Esa Espa�a nuestraEl antiguo hippie a�n asoma bajo la piel de curtido artista. Reivindica el amor y ‘La Bola de Cristal’, clama contra el poder del dinero y revive sus d�as oscuros: "Hice todo lo posible por matarme"Actualizado Lunes,

mayo

00:08Pablo Carbonell (C�diz, 1962) ha sido de todo. Ni�o cat�lico y hippie asalvajado; rostro fundamental de la Movida con Los Toreros Muertos y en ‘La Bola de Cristal’; m�sico, c�mico, escritor, actor, director de cine y reportero televisivo; torbellino creativo y adicto suicida, estrella y olvidado… Ahora, con todos los huracanes aplacados, es un cl�sico reinstalado en el mainstream.Sigue actuando con su viejo grupo, publica un libro sobre Jesucristo (‘Jes�s, qu� vida llevo') y protagoniza la obra ‘G�nero de dudas’, hasta el 17 de mayo en el teatro Infanta Isabel de Madrid, donde asume el riesgo de hacer de pol�tico en estos tiempos. "Pens� que era tan c�nico que iba a caer muy mal, pero he llevado al personaje a tal nivel de frenes� nervioso que he conseguido la compasi�n del p�blico", sonr�e.No me sorprende. Tengo la teor�a de que en Espa�a s�lo hay cuatro o cinco personas que siempre caen bien y una eres t�.Es verdad. Es un don que tengo. La gente conf�a en m� porque soy una persona muy pac�fica. No es que no me entren ganas a menudo de liarme a bofetadas, pero no lo hago porque estoy operado de la espalda y soy un hombre fr�gil. Siempre he utilizado el di�logo como v�a de escapar de las broncas y ese talante conversador me ha salvado de l�os. Yo no me he peleado nunca. Alguna vez me han pegado, pero algo habr�a hecho. Me com� la hostia con gallard�a y me fui a casa.�C�mo ve un hombre dialogante el tono actual de la conversaci�n en Espa�a? �Hemos dejado de hablar para ponernos a gritar?Desde luego, si vemos a los pol�ticos y las tertulias de televisi�n, s�. Todo son gritos. Pero creo que es enga�oso porque, si sales un poco a la calle o tienes unos cuantos buenos amigos, te das cuenta de que la mayor�a de la gente escucha y comprende a los dem�s, acepta una opini�n contraria e, incluso, la encuentra muy valiosa para hacer algo que ning�n pol�tico est� ya dispuesto a hacer: reconocer un error y cambiar de opini�n. El ciudadano de a pie s� lo hace y se enriquece con ello, que la pol�tica no se haya dado cuenta de eso, significa que en ese �mbito vamos muy mal, pero tengo fe en la gente. Para saber m�sLa fe, a menudo, no encuentra respaldo en los hechos. Es cierto. Creo que la polarizaci�n es pol�tica y medi�tica, que las formas en el Congreso son mucho peores que en el bar, pero, por desgracia, se acaba produciendo cierto contagio que nos recuerda el tipo de pa�s que somos: uno que siempre ha montado unas broncas tremendas por algo que no es para tanto, que mande uno o que mande otro, como si los conoci�ramos personalmente y supi�ramos con certeza que uno es mejor. No nos damos la opci�n de no liarnos a garrotazos. Habr�a que poner el cuadro de Goya en todas las marquesinas de autobuses a ver si aprendemos algo. Te prometo que hubo unos a�os en los que nos llevamos bien.�Qu� nos ha pasado desde entonces? Hemos perdido la fiesta y la capacidad de celebrar la opini�n del contrario. En los 80, sali� un grupo como Gabinete Caligari en el Rock-Ola, dijo "somos fascistas" y todo el mundo se part�a de risa, alguno incluso salud� en plan nazi. ��ramos fachas los que est�bamos all�? Evidentemente no, �ramos la mayor�a de izquierdas, pero nos la trajo floja, igual que cuando I�aki Glutamato se disfrazaba de Hitler. No era nazi, pero es que, adem�s, nos la pelaba que lo fuera porque era una persona divertid�sima. La Movida se politiza, pero no fue pol�tica. La mezcla social e ideol�gica era total y a nadie le importaba. La Movida fue libertad en general: la liberaci�n sexual, hablar de drogas con tranquilidad y una diversi�n sin l�mites. Los j�venes �ramos los que mand�bamos por primera vez y yo nunca me preocup� por el voto del resto. Ni yo ni casi nadie. Nunca he sido una persona politizada y es lamentable, porque la pol�tica est� en todas nuestras cosas y s� tengo unos principios, pero me genera rechazo el lenguaje que se maneja. Es similar al que hay en el f�tbol, la gente es hincha de partidos y de equipos, y yo detesto el f�tbol porque supone un enfrentamiento. Con la pol�tica me pasa lo mismo. Eso fue lo bonito de esos a�os de la Transici�n, hab�a una celebraci�n de la libertad de expresi�n y de un proyecto en com�n�A�n existe ese proyecto?Posiblemente se haya perdido. Creo que en Espa�a ahora hay una gran decepci�n y tambi�n siento que las sociedades necesitan suicidarse cada equis tiempo. Argentina se ha suicidado, Estados Unidos se est� suicidando y puede ser que nos pase a nosotros pr�ximamente y tambi�n nos suicidemos. Los seres humanos somos mucho m�s complejos que esas personas con banderas y colores tan definidos que siempre votan lo mismo. Esto ya me vuelve un poco Savater, pero a�n creo que hay muchas m�s cosas que nos igualan que nos diferencian. Para m�, un t�o con una bandera, ya sea de un equipo de f�tbol, de una regi�n de Espa�a, de la propia Espa�a o de Estados Unidos, me parece un hombre que ha perdido muchas cualidades humanas.Intuyo que esa "prioridad nacional" que promulga Vox no va contigo.No va conmigo y tampoco va a ir a ning�n sitio. En el pacto de gobierno de Extremadura, dicen una cosa en un p�rrafo y la refutan en la siguiente acogi�ndose a la Constituci�n, que dice exactamente lo contrario. En fin, esperemos que el g�nero humano reivindique la consensualidad contra esta ola de demagogia identitaria porque, insisto, todo el mundo quiere cosas muy similares, que no haya incendios ni inundaciones ni accidentes de trenes. �Por qu� no trabajamos todos un poco en esto en vez de pasarnos la vida buscando culpables en cualquier otro grupo? Siento, sinceramente, que antes ten�amos m�s respeto por los dem�s. Hoy rige el individualismo, el yo antes que t� y el dinero manda m�s de lo que deber�a.�No mandaba igual hace 40 a�os?No en los j�venes. Nosotros est�bamos iluminados por Gibran Khalil Gibran, por Siddhartha y por el mundo hippie. Ve�amos el capitalismo como una encerrona, un mundo donde no ibas a ser m�s feliz sino m�s esclavo, ten�amos nuestras puertas abiertas a todo el mundo. En mi casa se quedaba a dormir gente que yo no conoc�a y yo me quedaba en casa de otros que tampoco conoc�a. Todo era muy de todos y eso se ha perdido. El dinero hoy manda y el hecho de que ni siquiera podamos establecer unas leyes para garantizar que todo el mundo tenga acceso a una vivienda es el fracaso definitivo. El capital, en base a su libertad, lo impide y no hay manera de decirle: "No, perdone, usted tiene que poner estos pisos a disposici�n de la gente a un precio que se acerque a la mitad del sueldo base". Eso ser�a lo normal y todos lo sabemos, pero no se hace. Me resulta ins�lito.Fuiste uno de los rostros principales de 'La Bola de Cristal' donde el grito de guerra de la villana, la Bruja Aver�a, era: "�Viva el mal, viva el capital!". Prueba a decir eso hoy en un programa infantil...Se te echan encima y piden cerrar la tele los mismos que se quejan de que en los 80 hab�a m�s libertad. Necesitamos un acercamiento global a la explotaci�n de recursos. Hay que hablar con China, hay que hablar con Estados Unidos, hay que hablar con Rusia y hay que hablar con los Emiratos. Hay que generar una diplomacia m�s s�lida. Actualmente, el mat�n del colegio es el que impone sus leyes, tiene una cara de cemento, armado, la gente le compra los discursos y estamos retrocediendo a una realidad salvaje, ego�sta y violenta. Nuestros nietos mirar�n a esta �poca y dir�n: "Esta gente estaba gilipollas por permitir esto". Necesitamos dar un pu�etazo en la mesa y reivindicar unos m�nimos derechos humanos. Lo menos que se espera de una persona es caridad, comprensi�n, empat�a, capacidad de sufrir con el dolor ajeno... Ese tipo de cosas se hoy se ignoran porque el dinero es la �nica meta. So�amos con un mundo feliz y vivimos en uno donde el objetivo es quitarle la tierra y el pan al vecino. Esto no tiene buena pinta.Veo que no eres optimista con el futuro cercano.Si pienso en ello, no lo soy. Mi optimismo se basa en que vivo en el campo y cuando salgo a caminar, no veo personas, veo vacas. Las vacas no me atacan y tengo un gato acogido. Como dir�a Isabel Pantoja, mi mundo es otro. Uno en el que no pasa nada y la vida es cu�nta leche da mi vaca y cu�ntos huevos, mi gallina.Entonces, �erais o no erais m�s libres en los 80?Te dijo una gran frase la dama Sole Gim�nez: "No �ramos m�s libres, �ramos m�s salvajes". �ramos m�s libres porque tambi�n �ramos m�s ignorantes y porque nuestra opini�n no importaba tanto. Nos met�amos en cualquier terreno sin miedo, no ten�amos rivales, todo el mundo celebraba que dij�ramos lo que nos diese la gana y muy poca gente se enfadaba por no estar de acuerdo contigo. Ahora, con las redes, mucha gente se mosquea por cualquier cosa. Yo me he quitado de ellas y no por m� porque, como es verdad que caigo muy bien, me tratan de maravilla, pero veo que hay mucha gente que quiero a la que ponen a parir por cualquier tonter�a y la meten en un saco ideol�gico a una velocidad pasmante. Yo me salgo r�pidamente de ese corral y me voy a lo m�o. Mi opini�n es para mis amigos muy pr�ximos. Si la tengo, porque a veces no tengo ni opini�n, que es otro fen�meno en extinci�n.Hay bastantes letras de Los Toreros Muertos que hoy rozar�an el l�mite de la correcci�n pol�tica.La correcci�n pol�tica, como todo, requiere sentido com�n. Los mejores chistes de gangosos los cuentan los gangosos, los homosexuales cuentan chistes de mariquitas y los jud�os, de jud�os. Esto ha sido siempre as� y no pasaba nada. Tanta piel fina nos ha llevado a un retroceso en nuestra libertad de expresi�n. Eso es verdad... en parte. Porque, por ejemplo, la dignidad de la mujer est� mucho m�s protegida ahora y, a base de escuchar, la sociedad ha aprendido c�mo se sent�an y ha disminuido el machismo y la cosificaci�n que sufr�an y estaban normalizados en los 80 y los 90. Es decir, la l�nea entre mejorar como sociedad y tener la piel demasiado fina es muy delgada.Hablabas antes de la liberaci�n sexual de la Espa�a de los 80 y la leyenda cuenta que nadie la explot� m�s que t�.Es cierto todo, no tiene sentido ya disimular. Siempre he tenido magnetismo sexual. Tuve una operaci�n de columna con 16 a�os y estuve escayolado y con cors�s hasta los 18 a�os. Todos mis amigos se desvirgaron en esos dos a�os y yo era el que escuchaba sus historias. Entonces, cuando me pude quitar todos esos aparatos limitantes, decid� recuperar todo el mundo genital perdido. Y ciertamente lo hice. Comentando an�cdotas de la Movida, Mar�a Barranco me cont� que le gustabas, pero que te acostaste con todas sus amigas menos con ella.Lo s�. Mar�a se me escap� y no s� por qu�, pero nos queremos much�simo. A lo mejor, si hubi�ramos zumbado no habr�amos mantenido este platonismo. A ver, est� feo que lo diga, pero yo era coleccionista de mujeres. Me gustaban mucho las mujeres y la conquista. Como ten�a planta, era divertido, hac�a el payaso y era muy libre, la cosa sol�a acabar en la cama, pero, vamos, en aquel Madrid se hinch� a follar todo el mundo. Lo recuerdo muy divertido. En general, hab�a muchas puertas abiertas en todos lados.Tambi�n a las drogas, la parte oscura de tu leyenda.S�, pero mi caso no fue el t�pico de la ignorancia con la hero�na en los 80. Durante la �poca de la Movida, me di cuenta muy pronto de que no pod�a compaginar el rendimiento laboral con las drogas y no tuve problemas. Me juntaba con un grupo de poetas que fumaban opio y las veces que prob� se me quitaban las ganas de hacer cosas. Estaba tan a gusto que las canciones que ten�a volando en mi cabeza desaparec�an y lo �nico que quer�a era la horizontalidad. Comprend� que los opi�ceos me iban a quitar la puerta de mi felicidad, que en ese momento era el trabajo. El cerebro no me funcionaba con las drogas y pas� de ellas cuando todo el mundo consum�a.�Y cu�ndo ca�ste? Mi primera raya de coca�na me la met� ya en el 87 o el 88. Mi entrada en las drogas fue muy tard�a. Ca� cuando me separ� de la madre de mi hija mayor. Ah� tuve un baj�n de tres a�os en el que no acab� conmigo porque Dios no lo quiso, pero yo hice todo lo posible por matarme. Caramba, hay que ver lo resistente que era. No ten�a casi trabajo, me met�a sin parar y fue una �poca en la que hice grandes cantidades de nada. Hice una nada fabulosa que la gente no apreci� y yo tampoco. Hasta que apareci� una mujer maravillosa y me salv� la vida, cosa de la que ahora me alegro much�simo. La resurrecci�n absoluta te lleg�, ya a mediados de los 90, con el �xito de ‘Caiga quien caiga’.As� es. Es uno de los grandes programas de la historia de nuestra televisi�n. Ya me hab�a inventado un reportero de noticias surrealistas para el anterior programa del Gran Wyoming, ‘La noche se mueve’, en Telemadrid. La directora estaba todo el rato empe�ada en que me acercase a la realidad, pero no lo consigui� y cuando le propusieron a Wyoming hacer un programa con reporteros dijo: "Ah, pues Pablo Carbonell tiene uno bueno". Hice la prueba y entr� en ese programa que, ciertamente, fue un antes y un despu�s para m� porque en aquel momento llevaba no s� cu�ntos plazos de hipoteca sin pagar.�Qu� pas�? �C�mo llegaste a eso tras el �xito con Toreros?Me volv� muy rebelde. No estaba a favor de muchas cosas que pasaban en la industria musical a finales de los 80 y principios de los 90, me enfrent� a Los 40 Principales, que en ese momento lo controlaban todo, y a las discogr�ficas… Patat�n, patat�n. Fui vetado y me convert� en un apestado durante bastantes a�os. ‘Caiga quien caiga’ me sac� del hoyo.El a�o pasado colaboraste en el regreso de ‘CQC’, pero fracas� y dur� un mes. �Por qu�? �Ya no sabemos re�rnos de los temas serios?B�sicamente, fracas� porque no me hicieron caso. No me dejaban editar los reportajes y esa era una de las claves del primero. Los reporteros entend�amos el ritmo, el tono y lo que era gracioso, pero este lo estaban llevando los argentinos que crearon el formato y no entend�an muy bien la idiosincrasia espa�ola. Porque yo creo que Espa�a s� sigue sabiendo re�rse de lo serio. En el ‘CQC’ de los 90, mi intenci�n siempre fue que los pol�ticos mostraran una cara humana y funcion�. Ahora necesitamos urgentemente que los pol�ticos se nos humanicen un poco. Les vendr�a de maravilla un programa as�.�Son peores que los de antes o s�lo tienen peor imagen?Supongo que los pol�ticos son peores por lo mismo que lo somos el resto, porque todo el mundo ha perdido la ilusi�n. El futuro ya no es lo que era, ya est� aqu�, que dec�a Radio Futura en su primer single. Ya no creemos en un futuro mejor porque vivimos permanentemente en el d�a a d�a y en ver c�mo podemos arrimar el ascua a nuestra sardina. No hay una proyecci�n, una idea, un plan com�n a largo plazo. Y los pol�ticos, como la sociedad, han ca�do en esa trampa�Y qu� hacemos para salir?Hay que cambiar urgentemente los planes educativos. Empujamos a los chavales a estudiar una carrera y acaban de repartidores de Glovo. Necesitamos darles otra formaci�n, una m�s adaptada a la realidad y que les devuelva el futuro perdido. Esto es muy serio porque su reacci�n ante ese enga�o que han sufrido es destructiva, por eso algunos miran con buenos ojos al franquismo o a la extrema derecha. Saben que lo que hay no les gusta y piensan que cualquier cambio va a ser bueno. Y no es necesariamente as�.Claro, pero eso lo sabemos los viejos, que estamos en la teor�a de virgencita, virgencita, que me quede como estoy. Pero los j�venes merecen un cambio, lo que pasa es que el panorama no invita a pensar que vaya a ser mejor. Mi generaci�n s� tuvo esa suerte, la de un cambio radical a mejor, de una dictadura a una democracia, una apertura cultural y social tremenda. Est�bamos unidos por la m�sica, por el arte, �bamos a exposiciones juntos, ve�amos pel�culas prohibidas de Bu�uel en casas… Un mont�n de chavales de 20 a�os nos fum�bamos ‘El �ngel exterminador’ a las doce de la noche y si uno hablaba, nos cabre�bamos. Esto es absolutamente impensable en los tiempos del m�vil, que ha sido meternos al enemigo en casa. Llevamos al Gran Hermano en el bolsillo y nos controla.�C�mo has acabado escribiendo un libro sobre Jesucristo?Pues no lo s� muy bien. Hice una entrevista para una revista religiosa y a la periodista le fascin�, porque no se lo esperaba, mi educaci�n cat�lica, que fue muy potente, y mi inquietud sobre el personaje hist�rico de Jes�s. Coment� que no hay una novela hist�rica sobre �l y me propuso escribirla yo. Obviamente, no estoy dotado para eso, pero al final acab� escribiendo un libro sobre Jes�s, espiritualidad, mi educaci�n cat�lica, meditaci�n, contemplaci�n, drogas de revelaci�n, medicamentos ancestrales… Todo ese tipo de cosas espirituales que me interesan y de las que s� s�.�Eres creyente?Digamos que siento la presencia divina, pero mi mente racional me dice que no existe. Entonces vivo con esa dualidad. Por cierto, creo que se mueren mejor los no creyentes que los creyentes.�S�? Parece m�s f�cil morirse si crees que hay algo despu�s.La vida me va demostrando que los no creyentes mueren mejor porque han vivido de acuerdo a su propia forma de ser y han sido fieles a s� mismos. Han hecho las cosas por satisfacci�n personal, no por esperar una recompensa y se han convertido en mejores personas, menos calculadoras. Comprenden mejor la vida y la muerte pues no hacen responsable de ellas a un ser superior e intentan llenar de plenitud su paso por la Tierra de acuerdo a su conciencia, que es algo que todas las personas llevamos de serie aunque algunas la usen m�s que otras.�Crees que ese suicidio nacional del que hablabas al principio a�n puede frenarse?Creo que s�, se est� dramatizando demasiado, hay que normalizar el ambiente sin venderlo todo como una guerra civil. Que haya giro electoral no va a ser el fin del mundo porque pasar�n cuatro a�os, volver� a haber otras elecciones y ya est�. Espa�a ya ha cambiado de Gobierno muchas veces y no ha pasado nada terrible. Hay una verdad f�sica: si las tortillas no se dan la vuelta, se queman. Entonces, aunque yo crea en otras cosas, igual es el momento. La gente no se lo tiene que tomar todo tan a la tremenda. �Sabes por qu�?Dime.Porque tenemos una gran Constituci�n que va a frenar cualquier barbaridad. Sospecho que esta extrema derecha es perro ladrador y poco mordedor. Dicen muchas cosas para tener titulares, pero por suerte no tienen la fuerza para cambiarlas. De todas las cosas buenas de la Transici�n, la mejor es la Constituci�n y no van a poder con ella.