Podemos ha decidido mostrar su desacuerdo con la visita del papa León XIV al Congreso de los Diputados con su ausencia del acto institucional en el que el Pontífice intervendrá ante las Cortes Generales el próximo 8 de junio. Un plantón que la formación morada ha enmarcado tanto en su rechazo a la presencia del jefe de Estado del Vaticano en la Cámara Baja como en su denuncia de los abusos cometidos en el seno de la Iglesia católica.El anuncio lo ha realizado el secretario de Organización y portavoz de Pablo Fernández, que ha cargado contra la decisión de habilitar el hemiciclo para una intervención que, a su juicio, desborda los márgenes de un Estado aconfesional. “Ni siquiera su condición de jefe de Estado del Vaticano es excusa para que sea recibido en el Congreso”, ha señalado, en una comparecencia en la que ha insistido en que la Cámara Baja “reside la soberanía popular” y no debe, por tanto, escenificar honores institucionales a una figura religiosa.El gesto de Podemos introduce una fisura en el clima de consenso tácito que, según fuentes parlamentarias, se daba por hecho en torno a la visita del Pontífice. La intervención de León XIV -primer Papa que hablará ante una sesión conjunta de las Cortes Generales- estaba llamada a convertirse en una imagen de gran carga institucional, en la que convergen la dimensión espiritual del líder de la Iglesia católica y su papel como jefe del Estado vaticano. Una dualidad que el Gobierno y la Mesa del Congreso han tratado de gestionar como un acontecimiento diplomático de primer orden.Lee tambiénSin embargo, la decisión de Podemos altera parcialmente ese guion. Fernández ha explicado que su formación trasladó por carta al Congreso una serie de consideraciones críticas y peticiones sobre el formato del acto, sin recibir -según ha dicho- “respuesta alguna”. A partir de ahí, la conclusión ha sido tajante y no acudirán a la recepción ni al discurso del Papa en la Cámara Baja.El portavoz de la formación ha ido más allá de la cuestión estrictamente protocolaria y ha situado su rechazo en un plano político y moral. Ha denunciado que no existen condiciones para “un recibimiento con honores” mientras, a su juicio, persistan actitudes de encubrimiento en el seno de la Iglesia en relación con los abusos sexuales, los casos de bebés robados o lo ocurrido en el Patronato de Protección a la Mujer durante el franquismo y la transición.En ese contexto, Podemos ha interpelado directamente al propio Pontífice. Fernández ha reclamado que León XIV “ejerza su papel como máximo representante de la Iglesia católica” para forzar a la Conferencia Episcopal Española a colaborar en la búsqueda de la verdad, la justicia y la reparación a las víctimas. “El Papa debe exigir a la Iglesia católica española que contribuya a esclarecer la verdad en los abusos”, ha insistido.El gesto adquiere además una dimensión singular por el propio carácter de la visita. León XIV no solo llega a España como líder espiritual de más de mil millones de católicos, sino también como jefe de Estado del Vaticano, condición que articula la primera parte de su agenda institucional. Será recibido a pie de pista por las autoridades, mantendrá encuentros con los Reyes en el Palacio Real y posteriormente con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la nunciatura apostólica.El punto culminante de ese itinerario será su intervención en el Congreso, un hecho inédito que la propia institución ha querido revestir de solemnidad. En un contexto internacional marcado por la polarización y por la búsqueda de referentes globales, la figura del Papa -estadounidense de nacimiento y con nacionalidad peruana- ha sido presentada también como un actor político y moral de alcance planetario, más allá de su liderazgo religioso.En el resto del arco parlamentario, según fuentes de la Cámara, no se prevén más ausencias relevantes y se da por hecho que los grupos acudirán a una sesión que tendrá un alto valor institucional. La imagen de León XIV en el hemiciclo, ante diputados y senadores reunidos en sesión conjunta, aspira a convertirse en una de las fotografías políticas del año en España.Redactor de la sección de política tras una década cubriendo la actualidad de Madrid entre 2011 y 2022. Antes en Microsoft News y el diario Metro