CatalejoSu negativa puede provocar acciones similares a la de Venezuela, por razones distintas.

Solo quienes tienen intereses personales en el lavado de dinero, derivados de las amplias actividades del narcotráfico, se oponen y ponen trabas en el Congreso para la creación de la ley contra esta ilegalidad. Las consecuencias para el país serán numerosas, y comprender esto motiva la exigencia ciudadana y de instituciones económicas del sector privado, pues las inversiones extranjeras y nacionales no ocurrirán. En el campo de la política, la proliferación de pseudopartidos de papel provoca sospechas derivadas de las dudas acerca de los fondos necesarios para fundarlos y mantenerlos. El desinterés de los ciudadanos por participar en elecciones se debe al hastío de los fracasos, abusos y mentiras de todos los gobiernos, sobre todo desde 1986, hace 40 años.

Guatemala ya se encuentra en situaciones graves, como celebrar con cientos de disparos de armas de asalto las victorias futbolísticas de un encuentro en aldeas y municipios, o disparos nocturnos navideños o mañaneros para festejar cumpleaños en determinados sectores de la capital y cabeceras departamentales. También asesinatos con ese tipo de armas perpetrados por sicarios, a veces menores de edad transportados en motos. Todo esto otorga razones para apoyar la ley sin dilación, sobre todo intencional y disfrazada con el criterio de analizarla muchísimas veces para asegurar su efectividad. Circulan 875 mil armas autorizadas legalmente y se calcula un número similar o mayor ingresadas al país en forma ilegal y por eso sin control alguno posible.