Por Claudia Dupeirón |
La Habana (EFE).- La risa como terapia ante las dificultades es algo muy cubano y el secreto del éxito de un programa de monólogos de humor en La Habana que aborda desde la ironía la dura realidad de los apagones, la escasez y la inflación.
Los golpes de carcajadas llenan la sala, con unos 150 espectadores, de los antiguos almacenes de la Avenida del Puerto en la capital cubana, donde una vez al mes se celebra el espacio La Risa por Delante, una apuesta por la comedia sobre una cotidianidad más adversa.
“Es un ejercicio de vida: reímos los que estamos vivos, los muertos no pueden reírse. Entonces estar vivos en medio de toda esta circunstancia, de esta crisis tan grande que nos ha golpeado, creo que es el mejor ejercicio que podemos hacer y, sobre todo, reír en grupo (…) con las personas que llegan aquí”, asegura a EFE el actor Osvaldo Doimeadiós, promotor de la iniciativa.
Personas hacen fila para ingresar a un monólogo cómico en La Habana (Cuba). EFE/ Ernesto Mastrascusa













