El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha puesto fin a la principal diferencia que existía en Líbano entre los tiempos de guerra con Hezbolá y el alto el fuego que rige sobre el papel desde hace seis semanas y ha ido vaciando casi completamente de contenido. La excepción consistía en dejar Beirut y sus aledaños al margen —como le imponía EE UU— de los bombardeos masivos que viene llevando a cabo en el sur del país y en el valle de la Becá. Solo los ha efectuado de forma puntual para matar a líderes de Hezbolá. Este lunes, con la luz verde de Donald Trump y exultante por el avance de sus tropas en el sur ―clavaron la bandera nacional en el castillo de Beaufort, lleno de simbolismo para muchos israelíes, por retirarse de allí hace 26 años―, Netanyahu ha dado un paso más al ordenar “atacar objetivos terroristas en el barrio de Dahiye en Beirut”, los suburbios chiíes al sur de la capital.El mandatario israelí ha anunciado la decisión horas después de que Hezbolá respondiese al avance de sus tropas hacia el norte, aumentando la cantidad y, sobre todo, el alcance de sus proyectiles. La milicia se centra en causar bajas —una decena durante el cese nominal de hostilidades— más que en la casi imposible tarea de impedir el progreso terrestre.Hasta ahora, Israel había lanzado drones sobre todo contra las tropas dentro de Líbano o en localidades cercanas a la frontera. En las últimas horas, en cambio, ha llegado incluso a Safed, una ciudad a 14 kilómetros de la frontera, y disparado proyectiles contra otras que hasta ahora había mantenido al margen, como Acre o Kiriat Shmoná.En las últimas 24 horas, el ejército de Israel ha anunciado la muerte de otros dos soldados por su principal talón de Aquiles: los ataques de la milicia islamista con drones explosivos por cable.Pese a la existencia formal de un alto el fuego, Netanyahu viene incrementando notablemente en los últimos días su ofensiva en Líbano, a pocos meses de unas disputadas elecciones. Este lunes ―a diferencia del procedimiento habitual, en el que los portavoces castrenses en árabe anticipan las hostilidades en órdenes de desalojo dirigidas a la población libanesa― el dirigente ha anunciado en hebreo la inminencia de los ataques en su perfil oficial.Decenas de miles de residentes de Dahiye —como se conocen los suburbios beirutíes, hogar de 700.000 personas— han iniciado un nuevo éxodo masivo tras el comunicado de Netanyahu, generando atascos en las vías de salida. Mientras, en los barrios de la capital donde Hezbolá no tiene presencia tradicional, se percibe una reducción de movimientos, en un ambiente de tensión contenida en el que particulares e instituciones cancelan planes por precaución.La intensificación israelí llega ante la obligación sobrevenida de respetar otra tregua (más importante) que no desea: la de Estados Unidos e Irán. Justamente, el portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Esmail Baghaei, ha citado las acciones militares israelíes en Líbano entre los obstáculos a un acuerdo con Washington, junto con la falta de confianza con la que ya comenzó el proceso y los “cambios constantes” de postura de Trump. Baghaei ha señalado que “un alto el fuego en Líbano es parte integral de cualquier acuerdo para poner fin a la guerra” y que “todo lo que está ocurriendo” allí “tiene necesariamente a EE UU como parte implicada”.Teherán, sin embargo, viene evitando echar por tierra el alto el fuego con Washington para proteger a su aliado, Hezbolá, ante los ataques de Israel, que han causado más de 600 muertos desde abril, y más de 3.400 desde un mes antes. En la práctica, ha desconectado ambas treguas.Reunión del Consejo de SeguridadEl Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas celebrará este lunes una sesión de emergencia sobre el conflicto en Líbano, según han precisado fuentes diplomáticas a la agencia France Presse. Francia, que guarda fuertes lazos con el territorio tras tener un mandato sobre Líbano durante las décadas previas a su independencia, en 1943, solicitó el domingo la sesión. “Nada justifica la gran escalada que se está llevando a cabo en Líbano”, protestó el presidente, Emmanuel Macron.Este lunes, el presidente libanés, Joseph Aoun, ha catalogado la ofensiva israelí como “brutal y condenable”. Incluso el ministro de Justicia, Adel Nasar, y miembro de las Falanges Libanesas —una formación cristiana y enemiga de Hezbolá en el ámbito doméstico—, ha señalado a la prensa que “el bombardeo israelí sistemático de barrios, viviendas y monumentos dificulta el proceso de negociación” que mantienen en EE UU los Gobierno de Israel y de Líbano. Nasar también ha exigido al movimiento chií que “detenga sus aventuras” militares y apoye “al Estado y a sus instituciones”.Aunque aboguen por las negociaciones con Israel como única vía para apartar al país del ciclo de la violencia, los mandatarios libaneses buscan el equilibrio al denunciar los ataques de quien se sienta al otro lado de la mesa y que causan decenas de muertos a diario. 41, solo el domingo.Además de poner ahora Beirut en la mirilla, Israel viene aumentando sus bombardeos en el sur. El panorama es muy distinto a poco más de una hora en coche al sur de la capital, donde se encuentra el río Zahrani. Israel demarcó el miércoles todo lo que queda al sur de esa vía de agua, que circula a 40 kilómetros de la frontera no oficial, como una “zona de combate” de la que los libaneses deben huir puesto que “cualquier movimiento” en el área pondría en peligro sus vidas.La noche del domingo, sin embargo, el ministerio de Sanidad registró lo que describió como una “masacre” en Deir Zahrani, un municipio al norte de la zona restringida. El ataque israelí causó ocho víctimas mortales, entre ellos tres mujeres, y 19 heridos, seis de ellos menores. Estos incidentes llevan a parte de los libaneses a desestimar la idea del exilio, al no percibir que haya lugares seguros en el país.En Israel, el líder del partido de oposición Los Demócratas, Yair Golán, ha reaccionado acusando a Netanyahu de intensificar los ataques en Líbano “sin objetivo político, ni estrategia de salida ni horizonte” de seguridad para los residentes en el norte de Israel, principal blanco de los proyectiles de Hezbolá.
Netanyahu ordena bombardeos sobre el sur de Beirut en una nueva intensificación de su ofensiva en Líbano
Miles de residentes se lanzan a un nuevo éxodo mientras el Gobierno libanés condena la “brutalidad” de los ataques israelíes













