Seis ministros acuden al traspaso de carteras en el Ministerio de Hacienda ante la presencia de familiares y amigos

Carlos Cuerpo supo que era el elegido antes de las 17.15 de este jueves. El presidente del Gobierno le había dicho que iba a ser su vicepresidente primero, la figura más poderosa del Ejecutivo y de la que todo el mundo estaba haciendo quinielas. Pedro Sánchez se lo comunicó en su despacho con antelación, antes de las 17.15 porque, a esa hora —el anuncio del presidente ante toda España se produjo una hora después—, Cuerpo llamó a Manuela Caballero, su madre, que estaba en su casa.

—Mamá, me hacen vicepresidente.

—Ay, hijo, estoy muy orgullosa.

Manuela Caballero cuenta esta conversación desde una esquina del Ministerio de Hacienda, donde esta mañana ha ido a ver a su hijo tomar posesión de su nueva cartera: la vicepresidencia primera del Gobierno. Es decir, cuando Sánchez esté de viaje, manda el hijo de Manuela. Aquí también se han acercado sus sobrinos, tíos y su único hermano, Gregorio, de 48 años, también pacense y cirujano. La preocupación de Cuerpo en la tarde de este jueves —no es fácil ser vicepresidente— era que su hermano se enterara de su nuevo cargo antes de que Sánchez lo anunciara, pero Gregorio estaba con el mono verde en el quirófano. “Lo vi después en el chat familiar”, dice orgulloso. “Puso: ‘Me hacen vicepresidente’”. Y toda la familia contestó al instante. Manuela, la madre, de 71 años, se pasó toda la tarde diciendo: “Ay, hijo, todavía no me lo creo”.