La directora de orquesta Cristina de Frutos ha acudido este martes a la Audiencia Provincial de Badajoz con la etiqueta de ser una testigo clave de las acusaciones en la causa que sienta en el banquillo a David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno; al exlíder del PSOE extremeño Miguel Ángel Gallardo y a otras nueve personas. Y las defensas, sobre todo la del familiar de Pedro Sánchez, se han dedicado a fondo a desmontar su testimonio, que ya durante la instrucción de la causa apuntaba a supuestas irregularidades en la adjudicación, en 2017, del puesto de alta dirección de la diputación pacense al que ella aspiró, pero que finalmente fue adjudicado al pariente de Sánchez. Junto a ella han comparecido otros 14 testigos, la mayoría funcionarios o cargos en el organismo público, que han coincidido en defender tanto este proceso como el que desembocó en la adjudicación de otro puesto a Luis Carrero, funcionario del Palacio de La Moncloa y amigo de David Sánchez, que también se sienta en el banquillo de los acusados. “No adolece de ningún vicio”, ha afirmado una de las trabajadoras.De Frutos es la segunda —y última— de los 11 aspirantes que presentaron su candidatura al puesto de coordinador de los conservatorios de la Diputación de Badajoz que fue adjudicado a David Sánchez que ha declarado como testigo. Ante el tribunal, la candidata ―que trabaja como profesora en un conservatorio no dependiente de la Diputación de Badajoz― ha mantenido sus sospechas sobre diferentes aspectos de un proceso en el que considera que fue “discriminada” frente a David Sánchez. Ha insistido en que se valoraron con cero puntos algunos aspectos de su currículum, como los idiomas o la experiencia profesional, en su opinión de manera injustificada, y que la entrevista en la que tenía que exponer su proyecto, como el resto de candidatos, fue un mero trámite. “No me escuchaban mucho, no me hicieron preguntas y me despidieron que tuviera mucha suerte en la vida profesional. Por eso pensé que no les interesaba”, ha apuntado. Luego, a preguntas de las defensas, ha reconocido que el proyecto que presentó estaba recogido en un “esquema” de “dos caras”. Según ha añadido, no llegó a ver el de los demás candidatos.De Frutos aseguró durante la instrucción, y este martes lo ha vuelto a hacer ante el tribunal, que a ella le aseguraron antes de presentarse al concurso que la plaza a la que iba a optar estaba adjudicada previamente a David Sánchez, aunque en su caso no ha hablado de rumores anónimos, sino que ha puesto nombre y apellidos. Así, ha mantenido que dos o tres días antes el director del Conservatorio de Plasencia, Antonio Luis Suárez, le envió un mensaje por WhatsApp en el que aseguraba que personas de la Diputación de Badajoz le decían que ese puesto estaba adjudicado de antemano a David Sánchez, por lo que, según aseguró, ella dudó si presentarse a la entrevista, aunque finalmente lo hizo. Suárez, que no declaró durante la instrucción y tampoco ha sido citado a comparecer en el juicio, la desmintió en los medios de comunicación.El abogado Emilio Cortés, defensor del hermano del presidente, ha pedido a De Frutos que explicase por qué, si tenía sospechas de que el puesto estaba preadjudicado y se sintió agraviada, no lo denunció en 2017. “Tampoco es que me fuese la vida en ello”, ha afirmado. A continuación, la testigo ha asegurado que contactó con ella el diputado de Podemos en la Asamblea extremeña Álvaro Jaén, quien declaró este lunes porque dio una rueda de prensa entonces para denunciar la adjudicación del puesto. Y ha añadido que también envió un escrito a la Fiscalía para exponer sus dudas sobre el concurso de adjudicación, aunque nunca recibió respuesta ―la representante del ministerio público ha afirmado en la vista que la misiva no era una denuncia como tal sino una queja―. Tras acudir a la prensa, De Frutos fue llamada a declarar por la jueza instructora, Beatriz Biedma.La sesión de la jornada ha continuado con la declaración de 14 testigos, la mayoría funcionarios o cargos de la diputación, que han insistido en que los diferentes trámites y pasos administrativos en los que cada uno intervino, tanto en la contratación de David Sánchez como en el posterior cambio de nomenclatura de su puesto y la adjudicación en 2023 de la plaza de jefe de sección de Centros y Programas de Actividades Transfronterizas a su amigo Luis Carrero, se realizaron de forma correcta y ajustada a la legalidad. Así, Ángel Carlos Díaz Mancha, interventor general del organismo, ha explicado sobre la retribución que recibía el hermano del presidente que era similar a la de otros cargos directivos. También ha recalcado que el cambio de denominación de un puesto, como ocurrió con el que ocupaba David Sánchez, es algo común.En el mismo sentido se ha declarado Francisco Flores, que desde su puesto de jefe de negociado de Recursos Humanos fue el encargado de visar el cambio de nombre del puesto de David Sánchez. Flores ha insistido en que este proceso no era extraño y que, en este caso, incluso se utilizó para la propuesta un formato utilizado anteriormente que se adaptaba a la normativa. “Era muy sencillo, solo era un cambio de nombre, ni siquiera cambiaba el sueldo”, ha añadido. Alejandro Vázquez, jefe de los Servicios Centrales de Cultura, Deportes y Juventud del organismo, defendió la creación del puesto que ocupó el hermano del presidente porque “somos un área muy amplia [la de Cultura] y todo lo que sea incorporación de personal nos viene fenomenal”. Por su parte, María Jesús Bernáldez, jefa de Negociado de Control y encargada de las jornadas de trabajo de los trabajadores de la diputación, ha confirmado que los cargos de alta dirección de la institución, como era el caso del que ocupaba David Sánchez, no tenían horario. “Jamás ha fichado el personal directivo”, ha respondido a las acusaciones, que consideran que al hermano del presidente se le acomodó el puesto a sus preferencias personales.Por su parte, José María Sánchez, vicesecretario general del PSOE provincial y que, como miembro de la Diputación, intervino en 2023 en la comisión que seleccionó a Carrero para un puesto, ha asegurado que este fue declarado “apto” tras presentar “muy bien la memoria, lo hizo todo bastante bien”. Sánchez ha negado que el puesto de Carrero se crease “para satisfacer los gustos personales de David Sánchez” o descargarle del trabajo, como plantean las acusaciones, y ha defendido que existía una necesidad de un puesto como ese para intentar conseguir fondos europeos. En el mismo sentido se ha manifestado Inmaculada Cordón, técnica jurídica en la Diputación de Badajoz y que formó parte de la comisión que acordó dar el puesto a Carrero. Cordón ha asegurado que en este caso se siguió el procedimiento habitual y ha negado que alguien le comentara que era amigo de David Sánchez o que recibiera presiones de ningún tipo para que apoyase su elección. El último en declarar este martes ha sido Ramón Díaz, actual vicepresidente tercero de la Diputación de Badajoz por el PSOE y que intentó ser el relevo de Gallardo al frente del PSOE extremeño tras su dimisión. Díaz, que aseguró no conocer a Carrero, ha negado que el puesto adjudicado a este fuera una tapadera para que hiciera parte del trabajo de David Sánchez. “Para nada, esto no tiene nada que ver con la Oficina de Artes Escénicas”, ha afirmado. Sobre el hecho de que solo el amigo del hermano del presidente se presentara al mismo, ha asegurado que su creación se tramitó como comisión de servicios ―y, por tanto, al que solo pueden aspirar funcionarios, como era Carrero― porque era urgente contar con un puesto para gestionar fondos de la UE. “Se le dio la publicidad que se da a los puestos de estas características”, ha recalcado.
Una candidata al puesto de David Sánchez denuncia irregularidades, pero una docena de funcionarios defienden la legalidad del proceso
Cristina de Frutos insiste en el juicio en sus sospechas sobre la adjudicación y la Fiscalía y las defensas cuestionan su testimonio











