Hay aniversarios que funcionan como una excusa para mirar hacia atrás, y otros que buscan reafirmar un vínculo con el presente. En sus primeros 160 años de vida, el Club Francés eligió hacer ambas cosas. Durante mayo, la histórica institución de Recoleta desplegó una agenda de actividades que reunió a socios, diplomáticos, empresarios, referentes culturales y público general para celebrar una tradición que atraviesa generaciones y que ha contribuido, desde Buenos Aires, al fortalecimiento de los lazos entre Argentina y Francia. Las celebraciones comenzaron con la presentación de Memoria de una Amistad, un libro de colección que reconstruye algunos de los hitos más importantes de la historia del club. El encuentro tuvo lugar en el Salón Plata y asumió el formato de conversación entre la historiadora Felicitas Luna y Carmen María Ramos, responsable de la producción integral de la obra. Frente a un centenar de asistentes, el intercambio repasó episodios, transformaciones y continuidades de una institución que, desde mediados del siglo XIX, forma parte del entramado cultural porteño. El segundo encuentro, de carácter institucional y social, reunió a más de 200 personas entre socios, autoridades, representantes diplomáticos y empresarios. La jornada comenzó con un concierto lírico de la artista francesa Vera Cirkovic, acompañada al piano por Alejandro Manzoni, y continuó con un acto en los grandes salones del primer piso de la sede del club.
El Club Francés celebró sus 160 años entre libros, homenajes y esgrima
La histórica institución porteña conmemoró su aniversario con una serie de encuentros que combinaron memoria, tradición y vida social: desde la presentación de un libro sobre su recorrido hasta una exhibición abierta de esgrima y el lanzamiento de nuevos canales de comunicación institucional.







