En un entorno laboral marcado por la automatización y la incorporación generalizada de la IA, las cualidades humanas ahora son una necesidad estratégica. De acuerdo con una encuesta reciente de thePower Education, el 62% de las personas consultadas estaría dispuesto a aceptar una reducción salarial del 10% si eso implicara trabajar con líderes que destaquen por su inteligencia emocional.Este dato refleja una transformación en la manera de entender la gestión del talento: el salario ya no es el único elemento clave para retener a los profesionales. Factores como la seguridad psicológica y un liderazgo de calidad adquieren un papel protagonista en un escenario donde la tecnología ha homogeneizado muchas funciones técnicas, haciendo que el verdadero valor diferencial resida cada vez más en la capacidad de liderar equipos y aportar visión estratégica.

Habilidades humanas

Hay competencias que son consideradas clave por parte de los profesionales para hacer frente al auge de la IA, entre ellas destacan la empatía, la ética y el pensamiento crítico.

En este escenario, habilidades como la comunicación efectiva, la capacidad de adaptación, la creatividad y el liderazgo colaborativo se afianzan como competencias esenciales. Su carácter transversal y su influencia directa en la cohesión y el rendimiento de los equipos las convierten en un factor diferenciador cada vez más relevante. Sin embargo, el estudio también señala un desafío importante: el 65% de los encuestados considera que las empresas aún deben avanzar en la identificación y evaluación precisa de estas competencias dentro de sus procesos de selección.