José Luis Rodríguez Zapatero era un valor político y un activo en los negocios. Lo era, al menos, hasta­ este martes cuando saltó su imputación en la Audiencia Nacional por liderar una red de influencias­. El expresidente era un reclamo por sus relaciones con el Gobierno de Pedro Sánchez, pero no solo por eso. En la causa consta un listado de empresarios, abogados y políticos que tenían relación con él, y en algunos casos esos vínculos estaban vinculados a las relaciones comerciales y económicas.El juez José Luis Calama, que investiga al expresidente del gobierno en el denominado caso Plus Ultra, vincula a magnates venezolanos como Rodolfo Reyes, Domingo Amaro Chacón, Raif el Arigie, Camilo Ibrahim Issa, Danilo Alfonso Diazgranados o Francisco Flores.El magistrado sospecha que todos ellos, de alguna u otra manera, buscaban la influencia del exlíder socialista para sus negocios particulares. Y, en algunos casos, los investigadores han detectado transferencias al “lugarteniente” de Zapatero, el empresario y amigo Julio Martínez Martínez. Un dinero que iría saltando de sociedad en sociedad con facturas falsas para acabar una parte en las cuentas del expresidente español, según la investigación.Incluso, en algunos casos, como ocurre con Amaro Chacón, pagaba a la empresa tapadera de Martínez, Análisis Relevante, a la sociedad de las hijas de Zapatero, Whathefav o al think tank Gate Center, cuyo presidente del consejo asesor es también Zapatero, a través de “contratos ficticios”.Un exviceministro venezolano fue el hilo de Plus Ultra para llegar al expresidente del gobiernoEl juez tiene la tesis de que el antecesor de Mariano Rajoy hablaba directamente con este empresario venezolano por unos mensajes aparecidos en los teléfonos investigados: “Presidente, le reporto las novedades”; “Presidente, nos mantenemos atentos a sus indicaciones sobre este asunto”. De su empresa Inteligencia Prospectiva habrían salido a cuentas vinculadas al entorno de Zapatero 1,2 millones de euros, que el juez vincula a la influencia del expresidente con “la Dama”, es decir, la actual presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, para permitir la venta de petróleo venezolano a los chinos.Pero no solo eso. Este magnate también habría realizado, a través de Julio Martínez, operaciones de oro, compraventa de acciones u operaciones en divisas. Chacón llegó a remitir cartas de intención dirigidas incluso a la oficina del presidente Zapatero. A las gestiones con el expresidente, el venezolano y Martínez lo llamaron “misión de Z”, y consistía en preparar una carta de intenciones (LOI) después de que “Philippe Apikian, presidente de la sociedad Swissoil Trading SA “y los chinos” estaban “listos para comprar barcos”. “Está listo para viajar a reunirse con la Dama y Ministro Petróleo”, reza un mensaje entre ambos, en relación a Delcy Rodríguez.Para el juez está claro que estas intenciones pasaban obligatoriamente por la gestión de Zapatero. Y ello porque es él quien dispone de “acceso directo a personas situadas en los más altos niveles de responsabilidad política”.En la causa consta una carta de intenciones enviada por “China International Cultural Technology Resources Group CO LTD” a la “Oficina del Presidente Zapatero” en octubre del 2023.La red intermedió con un general venezolano para lograr autorizaciones de vueloEn los últimos años, las relaciones de Zapatero con Venezuela se han ido estrechando, como ha sido patente por sus intervenciones públicas y ahora que se están conociendo algunos detalles de la causa. Por ejemplo, se ha sabido que los máximos responsables de la aerolínea Plus Ultra llegaron a Zapatero para que les ayudara en influir en el gobierno para que rescatara a la compañía en el 2021 con 53 millones de euros. La vía de contactos fue Rodolfo Reyes, accionista venezolano de la aerolínea –investigado por Estados Unidos–, que accedió al exviceministro venezolano Ramón Gorrils, que tenía contactos con el expresidente a través de Manuel Aaron Fajardo, hijo de un exsenador socialista con negocios en Venezuela. De hecho, Calama le sitúa como “el hombre de Zapatero en Venezuela”.En aquellos momentos había muchos intereses en juego y, por eso, varios empresarios y abogados vinculados al gobierno chavista buscaron el apoyo de Zapatero. Por un lado, buscaban el rescate por parte del gobierno español; por otro lado, derechos de vuelo en Venezuela, y, por otro lado, ayuda en otros negocios. Y al final de todo esto, los investigadores han detectado una madeja de empresas que pagan a otras empresas vinculadas a Martínez para que este después acabe transfiriendo parte del dinero al propio Zapatero en sus cuentas propias, o a través de unas empresas, como la de sus hijas, así hasta más de dos millones de euros.Para ello se utilizaron empresas como Softgestor, Caletón Consultores o Agropecuria, entre otras. Estos magnates sabían quién estaba detrás de Martínez y el destino de las transferencias. En la causa consta una conversación entre el abogado de Plus Ultra, Miguel Palomero, y el empresario venezolano Diazgranados en el que este asegura que Martínez “es el banco del jefe”. “Entiendo lo que quieres decir”, contesta su interlocutor. El juez considera que este empresario hizo pagos a Whathefav, la empresa de las hijas de Zapatero.Una de las influencias que buscaron fue la del mayor general Juan Manuel Teixeira –a quien el amigo íntimo de Zapatero tenía guardado en su agenda como “MG Texeira”–, quien compartió formación militar con el actual ministro del Interior, Diosdado Cabello, uno de los hombre fuertes del régimen chavista. Teixeira era en el 2021 presidente del Instituto de Aeronáutica Civil de Venezuela (INAC), el órgano que regula los vuelos de entrada y salida en el país. En el 2021, Plus Ultra –que había empezado a operar en el país latinoamericano en el 2018– mantenía una deuda con el INAC de 258.618 dólares.El expresidente recibió mensajes de opositores al régimen para ayudar a Edmundo RodríguezEl INAC dejó de autorizar vuelos a la compañía en plena pandemia, pero Plus Ultra siguió vendiendo billetes. El lugarteniente de Zapatero intervino ante Teixeira. “Estos vuelos no cuentan con aprobación”, le inquirió el alto mando. “Lo sé mi general, esperemos que sean aprobados”, contestó Martínez. Aquel verano, cientos de pasajeros vivieron una odisea en el aeropuerto de Barajas por la cancelación de vuelos “pirata” de Plus Ultra. En las conversaciones intervenidas a Martínez aparece cómo Teixeira le recriminó que la compañía vendiera billetes de vuelos no autorizados, lo que dejó a mucha gente en tierra. Sin embargo, dos días más tarde, una persona registrada como “Z” en la agenda de Martínez le envió el siguiente mensaje: “En tiempo y forma. Exitosa gestión”. Acto seguido, el amigo de Zapatero escribió al general para agradecerle “la ayuda”Y como ya había trascendido públicamente y ha quedado constatado en la causa, los vínculos del socialista no quedaron solo en los altos mandos chavistas. Zapatero jugó un papel clave en el exilio del opositor Edmundo González Urrutia. Constan unos mensajes de Eudoro González Dellán, antiguo miembro de la oposición venezolana, dirigidos al “presidente” Rodríguez Zapatero.Testigo de juicios históricos: procés, 11-M, 17-A, Gürtel, Nòos o de los más sanguinarios etarras. Voy tras los casos de corrupción, de la política a lo empresarial y lo policial, para destapar todo tipo de abusosJoaquín VeraPeriodista especializado en información de Interior, Seguridad y Terrorismo Ver más artículos Redactor de la sección de Política de La Vanguardia. A cargo de la información de Interior y Defensa, con el foco en la Seguridad y el Terrorismo