La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional detectó, al menos, cuatro viajes juntos entre Madrid y Caracas (Venezuela) del empresario alicantino Julio Martínez Martínez —amigo personal del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero— y el actual presidente de Plus Ultra, Julio Martínez Sola, entre 2023 y 2025. El último, de hecho, se produjo un mes antes de que ambos fueran detenidos, acusados de una serie de presuntos delitos vinculados al rescate de 53 millones de euros que el Gobierno entregó a la compañía aérea en 2021. El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama, que instruye el caso, escucha esta semana la versión de Zapatero, y lo previsible es que inmediatamente después cite a los altos cargos de la compañía y al propio empresario Martínez Martínez para conocer sus versiones de los hechos. A pesar de que la compañía lo había contratado como consultor, él hizo labores de “conseguidor” en el país que dirige Delcy Rodríguez, como aseguran fuentes del caso. Agentes de la UDEF estuvieron el pasado 18 de noviembre realizando un seguimiento a los dueños de Plus Ultra. Llegaron hasta el aeropuerto, donde tomaron una fotografía de incógnito a Martínez Martínez, a Martínez Sola y al secretario del Consejo de Administración de Plus Ultra Santiago Fernández Lena. Todos ellos ahora investigados. Los investigadores recabaron entonces el detalle de los viajes y encontraron coincidencias en, al menos, otras tres ocasiones. Dos años después de que se concediera el rescate, figura un viaje de ida y vuelta Madrid-Caracas entre el 13 y el 14 de marzo de 2023; ese mismo año encontraron otro viaje, únicamente de ida juntos, el 9 de noviembre. Además, figura una vuelta desde Venezuela a España el 16 de julio del año 2025, cuando la Fiscalía Anticorrupción ya mantenía una investigación secreta sobre ellos sin que los empresarios fueran conocedores. La compañía Plus Ultra contrató a Julio Martínez Martínez el 30 de julio de 2020, suscribiendo un contrato con la consultora Análisis Relevante, que fue la misma que pagó durante cinco años a Zapatero por labores de consultoría, según ha explicado. La tesis del juez es que, en realidad, la consultora era una suerte de empresa pantalla a través de la cual se le podía pagar por favores al expresidente del Gobierno, a quien sitúa en el “vértice” de una presunta red “estable” en el tiempo dedicada a traficar con influencias. Así, en el relato cronológico de los hechos, el magistrado destaca cómo, cuando los directivos de Plus Ultra trataban de llegar a Zapatero, terminaron tropezándose con el nombre de Julio Martínez Martínez. El 18 de mayo de 2020, el venezolano Rodolfo Reyes (entonces era dueño de Plus Ultra y actualmente tiene activada una orden de detención internacional por esta causa) preguntó al consejero delegado de la compañía: “¿Vas a estar en conversación con Zapatero?“. ”No con él directo. Hablo con un lacayo [...] Pues ya le dijo a Julio que montaron su finance boutique. Así que por ahí vendrá la mordida”, contestó Roberto Rosselli, también investigado en la Audiencia Nacional. El sumario expone cómo pasaron tres meses desde que los empresarios de la aerolínea escucharon hablar por primera vez de Julio Martínez Martínez hasta que rubricaron el contrato con él a través de Análisis Relevante con una remuneración mensual de 5.000 euros. “El objeto del contrato es la entrega de un informe mensual sobre la situación política, económica y social en el mundo, en especial España y Latinoamérica, incluyendo principales sectores innovadores y tendencias”, expone el juez Calama. Sin embargo, fuentes de la compañía explicaron a este periódico que el empresario actuó como una suerte de “conseguidor” que tenía contactos, especialmente, en Venezuela.De las conversaciones que se van trufando en los distintos informes policiales se desprende que la relación entre Martínez Martínez y los dirigentes de la compañía se empieza a estrechar pronto. Los agentes destacan una conversación de Rodolfo Reyes en la que se refiere a que “los Julios” habían estado en su casa comiendo, “destacando la complicidad entre ambos”, refleja la UDEF. La conversación tuvo lugar el 11 de junio de 2021: “Espectacular con los julios en mi casa”, refirió Reyes. De acuerdo a lo firmado en el contrato, el empresario alicantino no consta una vinculación particular con Venezuela para la compañía y, sin embargo, los agentes exponen en uno de sus informes policiales una serie de viajes que él y el actual dueño de la aerolínea realizaron. Venezuela es un país que sobrevuela el sumario no solo por la procedencia del propio Rodolfo Reyes sino por el lazo que parece que Julio Martínez Martínez también tenía con este país. Esto se refleja en una de las libretas que se encontró en su vivienda cuando fue registrada el 11 de diciembre de 2025. Martínez dejó constancia de “acuerdos, decisiones, compromisos, responsabilidades, plazos y acontecimientos del más alto nivel” en unos cuadernos de color blanco y negro que incluían desde anotaciones sobre decisiones estratégicas como la liberación de presos en Venezuela o la repatriación del opositor Edmundo González. El juez escuchará el miércoles y jueves de esta semana por primera vez la versión del expresidente del Gobierno sobre estos hechos y, posteriormente, deberá citar al resto de investigados para empezar a esclarecer, por ejemplo, en qué consistía exactamente la actividad que Análisis Relevante realizó para Plus Ultra.