José Luis Rodríguez Zapatero tenía previsto irse a Venezuela este martes por la tarde, pero la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional frustró sus planes a primera hora de la mañana al comunicarle que estaba imputado en el caso Plus Ultra y que su oficina personal y la agencia de publicidad de sus hijas, Whathefav SL, iban a ser registradas, según han revelado a El Confidencial fuentes próximas al caso. Zapatero ya había comprado un billete para despegar de Barajas este martes a las 16:10 horas en el vuelo de Air Europa número UX-0089 con rumbo al Aeropuerto Internacional Las Américas de Santo Domingo, en República Dominicana, con llegada prevista a las 18:50 hora local. Allí iba a subirse a un avión privado, a las 20:20 horas, que debía trasladarle a su destino final, el Aeropuerto Internacional de Maiquetía Simón Bolívar de Caracas, con aterrizaje previsto a las 21:50 hora de Venezuela. El viaje no estaba previsto en ninguna agenda oficial. Las fuentes consultadas aseguran que el desplazamiento estaba relacionado con "actividades privadas” en ese país y que Zapatero lo programó de urgencia tras las noticias publicadas la semana pasada por este diario que le situaban ya en el foco de las investigaciones que estaba realizando la UDEF en el marco del caso Plus Ultra del Juzgado Central de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional. Imputado en su casa El expresidente del Gobierno esperó a que terminara la campaña de las elecciones al Parlamento de Andalucía del pasado domingo, en las que apoyó activamente a María Jesús Montero, para planificar su salto al otro lado del Atlántico. Aunque el desplazamiento tenía carácter privado, el antiguo secretario general del PSOE iba a quedarse en un domicilio de Caracas proporcionado por el entorno de la presidenta del régimen chavista, Delcy Rodríguez, con quien mantiene una estrecha amistad desde hace años. La UDEF se adelantó a su viaje con el estallido de la operación Tíbet. Los investigadores no sólo le comunicaron en persona este martes, en su propio domicilio minutos antes de las 8 de la mañana, su obligación de comparecer como imputado el próximo 2 de junio en la Audiencia Nacional. También le entregaron las órdenes de registro de su despacho profesional en la calle Ferraz y la empresa de sus hijas, Laura y Alba Rodríguez Espinosa, y un extenso auto de 88 páginas en las que aparece un aluvión de pruebas que convierten en absurdo cualquier movimiento de última hora para tratar de eludir la acción de la Justicia. En principio, según la información a la que ha tenido acceso El Confidencial, Zapatero había planeado su regreso a España este jueves con un esquema idéntico al de ida. A las 18:10 hora de Caracas iba a coger otro avión privado para volar al Aeropuerto Internacional Las Américas de Santo Domingo, con llegada a las 19:40 horas. Sólo 90 minutos después, a las 21:10 horas del mismo 21 de mayo, tenía un billete para otro vuelo de Air Europa con número UX-0088 que llegaría a Barajas a las 11:20 hora española del viernes 22 de mayo. Sin retirada de pasaporte La escala en República Dominicana era, en realidad, el procedimiento habitual que usaba Zapatero para viajar a Venezuela, especialmente en los últimos años, cuando se restringieron los vuelos con origen y destino en Caracas por los problemas de suministro de queroseno y las restricciones a la repatriación de beneficios de las aerolíneas. Un avión privado del régimen chavista le recogía discretamente en República Dominicana para trasladarlo a territorio venezolano. Según fuentes jurídicas, la imputación de Zapatero no ha conllevado la aplicación de ninguna medida adicional que restrinja sus movimientos. Conserva su pasaporte y tiene permitido salir de España. Pero esa situación puede cambiar cuando comparezca en la Audiencia Nacional, sobre todo, tras descubrirse que controlaba una red de sociedades instrumentales que ocultaba patrimonio en el extranjero. El exdirigente socialista afronta graves acusaciones de corrupción. Las pesquisas de la UDEF han concluido indiciariamente que el clan Zapatero cobró presuntas comisiones ilegales por importe de casi 2 millones de euros y que posteriormente lavó esos fondos utilizando mercantiles fantasma, facturas ficticias y testaferros. Se le atribuyen los delitos de blanqueo de capitales, tráfico de influencias, falsedad documental y pertenencia a organización criminal. José Luis Rodríguez Zapatero tenía previsto irse a Venezuela este martes por la tarde, pero la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional frustró sus planes a primera hora de la mañana al comunicarle que estaba imputado en el caso Plus Ultra y que su oficina personal y la agencia de publicidad de sus hijas, Whathefav SL, iban a ser registradas, según han revelado a El Confidencial fuentes próximas al caso.
Zapatero tenía billete para irse ayer a Caracas a las 16:10 con Air Europa por motivos "privados"
El expresidente del Gobierno había planificado un desplazamiento de urgencia a Caracas este martes, pero la Audiencia Nacional y la UDEF se adelantaron a su marcha con su imputación y el estallido de la operación Tíbet











