Un descubrimiento paleontológico ocurrido en la Patagonia argentina volvió a colocar a Santa Cruz en el centro del mapa científico mundial. Un equipo de investigadores de Argentina y Japón identificó una nueva especie de dinosaurio raptor en las cercanías de El Calafate, un hallazgo que amplía el conocimiento sobre los depredadores que habitaron el hemisferio sur poco antes de la extinción masiva de los dinosaurios. El misterio del "cristal alienígena" de Tutankamón: un impactante hallazgo científico revela temperaturas extremas en su origen La nueva especie fue denominada Kank australis y su descripción científica acaba de ser publicada en la revista especializada Journal of Vertebrate Paleontology. El trabajo estuvo encabezado por el paleontólogo Matías Motta junto con especialistas vinculados al Museo Molina, el Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” (MACN-CONICET), la Fundación de Historia Natural “Félix de Azara” y el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Japón.
Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
El hallazgo se produjo en la estancia La Anita, en Santa Cruz, una zona que ya había despertado interés científico años atrás. En 2019, los investigadores recuperaron un pequeño fragmento de garra fósil que sugería la posible presencia de un dinosaurio raptor. Sin embargo, todavía no existían evidencias suficientes para confirmar la existencia de una nueva especie. La respuesta llegó tras nuevas campañas paleontológicas realizadas en la región. Durante expediciones posteriores —especialmente una desarrollada en 2024— los científicos lograron recuperar vértebras cervicales y dientes fosilizados que terminaron por confirmar la identidad del animal. La reconstrucción de Kank australis no ocurrió de manera inmediata. Como suele suceder en la paleontología, el rompecabezas se armó lentamente, pieza por pieza, a través de años de excavaciones, comparación anatómica y estudios de laboratorio. Estudio revela que los chimpancés tienen círculos de amigos como los humanos Para analizar los restos, el equipo recurrió a tecnologías de alta precisión, entre ellas tomografía computada y microscopía electrónica, herramientas que permitieron observar estructuras internas y detalles microscópicos imposibles de detectar a simple vista. Esos estudios revelaron rasgos anatómicos distintivos que diferenciaron al ejemplar de otros dinosaurios conocidos. Cómo era Kank australis, el nuevo raptor de la Patagonia Según los investigadores, el animal poseía un tamaño mediano, comparable al de un gran ñandú actual. Se estima que habría pesado cerca de 27 kilogramos, caminaba sobre dos patas y presentaba una de las características más emblemáticas de los dinosaurios raptores: la garra curva y afilada ubicada en el segundo dedo del pie. No obstante, el nuevo dinosaurio patagónico mostraba diferencias importantes respecto de los raptores más populares del hemisferio norte, como Velociraptor. De acuerdo con Matías Motta, Kank australis se distingue por presentar dientes cónicos con pequeñas estrías y por rasgos únicos en las vértebras del cuello. Estas particularidades anatómicas permitieron ubicarlo dentro de los unenlágidos, un grupo de dinosaurios carnívoros estrechamente emparentados con los dromeosáuridos. Los unenlágidos constituyen una familia relativamente escasa en el registro fósil mundial. Sus huesos, extremadamente livianos y gráciles, suelen preservarse con dificultad, por lo que cada nuevo descubrimiento representa una pieza valiosa para comprender su evolución. El significado detrás del nombre “Kank australis” El nombre elegido para la especie posee una fuerte raíz cultural y geográfica. “Kank” proviene de la mitología del pueblo originario aonikenk o tehuelche y hace referencia al “gran Ñandú”, una figura vinculada con la creación de la constelación Choiols, conocida hoy como la Cruz del Sur. El término “australis”, por su parte, significa “del sur” y alude a la ubicación extrema donde fueron encontrados los fósiles, en uno de los territorios más australes del planeta. Los restos de Kank australis fueron hallados en rocas pertenecientes al Cretácico Superior, un período particularmente relevante para la historia de la vida en la Tierra. Este dato resulta significativo porque indica que los unenlágidos estaban ampliamente distribuidos en el hemisferio sur poco antes del impacto del meteorito ocurrido hace aproximadamente 66 millones de años, el evento asociado a la extinción masiva que acabó con los dinosaurios no avianos. Además, el descubrimiento contribuye a fortalecer la idea de una conexión evolutiva y geográfica entre los dinosaurios raptores hallados en la Patagonia y otros grupos distribuidos en distintas regiones del mundo.













