El ultraderechista Abelardo de la Espriella y el izquierdista Iván Cepeda se enfrentarán el domingo 21 de junio en una segunda vuelta electoral para decidir quién será el presidente de Colombia durante los próximos cuatro años. Con la totalidad de las mesas contabilizadas, De la Espriella ganó sorpresivamente la primera vuelta con el 43,7% y más de 10.300.000 votos frente Cepeda que consiguió el 40,90%, con casi 9.700.000 votos en unas elecciones con el porcentaje de abstención más bajo de la historia electoral colombiana.Las encuestas daban a Cepeda como favorito en la primera vuelta pero se produjo un trasvase del voto en la última semana de la tercera candidata, la derechista Paloma Valencia, al candidato ultraderechista. Las encuestas daban a esta candidata vinculada al Partido Centro Democrático un porcentaje de votos entre el 12 y el 14% y apenas consiguió un 6,92% y poco más de un millón seiscientos mil votos.El presidente Gustavo Petro cuestionó los resultados del preconteo y anunció que esperaría el escrutinio definitivo. Cepeda, que es candidato de su partido Pacto Histórico, hizo declaraciones parecidas. Juanita Goebertus, directora de la División de las Américas de Human Rights Watch, una de las organizaciones humanitarias más prestigiosas del mundo, criticó a Petro y comentó que "es lamentable que el presidente siembre dudas injustificadas ya que Colombia tiene un sistema electoral independiente y confiable".La segunda vuelta promete ser muy tensa y polarizada. Ambos candidatos necesitan los votos de otras fuerzas políticas para conseguir el triunfo. La candidata derechista Valencia ya pidió a sus partidarios la misma noche de las elecciones que votasen a favor De la Espriella y su candidatura Defensores de la Patria. El centrista Sergio Fajardo, con un millón de votos y un 4,26%, no confirmó su apoyo directo a ninguno de los dos candidatos que pasan a segunda vuelta aunque anunció que "nuestro millón de votos es importante para definir la fuerza de nuestro país".El izquierdista Iván Cepeda tendrá que negociar con Fajardo si quiere tener alguna oportunidad en la segunda vuelta. Durante la campaña electoral Fajardo lanzó duras críticas contra Cepeda al que acusó de no estar preparado para asumir la presidencia de Colombia e insinuó que el actual presidente Petro estaba dirigiendo su campaña.Cepeda también podría beneficiarse de votantes de centro que apostaron por otras candidaturas como la de la exalcadesa de Bogotá, Claudia López, que consiguió 225.000 votos. Otra alternativa sería centrarse en activar a 17 millones de colombianos que no han acudido a las urnas a pesar del récord histórico de votantes en las elecciones del domingo. O intentar convencer a casi medio millón de colombianos que votaron en blanco, un porcentaje mayor que la suma de los votos de nueve candidaturas, para que le voten a él.De la Espriella lo tiene más fácil. Sumando sus propios votos y los del partido de Valencia ya supera el 50%. Pero su discurso muy extremista podría frenar el ímpetu de los votantes de derecha más moderados. También podría recibir los votos la candidatura Romper el Sistema de Santiago Botero que consiguió 206.000 votos.En los últimos 35 años todas las elecciones presidenciales colombianas, salvo las de 2002 y 2006 ganadas por Álvaro Uribe, han necesitado de una segunda vuelta. El enfrentamiento dialéctico, ideológico y político entre los partidos Conservador y Liberal, creados hace más de 175 años en el siglo XIX, dominó la política colombiana de manera hegemónica hasta principios del siglo XXI. Hoy ambos partidos tienen su reflejo institucional en el Congreso colombiano con diputados en ambas cámaras y ejercen de bisagras indispensables para aprobar reformas o dificultar el accionar del gobierno.Desde principios de siglo con la llegada de un fenómeno político llamado Álvaro Uribe el trasvase de votos de conservadores y liberales a su candidatura provocó una restructuración de la política colombiana. En las elecciones de 2002, ganadas por Uribe por mayoría absoluta, el partido más a la izquierda del arco electoral, el Polo Democrático, consiguió un 6,15% y 680.000 votos. En las del 2006, con un triunfo aplastante de Uribe, el Polo Democrático consiguió un segundo puesto histórico con un 22% y más de dos millones y medio de votos.Hubo que esperar hasta las elecciones de 2018 para que la izquierda volviese a tener un candidato competitivo en una segunda vuelta. Petro no pudo ganar pero sacó más de ocho millones de votos, una parte importante de ellos prestados por la candidatura de Fajardo que quedó tercera a apenas 250.000 votos en la primera vuelta. En 2022 Petro ganó en la segunda vuelta con más de once millones de votos contra una derecha dividida.La llegada a la carrera presidencial de un candidato de ultra derecha ha cambiado, de nuevo, el panorama político de Colombia. Una ultraderecha liderada por De la Espriella ha obligado a la candidata Valencia a centrar su discurso sin olvidar que pertenece a un partido fundado por Uribe, que siempre mantuvo un discurso muy derechista de corte autoritario y a favor de la mano dura contra las guerrillas de izquierda aunque más complaciente con los paramilitares de derechas.La segunda vuelta se presenta como un enfrentamiento entre un candidato ultraderechista, aliado de partidos como Vox en España, con un duro discurso de seguridad y orden, y un candidato izquierdista muy conocido como senador que necesita moderar su discurso político para arrastrar el voto centrista y acortar la distancia electoral.