Ninguna mujer es homosexual en el mundo �rabe. Al menos, oficialmente. Ni siquiera en T�nez, considerado uno de los pa�ses m�s progresistas y seculares de su entorno y donde las mujeres tienen derechos pioneros en la regi�n. El amor entre personas del mismo sexo es m�s que un tema tab� en unas sociedades donde se persigue y castiga con penas de prisi�n de hasta tres a�os, que en el caso de aquellos que est�n vinculados a las redes sociales puede superar los cuatro. Seg�n los datos de Amnist�a Internacional, s�lo entre septiembre de 2024 y enero de 2025, al menos 84 personas fueron arrestadas en el pa�s acusadas simplemente de ser hombres homosexuales y mujeres trans y 32 de ellas fueron condenadas a penas de c�rcel, aunque la organizaci�n advierte de que las cifras pueden triplicar las que se documentan de forma oficial.

Con esta situaci�n como tel�n de fondo, Leyla Bouzid, cineasta y guionista franco-tunecina, se ha atrevido a llevar a la gran pantalla una historia de amor l�sbico, una realidad a�n m�s vilipendiada por las autoridades: hay muy pocos casos de condenas a prisi�n, simplemente porque las mujeres que se aman en T�nez no existen. "Tampoco existen en las representaciones ni en las pel�culas producidas en pa�ses �rabes; ni siquiera existen a los ojos de quienes las criminalizan. Son completamente despreciadas", asegura Leyla Bouzid. La directora -una voz diferente en el cine �rabe contempor�neo que se caracteriza por su defensa de la libertad de expresi�n y la exploraci�n de la identidad y cuyos trabajos anteriores han sido reconocidos internacionalmente en el Festival de Venecia y en Cannes-, se atreve a poner en im�genes lo que todo el mundo calla, con el objetivo de "abrir puertas cerradas y dar existencia a quienes que se ven obligados a esconderse, para que esas voces que hoy susurran puedan ser escuchadas, lejos y alto, y puedan vivir sus vidas plena y libremente", afirma.No ha sido f�cil hacerlo. 'Tres mujeres', su tercer largometraje, narra una historia de secretos y silencios familiares rodada casi con el mismo secreto en la casa de la abuela de la directora, en el centro de Sousse, una ciudad convertida en destino tur�stico que pese a la modernidad aparente sigue siendo muy conservadora. "Para tocar el tema hab�a que ser sumamente discretos y estar en esa casa, invadida por una exuberante vegetaci�n, lo permit�a. No habl�bamos mucho fuera de ese entorno de lo que est�bamos haciendo", explica Leyla.Fue la primera dificultad a la que se enfrent� con esta pel�cula, que tuvo muchas m�s, desde el principio. "Ning�n pa�s �rabe quiso financiarla, y mucho menos T�nez, lo que fue un reto a�adido", apunta Leyla. Tampoco result� sencillo encontrar actores. "Deb�an estar de acuerdo con el tema y result� complicado. Algunos no quer�an que se les asociara a la pel�cula porque se parec�a demasiado a sus propias vidas y ten�an miedo de que fuera peligroso para ellos o sus familias. Otros simplemente no quisieron saber nada por pura homofobia", sostiene. El silencio que rodea la homosexualidad femenina en el mundo �rabe envolvi� tambi�n el proceso. "Nos limit�bamos a decir que la pel�cula tocaba un tema tab�. No intentamos crear pol�mica, sino que se pueda avanzar en derechos y que esto no se quede solo en una noticia pasajera", reclama Leyla. �En alg�n momento tuvo miedo? "Cuando hago una pel�cula me esfuerzo, y consigo, no pensar en el miedo, ni al escribir el gui�n ni al rodar o en la postproducci�n, porque si lo tuviera no podr�a arrastrar a todo un equipo conmigo, ser�a imposible. Probablemente sea la pel�cula m�s valiente que he hecho, la m�s arriesgada, porque parte de una historia muy personal que nace en la casa de mi abuela", responde la directora. "Aunque no es autobiogr�fica, se parece a lo que yo he vivido, mi familia sufri� mucha violencia y situaciones traum�ticas muy duras. Mi t�o nunca tuvo un lugar ni en la familia ni en la sociedad, su vida fue completamente fallida, y eso me marc� desde ni�a. El miedo siempre est� ah�, porque hay cosas que no puedes medir, pero de momento todo va bien", responde la directora. Afortunadamente, las cosas est�n cambiando. "La generaci�n Z empieza a vivir su vida, est�n m�s conectados con el mundo y tienen menos miedo", asegura. Eso fue lo que termin� de empujarla a tocar el tema: "Pens� que dar pie a un di�logo sobre la homosexualidad har� que las cosas avancen un poco m�s deprisa", dice.Antes de hacerlo necesit� contar con el benepl�cito de su familia. "Las personas queer en T�nez no quieren hablar por miedo a que pase algo en su entorno, todos corren el riesgo. Muchas amigas m�as lesbianas se callan por eso, saben que est�n en peligro tambi�n sus familias", asegura.Una escena de la pel�cula 'Tres mujeres'.�La sociedad tunecina va a entender tu cr�tica?Creo que s�, estamos empezando a dejar la hipocres�a a un lado, a querer hablar de estos temas. Hay gente que est� dispuesta a hacerlo y la sociedad lo desea. Todav�a queda resistencia, como en cualquier otra causa, pero muchos est�n dispuestos a luchar a por esa libertad. Cuando veo c�mo se ha recibido la pel�cula pienso que hay cosas que ya han cambiado. As� lo espero.�Sientes que est�s desafiando al Estado o incluso algunas creencias religiosas?En la pel�cula no toco la religi�n para nada. Y no lo hago porque la relaci�n del Islam con la homosexualidad no es muy clara. Durante la edad de oro del mundo �rabe, en los siglos IX y X, hab�a grandes poetas que hablaban de ella. En cuanto al Estado, la ley que la criminaliza fue instaurada por Francia en 1913, cuando T�nez era un protectorado franc�s. Y ah� se qued�. Antes la sociedad isl�mica lo toleraba, ha sido la mirada occidental la que ha criminalizado la homosexualidad. Para m� no es tanto el Estado o la religi�n, es la familia la que debe cambiar, la que debe aceptar que uno de sus miembros sea homosexual; mi intenci�n es combatir el rechazo de la familia.�En qu� punto est�n ahora las mujeres tunecinas?Estamos muy por delante de otros pa�ses de nuestro entorno; T�nez es uno de los m�s avanzados en cuanto a reconocer los derechos de las mujeres. Por ejemplo, se proh�be la poligamia, la mujer tiene grandes ventajas cuando se divorcia y se legaliz� el aborto antes incluso que en Francia. Pero hay cosas en las que la igualdad sigue estando lejos, como en cuesti�n de herencias y oportunidades laborales. La tunecina es una mujer moderna y eso hace que sea libre, pero nunca se es suficientemente libre.�Para el elenco de actrices participar en esta pel�cula ha sido una forma de activismo? S�. Todas estaban realmente implicadas, eran militantes de la causa, la abrazaron y se comprometieron a tope. Cuando haces una pel�cula as� en un pa�s con esta situaci�n, no puede ser de otra manera.�Crees que esta pel�cula va a tener consecuencias para ti y el resto de las actrices que han participado?Espero que no. De momento se ha estrenado en T�nez y todo va muy bien, creo que ya estamos preparados para aceptarlo. Y dudo mucho que llegue a otros pa�ses �rabes, quiz� al L�bano. Nunca ha habido la menor provocaci�n por nuestra parte, simplemente fuimos honradas y sinceras.Fotograma de la pel�cula 'Tres mujeres'.'Tres mujeres' se proyecta en salas con el respaldo de la productora y distribuidora espa�ola LAZONA. "Espero que las personas en T�nez y en otros pa�ses �rabes puedan ver la pel�cula. Hay gente a la que le molesta mucho el tema, much�simo, pero gracias a esta cinta ahora el di�logo existe, y para m� eso es un orgullo enorme", concluye Leyla Bouzid.