Unas 70 personas han participado este martes en una concentración en la plaza de Caño de Argales de Valladolid para apoyar al pintor Manuel Sierra, minutos antes de entrar en un juicio por el borrado de uno de sus murales en 2023 en memoria de los represaliados republicanos de la guerra civil y del franquismo en el municipio vallisoletano de Castronuño.
“Si fastidian un mural, hacemos dos, si fastidian dos, hacemos cuatro, pero cuando haga falta, (iremos) a los tribunales, que para eso están”, ha aseverado en declaraciones a los periodistas cerca de los Juzgados de Primera Instancia e Instrucción nº 1 de Valladolid, en las que ha advertido que actos como la eliminación de un memorial suponen “disparos a la línea de flotación de la democracia”.
Sierra ha reconocido que sentirse “blindado” e “invulnerable” por el apoyo de la gente y espera ganar el juicio contra el teniente de alcalde del municipio de Castronuño, Sergio Ramos, y dos particulares por una vulneración de derechos de autor, así como ha insistido en que su objetivo es que se haga un nuevo mural con la misma motivación.
“No voy a pintar ahí un mural para cualquier otra historia, lo que solicitamos es la restitución, en el mismo lugar con las mismas condiciones y un mural que hable de lo mismo”, ha subrayado, antes de incidir en que la obra destruida es “un mural de autor participado o colectivo”.







