Con los bloques de izquierda y derecha ya consolidados, los dos candidatos presidenciales se enfrentan al reto de seducir a ciudadanos más distantes

La inesperada victoria de Abelardo de la Espriella sobre Iván Cepeda este domingo, en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Colombia, deja entre sus lecciones que los votantes de derecha están ya casi totalmente unidos alrededor del penalista, y que los de izquierda están totalmente consolidados detrás del senador. La diferencia de 653.000 votos que sacó el ultraderechista sobre el senador parece pequeña en una elección en la que participaron 24 millones de ciudadanos, y en la que hubo más de 3 millones de sufragios que apoyaron otras candidaturas. El reto que enfrentan los candidatos para el balotaje parecería ser convencerlos a ellos — pero, por sus rasgos y por la historia reciente, el camino no se queda ahí y pasa necesariamente por movilizar a personas que no fueron a las urnas el domingo.

Así lo ha aceptado el presidente Gustavo Petro. En su largo mensaje en X del mediodía de este lunes, dio una cifra: “Se necesitan tres millones de votos más”. Pero no se quedó ahí, sino que explicó que se debían concentrar no en votantes de otros sectores, sino en abstencionistas, y específicamente en los jóvenes. “A la juventud toda le digo, es la hora de salir a votar en masa como nunca antes”.