La operación lanzada este miércoles por la Audiencia Nacional otorga una nueva dimensión al caso de las maniobras presuntamente urdidas por la exmilitante socialista Leire Díez para buscar material contra fiscales y mandos policiales. El auto del juez Santiago Pedraz atribuye por primera vez a Santos Cerdán el liderazgo de ese grupo que buscaba “desestabilizar” las causas judiciales que afectaban al Gobierno o al PSOE y apunta al propio partido como financiador de esas maniobras. Agentes de la Guardia Civil permanecieron durante 12 horas recabando documentación del caso en la sede de la formación, en la calle Ferraz de Madrid.

El juez Pedraz identifica el origen de estas maniobras en la reflexión de cinco días que anunció Pedro Sánchez en abril de 2024 tras la imputación de su mujer, Begoña Gómez, por parte del juez Juan Carlos Peinado. Fue en ese periodo de reflexión cuando el exsecretario de Organización Santos Cerdán convocó una reunión en la sede federal del partido a la que acudieron Leire Díez, el empresario Javier Pérez Dolset, el expresidente de Correos Juan Manuel Serrano y el entonces director de comunicación, Ion Antolín.

La relación entre Santos Cerdán y Leire Díez se remontaba a años atrás. Según el juez, ambos formaban parte junto al expresidente de la SEPI Vicente Fernández de la supuesta trama de cobro de mordidas a cambio de contratos públicos que quedó al descubierto el pasado diciembre, cuando Leire Díez fue detenida. De hecho, el magistrado atribuye a Cerdán un papel “estratégico” y de “jerarquía superior” en esa presunta red cuya investigación permanece bajo secreto. Y revela que intentó sin éxito mantener su influencia en la SEPI tras la salida de Vicente Fernández por su implicación en el caso Aznalcóllar.