La entrada de agentes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) el pasado martes en Ferraz constató la existencia de una presunta trama criminal que operó para desestabilizar las causas judiciales que afectan al presidente o al Gobierno. El juez Santiago Pedraz sitúa a los mandos de esta red al exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, al que también se le atribuye la autoría de múltiples delitos en otras causas judiciales. Las investigaciones del Instituto Armado han desvelado que el 'exnúmero dos' del PSOE llegó al Ejecutivo con la idea de extender su influencia en ministerios y empresas públicas estratégicas, aupando a sus perfiles de confianza a puestos clave. Hoy varios de estos cargos están bajo el foco de las autoridades en el marco de casos de corrupción. Cerdán aterrizó en 2017 en Madrid como secretario ejecutivo de Coordinación Territorial del PSOE, puesto que le permitió convertirse en la mano derecha de José Luis Ábalos, el hombre de máxima confianza del presidente. El entonces diputado navarro aprovechó esta posición para promocionar a personas afines hasta altos puestos de Transportes, Medio Ambiente y en departamentos estratégicos como Adif, la SEPI o la Dirección General de Carreteras. El primer proyecto personal del que llegó a ser el hombre fuerte de Ferraz fue Koldo García. Ambos ya se conocían de su época en el Partido Socialista de Navarra y su cercanía propició que Cerdán intercediera en su favor para que este fuese contratado como conductor de José Luis Ábalos. Tiempo más tarde, cuando este fue nombrado ministro de Fomento, el diputado navarro volvió a sacar la cara por su compañero de aventuras en Navarra y le consiguió un puesto de asesor en el MITMA. Con Koldo tras los pasos de Ábalos, la presunta red liderada por Cerdán desde Navarra — donde ya aparecen nombres como el del empresario Antxón Alonso — tenía vía directa en el ministerio con más presupuesto del Gobierno. Según la UCO, el exescolta sirvió como "vía de influencia" del propio Cerdán sobre el exresponsable de Transportes. El siguiente paso era colocar a otras personas de confianza en departamentos estratégicos. Un objetivo para el que, según se desprende de los mensajes obrantes en el sumario del caso Koldo, Cerdán y el exasesor ministerial trabajaron desde el primer momento. Contratos públicos Tan sólo una semana después del nombramiento del exescolta como asesor, este ya disponía de una extensa lista con candidatos elegidos por el exsecretario general del PSOE. Entre los objetivos estaban la presidencia de Adif, el liderazgo de la Dirección General de Carreteras o el Ministerio de Transición Ecológica. Entre las comunicaciones intervenidas en la conocida como Operación Delorme, la UCO localizó un documento con al menos ocho cargos con breves descripciones de los mismos, entre los que destacaban los nombres de Eugenio Domínguez y Javier Herrero, ambos imputados en causas de corrupción. Junto al nombre de Domínguez aparecía escrita una pequeña descripción: "Mantenerlo en el cargo, lleva bastante tiempo en el puesto con diferentes gobiernos". Por su parte, el nombre de Javier Herrero apareció junto al puesto que llegó a desempeñar, el de Director General de Carreteras. El primero, exsubdirector general de Evaluación Ambiental del Ministerio de la Transición Ecológica, está siendo investigado por su pertenencia a una trama de corrupción vinculada a contratos para parques eólicos y fotovoltaicos; el segundo, está imputado por el presunto amaño de obras públicas, causa por la que Santos Cerdán permaneció seis meses en la prisión de Soto del Real. Los mensajes intervenidos por la UCO revelan que Cerdán también propuso a varios perfiles afines para ocupar puestos clave en Adif, organismo clave para las adjudicaciones de obra pública en España. Aunque el nombramiento inicial de Isabel Pardo de Vera no fue dirigido por Santos Cerdán, más tarde mostró su interés en promocionarla como presidenta de Adif. Cloacas del PSOE La labor de padrino del 'ex número tres' del PSOE no se queda reducida al conocido como caso Koldo. El exdiputado navarro también quiso impulsar a sus conocidos del grupo Hirurok, investigado por el caso de las cloacas del PSOE, a puestos estratégicos. Según el auto del juez Santiago Pedraz, que investiga la existencia de una red criminal que operó para conseguir información sensible de jueces y fiscales para tumbar varias causas judiciales, Cerdán, desde una posición de jerarquía en la trama, trató de colocar a algunos de los investigados en puestos relevantes dentro de la Administración. El magistrado señala que existen elementos documentales que acreditan la existencia de contactos entre el cargo de confianza de María Jesús Montero, Vicente Fernández, y el exsecretario de Organización del PSOE ya en el año 2018. Estos revelan el interés de Cerdán en que este "mantuviera su capacidad de influencia y decisión en la SEPI", organismo que llegó a presidir hasta 2019. No obstante, a pesar de sus esfuerzos, en 2021 se nombró a Belén Gualda como nueva presidenta del organismo dependiente de Hacienda. Fue entonces cuando el grupo liderado por Santos Cerdán intentó que Leire Díez fuera nombrada jefa del Gabinete de Belén Gualda. El objetivo era "recuperar el control de SEPI". Sin embargo, al igual que ocurrió con Vicente Fernández, la fontanera del PSOE tampoco logró ocupar ningún cargo en el citado organismo. En su lugar, acabó siendo contratada en Correos en noviembre de 2021 y Fernández en la mercantil Servinabar SL, de la que Cerdán adquirió el 45% de sus participaciones sociales. Los mensajes localizados en los dispositivos incautados por la UCO revelan el empeño del 'ex número tres' del PSOE por colocar a sus allegados en puestos estratégicos. Transportes, Adif, Medio Ambiente, la SEPI... son solo algunos de los organismos que el exdiputado navarro intentó controlar para beneficiarse de contratos públicos. El conocido como el 'caso Leire' o el caso de las cloacas del PSOE abarca dos vías: el presunto amaño de contratos públicos y la ejecución en la sombra de distintas actividades criminales para tratar de influir en procedimientos judiciales. Las distintas investigaciones de la Guardia Civil apuntan a que Santos Cerdán no sólo lideró una trama criminal para beneficiar políticamente a Pedro Sánchez, sino que también se benefició económicamente de la adjudicación de contratos millonarios. La entrada de agentes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) el pasado martes en Ferraz constató la existencia de una presunta trama criminal que operó para desestabilizar las causas judiciales que afectan al presidente o al Gobierno. El juez Santiago Pedraz sitúa a los mandos de esta red al exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, al que también se le atribuye la autoría de múltiples delitos en otras causas judiciales.