Israel no ha cejado en su ofensiva contra Hizbulah en el Líbano, a pesar de las negociaciones de paz entabladas entre Irán y Estados Unidos para poner fin a la guerra en la región. Beniamin Netanyahu ha desoído las recomendaciones de Donald Trump y ha continuado su ofensiva, que se ha cobrado estas últimas semanas la vida de más de 3.200 personas y ha provocado el desplazamiento de más de un millón. Es más, tras la simbólica caída del castillo de Beaufort en el Líbano a manos del ejército israelí, el propio primer ministro lanzó una proclama en la que anunciaba “una nueva etapa y un cambio drástico en la política que estamos llevando a cabo” para ampliar aún más la operación militar en la zona.En estas circunstancias, Irán decidió forzar la máquina y anunció ayer la suspensión de las negociaciones que mantenía con los EE.U. si Israel no frenaba de una vez por todas sus ataques en el Líbano. La primera reacción de Trump fue positiva y pidió públicamente el cese de la actividad bélica tanto por parte de Israel como de Hizbulah, pero habrá que ver el caso que le hacen.Ataque israelí en Nabatieh, Líbano, este lunesSTRINGER / EFEEl problema es que si el acuerdo entre Teherán y Washington ya era difícil de alcanzar, solo faltaba la introducción del factor del Líbano para complicarlo todo aún más. Un Netanyahu pletórico afirmaba ayer: “Hemos roto la barrera del miedo; operamos en todos los frentes: Siria, Gaza, Líbano”. Parece difícil que una vez desplegadas en esta zona del Líbano, donde ha llegado a entrar por primera vez en muchos kilómetros en el interior del país, las fuerzas israelíes vayan ahora a retirarse.Tampoco los combatientes de Hizbulah emiten mensajes favorables a la paz. Entre unos y otros, está el Gobierno libanés, que intenta negociar el desarme de este grupo armado por la vía pacífica, ante la imposibilidad de hacerlo por la vía militar. La milicia Hizbulah es demasiado fuerte y poderosa como lo demuestra que sigue atacando con drones las poblaciones del norte de Israel.Lee tambiénEn este contexto, la tentación de Netanyahu de culminar la ofensiva en el Líbano puede pesar mucho más que las peticiones de Trump. Y con ello, cargarse todas las opciones de paz en la región.Director de La Vanguardia desde marzo de 2020. Ha trabajado como redactor en las secciones de Política, Sociedad y Ciudades de La Vanguardia, donde entró en 1992
La tentación de Netanyahu, por Jordi Juan
Israel no ha cejado en su ofensiva contra Hizbulah en el Líbano, a pesar de las negociaciones de paz entabladas entre Irán y Estados Unidos para poner fin a la guerra en la región. Beniamin Netanyahu ha desoído las recomendaciones de Donald Trump y ha continuado su ofensiva, que...














