El caso Plus Ultra, en el que se investiga al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, a cargo del Juzgado Central de Instrucción 4, ha supuesto un quebradero de cabeza para la Sala de Gobierno de la Audiencia Nacional, que ha tenido que modificar su decisión inicial del pasado mes de febrero de solicitar al CGPJ el traslado del juez de refuerzo en dicho juzgado a otro, el número dos, al que califica de "saturado". PublicidadLa Sala de Gobierno de la Audiencia Nacional decidió el pasado 23 de febrero que el juez Javier Ángel Fernández-Gallardo, titular del Juzgado de lo Penal 2 de Guadalajara, concluyera el próximo 30 de junio su adscripción temporal en el Juzgado Central de Instrucción 4, a cargo del juez José Luis Calama, que le reclamó para labores de refuerzo hace ya tres años, en el marco de la causa abierta a los responsables del Banco Popular. Desde entonces la Audiencia Nacional ha pedido al CGPJ la prórroga cada seis meses de la adscripción de Fernández-Gallardo en dicho juzgado. Hasta que el juez Ismael Moreno lo reclamó también para reforzar su juzgado, el Central de Instrucción 2. En la actualidad, estos juzgados de la Audiencia Nacional han pasado a denominarse plazas de la Sección de Instrucción del Tribunal Central de Instancia.Así, el magistrado de la plaza 2, el del juez Moreno, que lleva el caso Koldo, entre otros muchos asuntos, solicitó en concreto la aportación del juez Fernández-Gallardo en labores de colaboración, asistencia o asesoramiento. Decía la resolución de la Sala de Gobierno de la Audiencia Nacional del pasado mes de febrero que "no es difícil encontrar un calificativo para definir la carga de trabajo que pesa sobre su titular el Ilmo. Sr. D. Ismael Moreno Chamarro, que no cabe calificar sino como de saturación. Ello se refleja en el listado de causas aportado por el insigne magistrado en su petición de apoyo, caracterizadas muchas de ellas por su enorme complejidad, a lo que ha de unirse la necesidad de atender las tareas propias de un órgano de instrucción, con sus correspondientes guardias"."Encomiable" trabajo de CalamaAñadía el acuerdo, respecto al juez Calama, que su trabajo "ha sido y es encomiable, hallándose sus asuntos en una situación de absoluta normalidad procesal. A ello ha contribuido, sin duda, el relevante papel de apoyo realizado por el magistrado Ilmo. Sr. D. Javier Ángel Fernández-Gallardo". PublicidadPero los magistrados añadían que "el buen estado de las causas no obsta a que se estime conveniente que el apoyo actual se prolongue por el resto del tiempo concedido ab initio, es decir, hasta el 30 de junio", si bien se limitaba su participación a cuatro causas que Calama identificó como prioritarias: el caso Madeira Invest Club, sobre estafa de criptomonedas (la causa afecta al empresario Álvaro Romillo, que entregó 100.000 euros al eurodiputado y líder de Se Acabó La Fiesta Luis 'Alvise' Pérez); una causa sobre fraude del IVA de los hidrocarburos destapada a finales de 2025; otro caso sobre blanqueo de capitales en hidrocarburos; y una causa de tráfico de drogas y blanqueo.La decisión inicial de la Audiencia Nacional ponía final a tres años de colaboración entre el juez Calama y el juez Fernández-Gallardo, al que el primero sacó de su juzgado en Guadalajara en mayo de 2023 aduciendo necesidad de refuerzo en el caso del Banco Popular y por su conocimiento de temas financieros y mercantiles debido a su trayectoria como letrado de la Administración de Justicia antes de obtener la plaza de juez por el cuarto turno. En febrero de 2023 fue destinado al Juzgado de lo Penal 2 de Guadalajara, donde apenas estuvo tres meses antes de que el CGPJ aceptara trasladarlo al juzgado de la Audiencia Nacional que dirige Calama."La comparación entre los órganos números Dos y Cuatro de la Sección de Instrucción del Tribunal Central de Instancia pone de manifiesto de manera evidente una mayor necesidad de refuerzo en la Número Dos, que precisa de forma urgente la actuación de un Juez de Apoyo, en los términos solicitados por su titular", decía el acuerdo de la Sala de Gobierno y concedía el plazo de seis meses a Ismael Moreno para disfrutar de la colaboración del juez Fernández-Gallardo. PublicidadSin embargo, Calama no se conformó y volvió a solicitar el refuerzo de Fernández-Gallardo ante una "nueva causa", la que investiga a Zapatero, las diligencias previas 77/24 o caso Plus Ultra. Una causa que ha revolucionado el panorama político y judicial y que por una carambola del destino recayó en el juzgado de Calama, por la abstención del propio Ismael Moreno.Abstención de Moreno El magistrado al que le correspondió por reparto la denuncia de la Fiscalía Anticorrupción sobre las irregularidades en el uso del dinero público recibido en forma de préstamo por los responsables de la aerolínea Plus Ultra fue al titular del Juzgado Central de Instrucción 2 de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno, que se abstuvo al comprobar que conocía y había tratado a uno de los encartados, el abogado Miguel Palomero. Según consta en el sumario del caso Plus Ultra, Moreno había conocido durante una comida a Palomero y tiempo después le llamó para pedir asesoramiento para sus hijos que querían vender unas tierras. Palomero le puso en contacto con otro abogado especializado en la gestión inmobiliaria. Al concluir todo aquel asunto y comprobar que los abogados no habían enviado la minuta, Ismael Moreno se la reclamó a Palomero, que le dijo que no había nada que pagar y que con una comida a la que invitara el magistrado todo quedaba saldado. Cosa que hizo Moreno, como reconoció en su escrito de abstención. El inicial rechazo de CalamaLa abstención fue aceptada por la Audiencia Nacional y la querella de Anticorrupción acabó en el juzgado de Calama, que es el juzgado que sustituye al de Moreno en estas cuestiones. Calama, que en un principio rechazó la competencia de la Audiencia Nacional para quedarse con la querella de Anticorrupción, finalmente se quedó con la causa un año después, cuando la instructora de un juzgado de Madrid pidió su inhibición. El juez Calama aduce ahora que le está dedicando "más del 30% de su jornada laboral" al caso Plus Ultra, donde se investiga al expresidente Zapatero, y cuyo secreto de sumario se alzó hace dos semanas. "Es una causa en la que se requiere tener importantes conocimientos financieros y mercantiles", añadía Calama en su petición a la Sala de Gobierno para que reconsiderase la decisión de quitarle al juez de apoyo Fernández-Gallardo.El 18 de mayo pasado, el mismo día que Calama firmó el famoso auto de imputación de Zapatero (aunque se dio a conocer a la opinión pública al día siguiente), la Sala de Gobierno accedió a su petición de mantenimiento de la medida de refuerzo, pero instaurando una salomónica decisión al acordar solicitar al CGPJ que Fernández-Gallardo se divida en los dos juzgados. En el caso concreto del juzgado de Calama, resuelve la Audiencia Nacional que el juez de apoyo continúe hasta la conclusión de los sumarios del caso Madeira Invest Club, los otros casos de hidrocarburos y sobre blanqueo de capitales anteriormente citados y el caso Plus Ultra.PublicidadQuién es el juez Fernández-GallardoJavier Ángel Fernández-Gallardo Fernández-Gallardo (tiene duplicados los dos apellidos) conoce bien la Audiencia Nacional, no solo por los tres años que lleva con Calama. En 2013 fue el secretario judicial del juez Pablo Ruz, el instructor del caso Gürtel desde el Juzgado Central de Instrucción 5 de la Audiencia Nacional. Fernández-Gallardo se dio cuenta de que el PP no había entregado toda la documentación sobre la reforma de la sede de la calle Génova, por la que años después resultó condenado por pagarla con dinero negro. Las crónicas de la época dan cuenta de "lo exhaustivo" del trabajo llevado a cabo por Fernández-Gallardo, que se percató de que faltaban facturas. Así, el juez Ruz ordenó requerirlas al PP y mandó a Génova a su secretario judicial junto con la UDEF para localizar dichos documentos, si el PP no los entregaba. Catorce horas permanecieron en el interior de la sede del PP.