La economía rusa está atravesando momentos muy complicados, hasta el punto de estar adentrándose en una crisis de crecimiento económico, al mismo tiempo que lleva ya años combatiendo una inflación disparada. Los altos tipos de interés, la escasez de trabajadores y un coste de la guerra que está disparando el déficit son un quebradero de cabeza para el gobierno del país, y las tensiones se están haciendo evidentes en las últimas semanas, hasta el punto de que las advertencias de los responsables económicos del país están chocando frontalmente con las necesidades de un mayor gasto por parte del ministerio de Defensa.Ya en 2024 se hablaba de una falta de trabajadores en la industria del petróleo ruso debido a la guerra de Ucrania; posteriormente, se planteó el problema para la banca rusa por un incremento de los préstamos de alto riesgo debido a los altos tipos de interés; más recientemente, en abril de 2026, se han hecho públicas las críticas del propio Vladimir Putin por los malos indicadores económicos que está sufriendo el país, y ahora, parece que el choque en el seno del gobierno se ha hecho inevitable.

La agencia Bloomberg señala cómo varios altos cargos del gobierno han advertido a Putin de que el gasto en la guerra de Ucrania ha entrado en una senda insostenible. Según las fuentes de la agencia (documentos oficiales y miembros con información al respecto), se trata de miembros del ministerio de Finanzas y del banco central, y han señalado cómo el gasto actual proyectado para defensa amenaza con disparar el déficit presupuestario a niveles muy preocupantes.