La visita del Papa a la capital ―y especialmente los preparativos, ya en marcha― es y será motivo de fricción entre el equipo de Almeida y la oposición. Por un lado, el plan de movilidad, anunciado la semana pasada y que provocará cortes progresivos y cada vez más severos en el eje Castellana-Recoletos. Es “improvisado”, indica el PSOE, y “no se ha presentado bien”, dice Más Madrid. Por el otro, el choque cultural ―protagonista del pleno municipal de este martes― sobre la declaración institucional: ¿cómo va a darle el Ayuntamiento de Madrid la bienvenida a la ciudad a León XIV? ¿Como jefe de Estado? ¿Como líder religioso? ¿Ambos? De momento, de ninguna forma, porque el texto, que se suele consensuar entre grupos políticos, no ha salido adelante. El PP de Almeida rechazó el lunes la propuesta del PSOE, la única en ese momento y presentada ante la Junta de Portavoces la semana pasada, porque no recoge el carácter espiritual de la visita, que el Gobierno declarará “evento de especial interés público”. El texto del grupo socialista, enviado a medios el lunes por la mañana, alude a la imagen social, humanista y diversa del pontífice y ensalza su figura como jefe de Estado de la Ciudad del Vaticano. Ya había sido aprobado por Más Madrid, Vox y, según el PSOE, por el Arzobispado de la región. Poco después de la propuesta del equipo de Maroto, el PP envió la suya: “PROPUESTA ALTERNATIVA A DECLARACIÓN INSTITUCIÓN PAPALEÓN [sic] XIV.pdf". El texto es muy parecido, pero difiere en el núcleo de la bienvenida. No hay alusiones a la justicia social o el humanismo, sí al “derecho a la vida”, también al papel como jefe de Estado. Además, y ahí reside parte del enfrentamiento, a las “raíces cristianas” a las que, escribe el PP, “está profundamente vinculado” el “pueblo madrileño”. El Partido Popular considera que la propuesta del PSOE no recoge la dimensión religiosa de la visita. “Su Santidad es también el líder espiritual de la Iglesia católica y una referencia moral y religiosa para millones de personas, una dimensión que entendemos debe reflejarse de manera adecuada en una declaración institucional del Ayuntamiento de Madrid”, indicaron el lunes. También afean al PSOE haberla presentado de forma unilateral y piden a Moroto que diga quién en el Arzobispado, con José Cobo a la cabeza, dio el visto bueno a su declaración. “Delante de todos los madrileños voy a decir lo que pasó”, ha empezado Almeida en el pleno. Según el alcalde, el PSOE a las 13.35 del viernes registró la declaración institucional y el PP envió la alternativa, con la mención religiosa, a las 9.35 del lunes. “¿Quién del arzobispado [la aprobó]? Se ha negado. ¿Por qué no quiere decirlo usted? ¿Sabe por qué? Como diría el capo di tutti capi, el jefe de la mafia [por Pedro Sánchez], vaya inventada se ha pegado, señora Maroto”, le ha espetado Almeida. El PSOE ha reiterado, en un comunicado enviado a medios mientras se celebraba el pleno, que cuenta con el visto bueno del arzobispado y acusa a Almeida de “sectarismo”. La declaración se “aleja de cualquier confrontación partidista o con otras confesiones religiosas”, defienden e insisten en que una declaración institucional debe centrarse, precisamente, en el carácter institucional. “Hoy deberíamos haber empezado el pleno con una declaración por el Papa. Por sus excusas y sectarismo, son incapaces de llegar a acuerdos, solo han hecho el ridículo, han intentado generar una polémica”, ha afeado Marto en su primera intervención. Almeida ha respondido, categórico, con la postura del PP: —Esto es un viaje apostólico del Santo Padre a España, no es tan difícil. En el Arzobispado indican a este periódico que no van a hacer declaraciones respecto a la polémica, porque pertenece al plano político. Zapatero, mencionado en cada intervenciónHa dado igual quién hiciera la pregunta o sobre qué versara, el alcalde tenía una única respuesta: Zapatero. Las menciones al expresidente socialista, cuya imputación por el caso Plus Ultra ha conmocionado al Ejecutivo de Pedro Sánchez, al PSOE y a parte de la izquierda española, han monopolizado los ataques del pleno. Tras una intervención de Vox sobre las escuelas infantiles, la solución de Almeida es “acabar con el gobierno más corrupto de la historia”. A la de Más Madrid sobre el scalextric de Puente de Vallecas: “Está Zapatero y están sus compinches [...], los pagafantas de la corrupción”. Pero los dardos más directos, cargados de ironía y de recriminaciones, han sido, de nuevo, contra la líder socialista. “Sabe que usted es la siguiente”, le ha lanzado, después de acusarla de mentir en la comisión de investigación del caso Koldo en el Senado por sus mensajes con el comisionista Víctor de Aldama durante su etapa como ministra. A la primera intervención de Maroto, en la que criticaba la nueva normativa del Pleno, que impide pancartas, símbolos, aplausos o gritos, Almeida ha sido breve en su respuesta: ―Su pregunta requiere un análisis relevante [por la empresa del amigo de Zapatero, Julio Martínez].Y ha seguido con las referencias al expresidente del Gobierno: “Qué diferencia hay entre las camisetas que exhiben en público [por las amarillas de las educadoras infantiles, en huelga desde hace 50 días] y las joyas que guardan en cajas fuertes”. Las educadoras infantiles fueron expulsadas del pleno de abril, como ya ocurrió con miembros del Sindicato de Inquilinas en el de marzo. Tras sendas expulsiones, el presidente de la mesa, Borja Fanjul, dictó una resolución que no cambia el reglamento actual, pero concreta y amplía su aplicación: nada de folletos, aplausos, exclamaciones, gritos, pancartas o cualquier tipo de símbolo. Si se llevan o muestran, quienes los porten deberán abandonar el salón. Esta ha sido la primera sesión con las prohibiciones aprobadas y, critica la oposición, con menor presencia de público. Más Madrid y PSOE denuncian que las plazas se han reducido de 100 a 20. Parte de esos huecos de la tribuna del público los han ocupado, de nuevo, las educadoras infantiles. También varios vecinos de Montercarmelo, de celebración porque la semana pasada un juez les dio la razón y decretó la paralización inmediata de las obras del cantón de limpieza. Antes de que empezara el pleno, han repartido un texto a cada uno de los concejales que entraba a Cibeles, incluido el presidente del distrito Fuencarral-El Pardo, José Antonio Martínez Páramo. Es una carta abierta al alcalde, la cuarta en tres años de protestas, en la que piden su dimisión y acusan al Ayuntamiento de “engañarles” y “despreciarles”.
El texto de bienvenida al Papa enfrenta a PP y PSOE en el Ayuntamiento de Madrid: líder religioso frente a jefe de Estado
El Ejecutivo de Almeida presentó una declaración institucional alternativa a la del grupo socialista, aprobada por el resto de partidos, porque considera que no está consensuada y obvia el carácter espiritual de la visita










