Una investigación judicial secreta intenta esclarecer el papel del hombre de negocios que ayudaba a la aerolínea a través de sus contactos con el Gobierno de Caracas. Una de sus sociedades encargó informes y análisis al expresidente Zapatero

2020. Año de la pandemia. Una compañía de aviación hispano-venezolana, Plus Ultra, contrata a un empresario alicantino, Julio Martínez Martínez, como “conseguidor”, como mediador externo, por su acceso al Gobierno de Venezuela. Un año después, esa misma línea aérea, pequeña, con vuelos a Caracas (Venezuela), Lima (Perú), Bogotá y Cartagena (Colombia) consigue un polémico rescate de ...

53 millones de euros por parte del Ejecutivo español. Un juzgado de Madrid investiga ese rescate. Pero la causa se archiva por un defecto procesal. Y el asunto queda aparcado.

2025. Julio Martínez Martínez es detenido el 11 de diciembre junto a los directivos de la compañía Plus Ultra. La Policía encuentra en su vivienda unos 300.000 euros en efectivo. Trasciende entonces que el empresario, instalado en Madrid desde hace años, es amigo personal del expresidente del Gobierno socialista José Luis Rodríguez Zapatero, con quien suele salir a correr. Ese día se hace público que el mismo juzgado de Madrid que había archivado el caso, el número 15 de Plaza Castilla, tiene abierta nuevamente una causa secreta en torno a la compañía aérea, de la que aún se conocen pocos detalles, pero que pone en el epicentro mediático al muy discreto Martínez.