A falta de viviendas, ayudas a la emancipación para los mayores de 65 años o pan con jamón, bueno es el “bienestar emocional”.
La Generalitat ha presentado una campaña para reducir “el estrés y la ansiedad” de los 45.821 inscritos en la prueba de acceso a la universidad (PAU) a fin de reforzar su “bienestar emocional” en horas tan críticas, justo 110 años después de la batalla del Somme, en la que un millón de jóvenes europeos se dejaron la vida.
Miguel Ángel Molina/Efe
La selectividad en Catalunya se desarrollará la semana próxima y, al parecer, corremos el riesgo de que 45.821 jóvenes estudien por las noches –lo que viola su derecho al descanso–, se coman las uñas o desarrollen intolerancia a los comentarios de texto. Tanto sinvivir erosiona el bienestar emocional, de ahí lo justificado de la campaña “Fes les PAU en pau” (sobre todo para los padres, que siempre acaban recibiendo).
El mensaje consiste en restar importancia a la selectividad, recetar “hábitos saludables” estos días –nada de fabadas, chupitos de melocotón o alboradas en el Primavera Sound– y, sobre todo, mucha fe en sus posibilidades, como los gamberros del barrio, que a posibilidades no les ganaba nadie.












