pero no era inusual. Según han confirmado a este diario fuentes de la aerolínea controlada por la familia Hidalgo, Zapatero se ha subido en los últimos 5 años hasta en 62 ocasiones en aviones de esta compañía con origen o destino en la capital venezolana, República Dominicana y Miami (Estados Unidos). En todos esos viajes, el antiguo secretario general del PSOE se ha desplazado con escoltas de la Policía Nacional. Las mismas fuentes aseguran que, en algunos de esos vuelos, Zapatero también viajó con una secretaria o asistenta. El billete del expresidente del Gobierno y sus acompañantes era era de primera clase, con un valor medio de entre 2.400 y 2.800 euros por persona dependiendo de la época del año. Por tanto, el coste total de cada uno de los 31 saltos de Zapatero al otro lado del Atlántico ascendía al menos a 10.000 euros, rebasando un total de 600.000 euros en un solo lustro. Desde Air Europa aseguran que Zapatero pagó religiosamente todos los vuelos y que no tenía ninguna tarifa especial por ser expresidente del Gobierno, ni tampoco por su amistad personal con el presidente de la compañía, Pepe Hidalgo. El octogenario empresario salmantino nunca ha ocultado su estrecha relación con el líder socialista, al que ha invitado en varias ocasiones a visitar sus hoteles en República Dominicana. De hecho, Hidalgo quiso que Zapatero y José Bono, ministro de Defensa con el dirigente leonés, asistieran en 2024 a la inauguración del primer vuelo de Air Europa con el nuevo modelo de avión Boeing 787. La aeronave recorrió el trayecto Madrid-Salamanca y sirvió para poner de manifiesto la solvencia de Air Europa en un momento de zozobra para la compañía. Tanto Zapatero como Bono acompañaron al presidente de la aerolínea en primera clase. En realidad, los vuelos a Caracas, República Dominicana, Miami y otros destinos realizados por Zapatero y su equipo no los pagó el exdirigente socialista, sino el Ministerio de Presidencia. La seguridad y los desplazamientos de todos los expresidentes del Gobierno se coordinan desde Moncloa y son sufragados con cargo a los Presupuestos Generales del Estado, aunque el objetivo del viaje tenga carácter privado. Los expresidentes tienen vetado el uso de los Falcon y Airbus del Ala 45 del Ejército del Aire, pero no tienen que pagar los vuelos regulares. Este diario contactó con Zapatero en junio de 2020 para preguntarle precisamente por sus continuos viajes a Venezuela en aeronaves de Air Europa. También se le requirió para que aclarara qué papel había desempeñado en una operación para tratar de recuperar los 200 millones de dólares que esta compañía tenía retenidos en ese país por las restricciones cambiarias del régimen chavista. El sumario del caso Koldo reveló que Air Europa habría utilizado distintos intermediarios para repatriar esos fondos, entre ellos, el empresario Víctor de Aldama. Zapatero fue otro de los que intentó rescatar los 200 millones de euros de la familia Hidalgo. A cambio, el clan estaba dispuestos a abonar una comisión de hasta el 40%. En las negociaciones con Caracas llegó a participar Magdalena Álvarez. Zapatero nunca respondió a ninguna de estas preguntas. El pasado 20 de mayo, un día después de que la UDEF le despertara en su casa de Las Rozas para comunicarle que estaba imputado, tenía previsto subirse a un avión de Air Europa con destino a República Dominicana. Allí iba a recogerlo un avión privado proporcionado por el Gobierno de Delcy Rodríguez para llevarlo hasta Caracas. Dos días después iba a realizar el camino inverso. Los pasajes del expresidente del Gobierno y sus escoltas fueron sufragados por Moncloa. Como es sabido, el exlíder socialista ha sido uno de los pocos políticos occidentales que han tenido una relación estrecha con el régimen bolivariano de Nicolás Maduro. El sumario del caso Plus Ultra le vincula con una presunta trama de compra de petróleo gracias a su amistad con Delcy Rodríguez, la mano derecha del expresidente venezolano, ahora encarcelado en una prisión de Estados Unidos. El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama apunta al expresidente del Gobierno como presunto líder de "una estructura estable y jerarquizada de tráfico de influencias" cuya finalidad era "la obtención de beneficios económicos mediante la intermediación y el ejercicio de influencias ante instancias públicas en favor de terceros, principalmente Plus Ultra". Según el instructor, el líder socialista y sus hijas habrían recibido cerca de dos millones de euros en comisiones a través de empresas vinculadas a la trama. La visita que la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) hizo a José Luis Rodríguez Zapatero el pasado 19 de mayo para comunicarle su imputación por el caso Plus Ultra impidió que el expresidente del Gobierno viajara al día siguiente a Caracas (Venezuela) en un vuelo de Air Europa. El desplazamiento había sido programado de urgencia, pero no era inusual.