Los agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional registraron el pasado 11 de diciembre el domicilio de Julio Martínez Martínez, el amigo de José Luis Zapatero que pagó miles de euros al expresidente del Gobierno y a sus hijas por supuestos trabajos de consultoría. En la vivienda, los agentes se incautaron de 286.070 euros en efectivo y abundante documentación, entre la que destacan sus agendas.
Unos documentos que, según la Policía, revelan su “posible intervención” en “decisiones estratégicas” como la liberación de presos en Venezuela o la intervención de agentes del servicio de inteligencia español (CNI) en el traslado a España del opositor Edmundo González. Zapatero ha ejercido de actor reconocido del Gobierno español para mediar en la situación política y conseguir la liberación de presos políticos.
La UDEF sostiene que de las anotaciones y reseñas se desprende que el papel del empresario pudiera ser el de “un representante operativo, actuando en reuniones del más alto nivel como lo que parece ser un asistente directivo de una tercera persona que ostenta la verdadera capacidad de influencia política”. Aunque en esta frase concreta no aparece Zapatero, en otras partes de ese informe la Policía sí señala al expresidente como la tercera persona que posee la verdadera capacidad de influencia y acceso a los niveles más altos de responsabilidad política.










