El descubrimiento y el control del fuego es un hito fundamental de la evoluci�n humana. Un estudio propone que los hom�nidos usaban el fuego como combustible m�s de 700.000 a�os antes de lo que se estimaba hasta ahora, unas conclusiones que podr�an suponer una reinterpretaci�n de la arqueolog�a del fuego y la prehistoria universal.Un equipo internacional liderado por el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) y la Universidad de Toronto (Canad�) ha descubierto que los Homo erectus ya usaban el fuego de manera recurrente hace 1,07 millones de a�os y hace 1,79 millones de a�os en la cueva de Wonderwerk (Sud�frica), fente a evidencias previas que situaban un uso m�s regular y controlado del fuego hace un mill�n de a�os en �frica en ese mismo yacimiento. El equipo, cuyo estudio se publica en PLoS ONE, ha utilizado una novedosa t�cnica no invasiva basada en luminiscencia."Se trata de un trabajo de sumo inter�s para la prehistoria universal, ya que aborda uno de los temas m�s trascendentales para la humanidad: el fuego", se�ala Juan Manuel Jim�nez Arenas, investigador del departamento de Prehistoria y Arqueolog�a de la Universidad de Granada y director del ProyectORCE.El estudio, coordinado por la paleont�loga espa�ola Mar�a Dolores Mar�n-Monfort, delMNCN plantean un cambio importante en el paradigma actual sobre su uso, al envejecerlo en unos 800.000 a�os y situarlo hace 1,8 millones de a�os en una cueva sudafricana, Wonderwerk, que, precisamente, ya albergaba a los anteriores candidatos a los fuegos antr�picos m�s antiguos de la humanidad, a�ade Jim�nez Arenas en SMC Espa�a.El estudio introduce un nuevo protocolo r�pido y no destructivo, basado en la estimulaci�n de los restos �seos con una fuente de energ�a externa, una t�cnica que se conoce como luminiscencia."Hay que tener en cuenta que uno de los peores 'enemigos' del hueso es el calor, el cual altera su composici�n de forma muy significativa. Estos cambios se reflejan en la respuesta que muestran ante la emisi�n de una luz azul especial y muy potente: los huesos quemados brillan de forma diferente a los no quemados, lo que resulta fundamental para distinguirlos", explica.Los autores han aplicado esta nueva metodolog�a a huesos de animales de peque�o tama�o que formaban parte de egagr�pilas, es decir, los restos no digeridos y regurgitados de las presas de aves rapaces nocturnas. El resultado demuestra que, en la cueva de Wonderwerk (1,8 millones de a�os), muchos de los huesos que compon�an estos elementos est�n quemados, lo que sugiere que "los humanos fueron los responsables de utilizar estos pellets naturales como combustible en el interior de esta gruta sudafricana."Un aspecto clave que discutir es la probabilidad de que los fuegos de Wonderwerk sean de origen natural. Esto es algo que ocurre con m�s frecuencia al aire libre, donde se encuentra una mayor cantidad de combustible vegetal y concurren fuentes de ignici�n, por ejemplo, rayos, tal y como sucede hoy en d�a con los incendios forestales no provocados".El impacto metodol�gico del art�culo es incuestionable, ya que los autores realizan una aportaci�n crucial para la caracterizaci�n de huesos quemados en contextos extremadamente antiguos. Ahora bien, lo que genera m�s dudas es el origen antr�pico de dichos fuegos, puesto que no existen evidencias directas de que los humanos estuvieran implicados en su g�nesis dentro de la cueva.Tradicionalmente se ha sostenido que los fuegos m�s antiguos documentados fueron fruto del aprovechamiento de incendios naturales. El estudio va un paso m�s all� y "sugiere que nuestros antepasados no hicieron un uso completamente pasivo, sino que habr�an introducido antorchas prendidas en el exterior hasta a 30 metros de profundidad en la cavidad para encender las agrupaciones de egagr�pilas".Esto se explicar�a porque "la ubicaci�n de los restos a 30 metros de la entrada actual hace improbable que el material en llamas viajara de forma accidental desde el exterior", a�ade, y adem�s, los fuegos se repiten a lo largo de la secuencia estratigr�fica".No obstante, para plantear un cambio de tal envergadura —con consecuencias interpretativas tan notorias para la prehistoria universal—, considero que se requerir�an evidencias directas m�s contundentes y relacionadas con su funcionalidad (por ejemplo, la cocci�n de alimentos). Adem�s, a�ade este experto, habr�a sido conveniente evaluar el tiempo total de combusti�n, la necesidad de realimentaci�n, el tipo de humo o la toxicidad, dado que generar un fuego en un espacio cerrado y sin ventilaci�n puede volver el aire r�pidamente irrespirable.En conclusi�n, de confirmarse la dataci�n (1,8 millones de a�os) y, sobre todo, la intencionalidad en la introducci�n del fuego en la cueva, estar�amos ante un hito que cambiar�a el curso de la prehistoria porque tantes "no se hab�an reconocido fuegos con participaci�n humana de tal antig�edad"."De este modo, el inicio de una de las tecnolog�as m�s revolucionarias de la humanidad hundir�a sus ra�ces en el tiempo, situ�ndose en un momento muy pr�ximo a otra gran transici�n que dar�a lugar al tecnocomplejo Achelense. Este no solo supuso un cambio importante en la tipolog�a y la forma de tallar las herramientas l�ticas, sino tambi�n en las capacidades".Lo que nos hace humanosSi bien el registro arqueol�gico del fuego oportunista siempre es un gran reto y genera controversias, esta investigaci�n abre la hip�tesis de un uso del fuego en cronolog�as mucho m�s antiguas de lo que se pensaba: que los homininos de hace 1,8 millones de a�os ya lo utilizaban, apunta Aitor Burguet-Coca, investigador posdoctoral Beatriu de Pin�s en el Institut Catal� de Paleoecologia Humana i Evoluci� Social (IPHES-CERCA) de Tarragona especializado en arqueolog�a del fuego.. Este plantemiento har� que los investigadores de estas cronolog�as se centren en esta problem�tica concreta sobre el uso del fuego y se generen l�neas de investigaci�n y mejoras metodol�gicas que asienten (o no) nuevos paradigmas sobre el uso del fuego en evoluci�n humana."El estudio ayuda a complementar la identificaci�n de los restos faun�sticos quemados que se llevan haciendo basado en FTIR [espectroscop�a infrarroja por transformada de Fourier]", detalla, "una propuesta metodol�gica complementaria innovadora y una evidencia de fuego oportunista interesante. Las evidencias de fuego m�s antiguas que las encontradas anteriormente en Wonderwerk son un punto de partida para identificar esta primera etapa del fuego"."Hasta el momento, algunas de las evidencias m�s antiguas de fuego que se hab�an publicado ten�an como elemento en com�n proceder de yacimiento al aire libre, en un entorno donde de forma natural se producir�an recurrentes incendios naturales. Esto dificultaba identificar el origen antr�pico del fuego. Es decir, se pod�an identificar elementos producidos por una combusti�n, pero no vincularlos de forma clara a un evento de uso del fuego por parte de los homininos. En los estudios del registro piroarqueol�gico (del registro del fuego en los yacimientos arqueol�gicos), la controversia y la discusi�n sobre lo que realmente significan siempre est� all� y no creo que estos resultados sean una excepci�n.Wanderwerk Cave y estos resultados presentados es algo diferente, al tratarse del interior de una cueva dentro de una secuencia arqueol�gica consistente estratigr�ficamente con las evidencias documentadas 80 metros hacia el interior. Sin embargo, har� falta esperar si hay m�s resultados que puedan identificar tambi�n este uso del fuego desde una aproximaci�n m�s directa, como se hizo en un estudio publicado PNAS en 2021, una evidencia de fuego antr�pica m�s antigua en �frica, con un mill�n de a�os. El que se trate de una cavidad da mucha m�s seguridad que las evidencias que se han identificado en yacimientos al aire libre"."Entender las din�micas del uso del fuego y su evoluci�n en �frica es relevante para ver c�mo este mecanismo, que es tecnol�gico, pero con implicaciones sociales importantes, se pudo desarrollar con otras din�micas en otras partes del mundo", concluye Burguet-Coca. "Ya se ha visto que la fabricaci�n de herramientas no es exclusiva de nuestra especie. �Ser� el uso del fuego lo que nos har� humanos?"Joaqu�n Panera, profesor permanente laboral del �rea de Prehistoria en el departamento de Prehistoria, Historia Antigua y Arqueolog�a de la Universidad Complutense de Madrid, apunta que "el control del fuego represent� un punto de inflexi�n crucial en la evoluci�n humana, permitiendo transformaciones que abarcaron desde la biolog�a hasta la organizaci�n social compleja". "El uso del fuego en el procesado alimentos fue fundamental para la adaptaci�n de los hominidos, facilitando una mayor extracci�n de energ�a, una mejor digestibilidad y un aumento del valor nutricional de la dieta, los que se ha correlacionado con cambios evolutivos en la masa corporal y el tama�o cerebral. Adem�s, el uso controlado del fuego se ha relacionado con un incremento de la cohesi�n, y con la dispersi�n geogr�fica del g�nero Homo. Por tanto, determinar el inicio del uso controlado del fuego por los homininos es una cuesti�n central para comprender la evoluci�n humana, pero la identificaci�n de sus primeras evidencias sea extraordinariamente compleja"."Los autores proponen un protocolo basado en la combinaci�n de luminiscencia y FTIR para identificar huesos quemados, al permitir confirmar combusti�n y distinguirla de alteraciones naturales (...). Aunque existen propuestas que sugieren una asociaci�n entre homininos y fuego en torno a 1,5 millones de a�os, las evidencias m�s robustas de uso controlado y recurrente del fuego se sit�an actualmente en torno a 0,8 millones de a�os. Si se precisara la cronolog�a, agrega, el hallazgo constituir�a una contribuci�n de gran importancia para el conocimiento de la evoluci�n humana.En mi opini�n, la principal aportaci�n del art�culo no reside tanto en adelantar de forma definitiva el inicio del uso controlado del fuego, sino en la propuesta metodol�gica que plantea mediante el empleo de la luminiscencia como t�cnica complementaria a la FTIR para identificar huesos alterados t�rmicamente, (...) que puede convertirse en una herramienta muy �til para reconocer el uso del fuego durante el Pleistoceno, incluidos los yacimientos europeos, donde existen diversas propuestas de uso controlado del fuego que a�n no han sido suficientemente contrastadas mediante protocolos anal�ticos s�lidos".PLoS ONE https://doi.org/10.1371/journal.pone.0347480
Los hom�nidos usaban el fuego m�s de 700.000 antes de lo que se cre�a
Un equipo internacional liderado por el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) y la Universidad de Toronto (Canad�) ha descubierto que los Homo erectus ya usaban el...










