Actualizado Lunes,

junio

22:42Era un d�a de junio de paraguas. Estreno bajo la lluvia. Debut de carteras mojadas. Los ministros del nuevo Gobierno conversan entre ellos, ojean documentos, ponen a prueba su paciencia posando ante los fot�grafos... Encima de la mesa un sobre con una carta. El presidente del Gobierno, Pedro S�nchez, le ha dejado una a cada uno de los miembros de su gabinete, entre los que est�n flamantes fichajes como Pedro Duque, M�ximo Huerta, Dolores Delgado o Fernando Grande-Maslaka, entre otros. "Respondamos a la ejemplaridad que cabe esperar de este nuevo Gobierno", reza el escrito que firma de su pu�o y letra. Entre quienes leen la carta estaba Jos� Luis �balos, entonces nuevo ministro de Fomento.Estos d�as tiene lugar el octavo aniversario de la llegada al poder de S�nchez tras el triunfo de la moci�n de censura y, por tanto, de la celebraci�n de su primer Consejo de Ministros, el 8 de junio de 2018. Ocho a�os despu�s, la corrupci�n domina, otra vez, la escena pol�tica. "Estemos siempre a la altura de una ciudadan�a que reclama otra forma de gobernar", dec�a la carta escrita por S�nchez d�as despu�s de desalojar al PP del poder con un discurso contra la corrupci�n y blandiendo la regeneraci�n. Ocho a�os despu�s, las investigaciones judiciales cercan al Ejecutivo y al PSOE. El caso mascarillas, con �balos en el banquillo; el caso Zapatero; el caso de Leire -la llamada "fontanera del PSOE"-; la presunta trama de ama�os de contratos de obra p�blica, que implica a Santos Cerd�n; las investigaciones a Bego�a G�mez y David S�nchez, esposa y hermano de S�nchez...Carta que el presidente del Gobierno, Pedro S�nchez, entreg� a los miembros de su primer Consejo de Ministros, en junio de 2018, en la que les ped�a gestionar con �ejemplaridad�."Lo importante aqu� es diferenciar c�mo actuamos unos y otros ante las sospechas de corrupci�n. En el PSOE somos implacables con los presuntos corruptos, en el PP echan a quien denuncia la corrupci�n", explican fuentes del Gobierno cuando se les pregunta por su situaci�n actual y el hecho de que la lucha contra la corrupci�n fue la bandera de la llegada al poder de S�nchez. "Es un error que los ciudadanos exijan la perfecci�n", expone un importante miembro socialista del Gobierno, argumento que siempre existe el riesgo de que haya "manzanas podridas". "Nadie est� libre de que le pase un caso de corrupci�n, la diferencia es c�mo se act�a".Una visi�n con la que no est�n de acuerdo desde la parte de Sumar. "La corrupci�n cero s� existe", zanjan. "Es un fin que debemos perseguir". En el seno del PSOE, los �ltimos casos conocidos han acrecentado el des�nimo y el desconcierto entre cuadros, cargos y miembros de la formaci�n en toda Espa�a. Cuando a�n sangraban por la imputaci�n del ex presidente Jos� Luis Rodr�guez Zapatero por presuntos delitos de corrupci�n, la entrada de la UCO en la sede de Ferraz en el caso conocido coloquialmente como las "cloacas del PSOE" clav� otro pu�al en su animosidad. "Todos estos casos son un disparo en el pie de un pilar nuestro que era la lucha contra la corrupci�n", se�ala un dirigente de una importante federaci�n.Hace un a�o, el Gobierno vivi� tambi�n una situaci�n convulsa por el informe de la UCO que destapaba la presunta corrupci�n que implicaba a Cerd�n, ex lugarteniente de S�nchez. Entonces, como ahora, trat� de capear el temporal con una comparecencia en el Congreso en la que busc� calmar a sus socios con un Plan Estatal de Lucha contra la Corrupci�n, con muchas de las promesas a�n por cumplir. "Es importante que desde el Gobierno despleguemos una agenda contra la corrupci�n. Que no vayamos caso a caso, sino tener una pol�tica estructural", admite un ministro.Diferencias con �balosLo cierto es que los ritmos en la reacci�n del PSOE respecto a las nuevas investigaciones judiciales contrastan con la celeridad con la que se actu� contra �balos. A su ex secretario de Organizaci�n y ex ministro le exigieron la entrega del acta de diputado por su "responsabilidad pol�tica" en la presunta trama de cobro de comisiones millonarias por la compra de mascarillas durante la pandemia del Covid tras la detenci�n de quien hab�a sido su mano derecha, Koldo Garc�a, pese a reconocer que todav�a en aquel momento no hab�a contra �l "reproche penal" alguno.En cambio, a�n no se ha aplicado ninguna medida disciplinaria a la gerente del partido, Ana Mar�a Fuentes, imputada desde la semana pasada por un posible delito de falsedad en documento mercantil por "la emisi�n de facturas mendaces" en el presunto intento de boicotear las investigaciones judiciales que afectan al entorno de S�nchez, que se investiga en la causa contra Leire D�ez. Contra la conocida como "fontanera de Ferraz" tampoco se han emprendido ninguna acci�n pese a que -seg�n el auto del juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz- dec�a actuar "por orden del One"."Si nos tenemos que querellar, nos querellaremos. A nosotros no nos tiembla la mano", afirman desde la c�pula socialista mientras aplazan la toma de medidas, en su caso, a conocer el detalle del sumario, cuyo secreto se levant� s�lo parcialmente este lunes. Entre tanto, inciden en la estrategia de la victimizaci�n a la que puso voz en primer lugar el ministro �scar Puente, denunciando el uso de "m�todos no democr�ticos" para "derribar al Gobierno", y despu�s propio presidente al cargar en un acto del partido contra lo que calific� como una "oposici�n marrullera": "Van a por nosotros, a que salgamos con el carnet del PSOE y las manos arriba".Confianza "de momento"En Ferraz mantienen "de momento" su confianza en la gerente, con el somero argumento de que "ha llevado bien las finanzas". Tambi�n se la trasladan a Juan Francisco Serrano, diputado en el Congreso y miembro de la Ejecutiva Federal, sobre el que seg�n el auto de Pedraz habr�a "indicios que revelan su colaboraci�n con los investigados en la ejecuci�n de concretos y aislados actos en auxilio de su il�cito plan". Por ahora apelan a la "presunci�n de inocencia" a la vez que deslizan lo que les "chirr�a" que hayan coincidido en el tiempo el juicio por la Kitchen contra el PP con el del hermano de S�nchez, la imputaci�n de Zapatero y la entrada de la UCO en la sede del PSOE.Durante su intervenci�n a puerta cerrada este lunes con la direcci�n de su partido, S�nchez traslad� a los suyos un mensaje de "tranquilidad y confianza en la Justicia" y desoy� la petici�n de asunci�n de medidas m�s contundentes para intentar atajar los efectos de la acumulaci�n de causas judiciales que le llegan m�s all� de los l�mites de su guardia pretoriana, como el adelanto de las generales para evitar un "voto de castigo" en las municipales y auton�micas. Una exigencia que cada vez suma m�s adeptos entre cargos en activo y ex dirigentes.Los �ltimos en sumarse a esta corriente en p�blico han sido el ex ministro del Gobierno de Zapatero Ram�n Ja�regui y el ex presidente de la Junta de Andaluc�a Rafael Escuredo, que reclaman un congreso extraordinario urgente para "recuperar el debate interno" y "renovar responsables".